School Wars Hero (2005)


Un touchdown a la vida
Por Fingolfin

Ikuo Sekimoto vuelve con este film después de una ausencia de 5 años. Hasta ahora sus películas habían pasado bastante desapercibidas por lo que no sabíamos que esperar con “School Wars Hero”. En el casting me llamó la atención la presencia de Shouei, un rostro que personalmente me sería muy difícil de desligar al de Shimada Kai, papel que interpretó en la exitosa serie de televisión japonesa “Shinsengumi”. Después de ver la película me ha parecido curioso que ambas interpretaciones de dos personajes totalmente diferentes, como es un samurai de finales de la era Tokugawa y un profesor de instituto de los años 70, sean muy similares. En ambos casos destaca su imponente físico y su potente voz.

He dedicado unas líneas a Shouei ya que es el verdadero alma de la película. Nos ha dejado una de las mejores actuaciones del año, y una película que no se queda atrás. La historia tiene lugar en un instituto de Kyoto, y está ambientada en 1974. La violencia entre los alumnos sin fe en un futuro no alcanza límites, los profesores les dejan hacer y están aterrados, y el desorden es total. Para solucionar ésta situación, el director invita como profesor de Educación Física a un ex-jugador del equipo nacional de rugby, con la esperanza de que la situación cambie.

Conforme avanza la película vemos pasar a Shuji Yamagami (Shouei) por muchos y distintos estados de ánimo: enfadado, llorando, alegre, emocionado…y es por eso que su interpretación es excelente en todos ellos. Sus progresos con los estudiantes pueden parecer al espectador infinitamente lentos, y nos hace preguntarnos si en verdad va a llegar a alguna parte. Sin embargo son las cosas más pequeñas y simples las que le proporcionan los mejores resultados. “School Wars Hero” va mucho mas allá de la típica historia americana de un equipo desastroso que se convierte en campeón gracias al entrenador. Ikuo Sekimoto se interna en los problemas e historias personales de cada uno de los protagonistas hasta el punto de que el rugby y el torneo son cuestiones secundarias. Es precisamente eso lo que hace grande la película, la verdadera intención del director de la película y del director del instituto es que el rugby sea el elemento que arregle la situación de los alumnos, y no la de ser campeones del torneo regional.

Sería difícil clasificarla en algún género en concreto, pero detrás del drama (que es el que más se hace notar) podemos disfrutar de algo de acción, en la que algunos incluso encontrarán motivos para reírse. Finalmente decir que en lo referente al rugby, y siendo este un deporte poco popular en Japón, las escenas rodadas de los partidos son estupendas y personalmente me agradaron mucho. Una de las mejores películas del año que sin duda merece la pena ver.

1 comentario:

Galudo dijo...

Me hizo reir mucho, sobretodo en las escenas en las que los sentimientos del "seleccionado" se muestran a flor de piel, cuando reparte puñetazos a sus estudiantes y cuando llora de forma excesivamente exagerada. Es otro tipo de cine, es otro mundo jejeje.