The Unforgiven (2005)


La prisión inevitable
Por Master of Hate

“The Unforgiven” es otro de esos filmes intimistas, y un poco difíciles de digerir, pero a pesar de todo brillantes. No es un caso aislado (por suerte) se me ocurre pensar en “This Charming Girl” como otra cinta con un contenido similar en cuando a ejecución. Sin embargo, no dejan de ser un tanto experimentales y desde luego no hechos con intención de reventar las taquillas, más bien están allí, dirigidos a un sector bastante definido y para quien quiera algo sustancialmente distinto. Tampoco son películas que garanticen entretenimiento, menos aún, son de la que se recomiendan para el fin de semana en familia. El director Yun Jong-bin consigue causar un fuerte impacto en el espectador, con una cinta minimalista sin demasiados adornos, pero con una idea bien construida.

Lo primero que sale a relucir con respecto a “The Unforgiven” es su carencia de medios, es decir, no vamos a ver nada de primer orden en cuando a lo que un presupuesto decente puede ofrecer, pero de acuerdo a como plantea las cosas el director, no es algo que afecte severamente el contenido. Por otra parte, esta la controversia sobre el rodaje, ya que se dice que el director al momento de entrevistar a algunos elementos militares, argumentó que el material seria destinado a un “buen documental”. De todas maneras estos son rumores, lo cierto es que luego del lanzamiento de la película, se ha desatado más de un problema sobre la representación que hace el director Yun, de la vida militar. Hay una mirada muy intimista que por sobre todas las cosas sugiere “realismo”. El dilema que podemos tener entonces sería ¿Es realmente una denuncia sobre las injusticias que se dan durante el servicio militar? Yo diría que si, pero he oído cosas aún peores sobre la vida de los conscriptos en Corea del Sur.

Partamos con algunos datos importante: en Corea del Sur mueren al año alrededor de 350 conscriptos mientras realizan su servicio militar (más o menos una persona al día). El servicio militar es obligatorio, y dura aproximadamente 2 años (recientemente se redujo el tiempo, ya que antes eran 2 meses mas). El país ha estado gobernado por presidentes con un antecedente militar, por más de 25 años.

Estas cifras son bastante reveladoras, pero otro lado, y perdonen que me salga de la crítica, hay otras curiosidades que pueden ser interesantes. Por ejemplo escándalos muy sonados de celebridades y famosos, que han sobornado, adquirido otra nacionalidad, o fingido estar enfermos para evadir el servicio militar obligatorio. Por ejemplo tenemos a Song Seung-heon que fue detenido en el mismo aeropuerto mientras intentaba salir del país. Otros nombres de famosos involucrados en escándalos así son los de Won-bin, Han jae suk, Lee jung jin. La lista es larga, pero creo que es suficiente para que nos hagamos una idea de que el tema siempre esta en boca de todos.

Lo primero que vamos a notar es el énfasis que se pone en los “rangos” por el cual se manejan dentro del sistema, la necesidad de seguir las reglas, la falta de privacidad, el abuso (en varios sentidos), y la manera que tiene cada uno de acoplarse a las circunstancias. Seung-young (Seo Jang-won) es un nuevo conscripto que, para su fortuna, se encuentra con un viejo amigo de la secundaria Tae-jeong (Ha Jeong-woo) quien al ser sargento le ofrece su protección, aunque más que protección, le brinda consejos prácticos para hacer su estadía más fácil de soportar. Seung-young tiene una personalidad bastante extraña, resulta hasta cierto punto agradable, por tener cierto sentido de justicia, y no perder esa convicción que muestra desde un principio, pero por otro lado resulta muy desesperante ya no se mete en el juego que le haría las cosas mas simples para él y los demás. Seung-young hace lo contrario, ya que muy concientemente va en contra de las reglas sabiendo que se expone y camina en la cuerda floja.

El director coloca un “antes y un después” mediante el flash back, que hace a la historia, hasta cierto punto, fácil de seguir. La aparición de un nuevo recluta Ji-hoon (papel interpretado por el mismo director) pone en evidencia el problema que representa la mentalidad de Seung-young, quien no logra, o quizás no quiere integrarse al medio, y prefiere pone en practica su propia filosofía.

Revelar mas sobre el contenido resulta muy comprometedor con respecto a la interpretación personal que está supuesto a darle cada uno, pero se hace necesario apuntar hacia el problema que se plantea sobre ¿Qué está bien y que está mal? ¿Hasta que punto debemos someternos por hacer las cosas mas fáciles para nosotros mismos? ¿Que tan ético resulta saltarse las reglas? De igual manera tenemos un acercamiento profundo a las distintas perspectivas de cada uno. Seung-young es quizás el único que se revela, pero con su actitud no deja claro, que postura es realmente la más adecuada.

El ritmo del film es especialmente lento, y bastante silencioso, con muy poca música, pero es así como mejor se resuelven las escenas, el ambiente resulta incluso un poco asfixiante. Hay cierta tensión, pero no hay un clímax realmente definido, pues los momentos claves son varios, aunque no particularmente impactantes, hay un trasfondo que quizás no sea tan fácil de percibir.

Considero que un segundo visionado es recomendable pero no imprescindible, la idea esta allí, sin mucho camuflaje. La película resulta altamente interesante, siempre y cuando se tomen en cuenta las advertencias en cuanto al contenido, y con esto me refiero a que no es una película que pueda gustar fácil, que se pueda ver con demasiadas expectativas, o predisposición de ningún tipo. Excelente debut de Yun Jong-bin como realizador.

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