The Crescent Moon (2005)


Las alas de un ángel
Por Master of Hate

No estoy seguro de cuanto pueda influir una película en la vida de una persona, pero yo soy de los que creen, que puede dejar una huella muy profunda y ayudar a tomar conciencia de las cosas que pasan en el mundo en el que vivimos. Si bien el cine esta hecho básicamente para entretener, también puede ser un medio efectivo con otro tipo de intenciones. Una de ellas es retratar la realidad cotidiana y lo amarga que puede resultar para muchos. “The Crescent Moon” del realizador Chang Kil-soo es una de las cintas mas crudas de los últimos tiempos, con un contenido social, moralista, y ético, que hace reflexionar profundamente al espectador. El drama humano que nos presenta Chang, es mucho más que una simple historia.

El foco de atención recae sobre una familia que vive el un área rural de una remota isla alejada de la ciudad. Con apenas recursos para sobrevivir, una anciana (Kang Boo-Ja) trata de sacar adelante a sus nietos, en medio de la pobreza y un futuro desalentador. Nan-na (Lee Yo-sub) desde pequeño ha tenido que cuidar de su hermana menor Oh-gi (Han Ye-rin), ambos fueron abandonados por su madre hace varios años, y desde aquel día su vida esta llena de desconsuelos. El problema se agrava cuando Oh-gi crece con una malformación en su espalda que se hace visible cuando ella es apenas una niña pequeña. Su condición es motivo de constantes burlas por parte de otros niños y también general el desprecio y el descontento de su mismo hermano cuyo trato para con ella, es malintencionado y agresivo. Sin embargo Oh-gi adora a su hermano y es junto a su abuela la persona que mas quiere en el mundo.

La situación empeora cuando la abuela cae enferma y los tres tienen que mudarse a Seoul para intentar buscar en mejor porvenir. La posibilidad de localizar a su madre y la búsqueda de una salida a tanta miseria, guía los hermanos a separase temporalmente y a vivir situaciones distintas, a su reencuentro le suceden mas tragedias que ponen a prueba el lazo de amor que siempre existió entre ellos.

Me faltan palabras para describir lo profundo que me llego la historia. Hay un manejo excepcional en el desarrollo de los personajes, la relación entre Nan-na y On-gi es el hilo conductor de la trama, que cubre un espectro sumamente amplio, pero con un énfasis notable en la visión de Nan-na que percibe el mundo con los ojos de un niño que se ve forzado a ser adulto y que muchas veces no logra comprender ni sus propios sentimientos. Llega un momento en el que Nan-na se ve en la necesidad de cargar con todo, y confronta el mundo por si solo, en un desesperado intento de hallar una solución. Por otro lado, se ve constantemente ofuscado ante el sentimiento de odio por su madre y la incertidumbre de no saber de que manera ayudar a su hermana.

El recorrido de los hermanos por un mundo hostil es sin lugar a duda un doloroso retrato de la realidad social que se ve aún más cruda desde los ojos de la inocencia. En este recorrido, podemos ver una cantidad de personas muy distintas en una mezcla de estratos sociales; gente sencilla con algo de compasión, pero también se ve el egoísmo de muchos otros, y la indiferencia ante el doloroso momento que viven los demás. Por otra parte, es evidente la referencia que se hace al problema que supone la falta de responsabilidad de los adultos, cuyas decisiones afectan drásticamente la vida de aquellos que no eligen venir a este mundo.

Decir que las actuaciones son muy buenas o excelentes, es decir poco, pues son perfectas, especialmente la de los niños, que complementan los demás aspectos bien logrados de la película. También tenemos una mas que notable fotografía, y una banda sonora que resulta sumamente emotiva.

Como dato adicional, parece ser que esta película hizo su aparición en el 2003, específicamente en el Festival de Cine de Montreal, pero su lanzamiento se ha hecho efectivo luego de 2 años.

Quienes disfrutaron de películas de reciente manufacturación como “Nobody Knows”, “Canary”, “Hello Brother” no pueden perderse esta obra maestra, que desde ya pongo en el altar de mis favoritas.

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