Tales of the Taira Clan (1955)


El héroe sacrílego
Por Fingolfin

Soberbio Kenji Mizoguchi, y soberbia la película que hoy tratamos, cuyo titulo original es “Shin Heike Monogatari”. No se si erróneamente o no, la he considerado dentro del genero Jidai-Geki, ya que considero que cumple todas las características mas típicas del mismo. Además creo afirmar si mi memoria no me falla, que es la película japonesa más antigua rodada a color, que he podido ver.

Resumir el argumento del film en una breve sinopsis no sería más que raspar la superficie de la completísima trama de la que hace gala. De la misma forma, otro error sería hablar ahora de personajes, cuando los elementos que mueven la película van más allá y están por encima de ellos. Sin embargo lo intentaré.
Torodai y Kiyomori son padre e hijo, a la cabeza del clan Taira. La situación de los samuráis es incomoda, nadie reconoce su trabajo y son tratados como esclavos del poder. La inestabilidad existente por la presencia de dos emperadores se manifiesta en los conflictos de monjes y cortesanos, siendo siempre los mas perjudicados los samuráis. El panorama es insostenible, y una serie de hechos harán estallar el inevitable conflicto.

“Tales of the Taira Clan” presume de un desarrollo rápido y ameno, no hay ni una sola escena lenta, y ninguna está de mas. El carácter histórico ofrece muchísimo sentimiento de realismo y de vitalidad al espectador, que lo agradece en todo momento. El respaldo de la banda sonora es impecable, y muy bien administrado para no saturar la película. Una de las cosas que mas me gustan del Jidai-Geki son los escenarios y el vestuario, ambos elaboradísimos, a sabiendas de que gran parte de la atención recaerá sobre ellos.

Las actuaciones son muy correctas, y la que realmente me ha encantado ha sido la de Raizo Ichikawa como Kiyomori. Su personaje es prácticamente omnipresente, lo que le obliga a pasar por infinidad de situaciones, y a mantenerse en pantalla durante mucho tiempo. Se acabaron sus papeles de rônin y samurai de 1600 y 1700, y retrocede ahora hasta el siglo XII para dejarnos una actuación excelente. Además de Ichikawa, Narutoshi Hayashi representa a Torodai, y Michiyo Kogure a Yasuko.

Las escenas en las que aparecen ejércitos son tratadas de forma muy inteligente, moviendo las cámaras y jugando con los escenarios de forma que se multipliquen los personajes. El final resulta sorprendente, aunque en un principio decepcionante a los deseos del espectador. Como dije en “The Shogun Samurai”, creo que puede ser un gran acierto dejarlo así, y no arriesgar un final concreto. Las últimas palabras del film bien valen el sacrificio.

Esta vez no limitaré la recomendación a los amantes del género, prefiero extenderla a todos los amantes del cine. Una película irrepetible que todos deberíamos ver.

2 comentarios:

agustinortegaBragado dijo...

Recuerdo que en el 2000, pude visionar varias obras de Mizoguchi en la Filmoteca de Madrid.
Soy un fan de las peliculas relacionadas con la cultura oriental y en especial de la epoca Meiji, sin embargo desconozco como y donde adquirir este tipo de peliculas. Si pudiran recomendarme alguna direccion se lo agradeceria.

Squareta dijo...

estimado, en el primer link de "Enlaces cine oriental" puedes adquirir estas peliculas.

Saludos