Mutt Boy (2003)


Un cachorro diferente
Por Master of Hate

Para evitar cualquier tipo de predisposición al juzgar una película, a veces es sano prescindir de los benditos trailes, que son muy lindos pero que no siempre hacen bien, pese a ello, la tentación siempre es grande. En este caso, me alivia saber que no tenía ningún tipo de expectativa o predisposición, pues con saber que se trataba de un filme de Kwak Kyung-Taek me era más que suficiente. El haber sido el creador de “Friend”, abrumador éxito taquillero del 2002, es un antecedente que vale más que mil palabras. “Mutt Boy” es a grandes rasgos un drama profundo y revelador, pero no se conforma con explotar el lado sensible del público, ya que agrega una saludable dosis de buen humor, que hace el visionado de esta película una experiencia más que agradable. Y me refería al principio sobre el asunto de los trailers, porque, con lo que hay empaquetado dentro de esta cinta, hubiese sido posible hacer unas cuantas diabluras, y confundir a la gente haciéndole pensar cosas erróneas de su contenido de “Mutt Boy”.

Tras la muerte de su esposa, un detective (Kim Kap-su) se ve obligado a criar solo a su hijo Cheol-min (Jung Woo-sung). El muchacho que divaga cortantemente por los ardedores se gana el apodo de “Stray Dog” (tradúzcanlo como quieran). Curiosamente su padre le regala un cachorrito a quien convierte en su amigo inseparable. Los años transcurren, Ahora vemos a Cheol-min, hecho un hombre, junto a su perro. Es aquí donde la historia comienza en serio.

Tomando el film desde la perspectiva de su lado serio, podemos decir que se explora, en mayor o menor medida, las relaciones familiares, en particular, las de padre e hijo. Por parte del padre es obvio que existan expectativas y ciertas limitaciones a la hora de criar adecuadamente a su hijo. Cuando lo vemos ya hecho un hombre, quizás, no sabemos a ciencia cierta, pero podemos intuir que su dejadez y extraña personalidad pudo ser fruto de una sobreprotección por parte de su padre. Para Cheol-min, la vida parece no presentar ningún atractivo, y al parecer lo último que tiene en mente, son planes a futuro. Un tercer personaje entra en escena Jung-ae (Ji-won Uhm) cuya importancia se torna más preponderante a medida que el filme avanza, ya que es quien despierta el interés amoroso de Cheol-min.

Por el lado cómico entre más en juego la personalidad de Cheol-min que es una especie de antihéroe, un perdedor sin ninguna intención de salir adelante, resulta casi un personaje molesto, y poco entrañable al principio, pero los momentos de dramatismo, ayudan a tomarle mas aprecio. Mas que ser ingenuo, se lo podría tachar de torpe, tanto a él y a sus amigos, que son muy importantes a la hora de producir el anhelado cambio en Cheol-min, no obstante, no son solo amigos los que surgen en el camino. Esto es una apreciación muy personal, pero pocas veces he deseado que golpeen tanto a un rufián como al que aparece en esta película, haciéndole la vida imposible a Cheil-min.

La fusión de géneros pareciera no haberse mezclado tan bien, es decir, la película resulta divertida y dramática cuando quiere serlo, pero no en exceso o al menos no lo suficiente para considerarla un drama excelente o una comedia increíble, pese a ellos, es posible disfrutar de las cosas buenas que tiene “Mutt Boy”

Finalmente seria bueno destacar una de las escenas finales, en donde se rinde un verdadero tributo a la pelea callejera, con un encuentro que se puede considerar el clímax del film y que tienen un significado importante con relación al argumento mismo. “Mutt Boy” termina siendo un drama moderado con elementos cómicos, pero con eso es más que suficiente para darle una consideración especial.

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