Tom Yum Goong (2005)


El regreso más esperado
Por Fingolfin

El hombre que impresionó al mundo con “Ong-Bak” vuelve tras dos interminables años de espera, para contraatacar los efectos de “Born to Fight”. Y con estas tres películas, Tailandia ha creado su propio estilo de artes marciales. Una supresión total del argumento en beneficio de la acción sin límites.

Si en “Ong-Bak” se robaba la cabeza de una estatua y Ting tenía que recuperarla, en “Tom Yum Goong” cambiamos “la cabeza de una estatua” por “un elefante” y ya tenemos nuestro resumen argumental.Evidentemente evitaré toda mención a la trama por la simple razón de que no merece la pena, pero solo diré que ya que saben de antemano que van hacer una película mala, por lo menos no deberían atormentar al espectador con veinte pesados minutos que tratan de dar dramatismo al robo de un elefante que no te va a importar en absoluto.

Internándonos en la acción tenemos lo de siempre, planos excelentes, buena música, fácil visualización, buenos movimientos de cámara y por supuesto, un Tony Jaa que supera una vez más todas nuestras expectativas. Su combate contra el hombre del capoeira es uno de los más espectaculares de los últimos tiempos y si tratamos de fijarnos en el escenario tendremos aun más puntos a favor. El fuego en su justa medida estableciendo un cerco alrededor de la sala, un templo destruido, un palmo de agua en el suelo, y el reflejo rojo que lo invade todo. El combate final por su parte, con el tiempo se convertirá en un video para las facultades de medicina titulado: “50 formas de romper una articulación”.

No ha decepcionado en absoluto a los que llevábamos meses esperando, sino que nos ha colmado de deleite. Una película que te dejara con la boca abierta una vez tras otra.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una pasada de pelicula... Tony Jaa demuestra que esta en plena forma. Reparte ostias de una forma espectacular. Grandes escenas de combate, especialmente la del templo en llamas contra el brasileño de la capoeira y la parte del final contra los bicharracos esos de tres metros. Este tio va a marcar epoca en las artes marciales, estoy convencido