Samurai Rebellion (1967)


Decidir entre tu mujer o tu clan
Por Fingolfin

Mi segundo film de Masaki Kobayashi. Después de ver “Seppuku”, el nivel que esperaba de “Samurai Rebellion” era bastante alto, y ahora puedo decir que pese a que no supera la anterior, si lo ha hecho con mis expectativas.

El señor del clan Aizu ha expulsado del castillo a Ichi, la madre de su único hijo y sucesor, por su actitud agresiva. Yogoro es el hijo mayor de Isaburo, se le concede el “privilegio” de casarse con ella, lo cual no agrada en absoluto a su familia, los Sasahara. Con el tiempo Ichi se gana el amor incondicional de Yogoro, y el de Isaburo, pero de nuevo el señor del clan interviene en la acción con una dolorosa reclamación.

No hace falta analizar mucho la película para darse cuenta de que guarda una ligera relación con “Seppuku”. Ambas mantienen un enunciado que siempre se cumple, contrariamente a nuestros deseos y los esfuerzos de los protagonistas, dicho enunciado es: “lo que sucede en el clan, se queda en el clan”.

La ausencia de ningún tipo de música puede parecer desafortunada, pero yo lo considero algo positivo. La película de Kobayashi transmite un alto nivel de realismo que hace que el espectador se introduzca en el escenario, donde por supuesto los únicos sonidos que le llegan son los de la acción.

En el terreno de los personajes tenemos algunos destacables. Toshiro Mifune en el papel de Isaburo tiene una actuación en su línea de finales de los sesenta, mucho más comedido que sus tiempos de Kikuchiyo o Washizu. Tatsuya Nakadai aprovecha al máximo el escaso e irregular tiempo que se le brinda en pantalla, aportando con su presencia un importante toque de calidad al film. Por último Yôko Tsukasa (la recordarán de “Yojimbo”) tiene un papel de escaso dialogo y mucha expresión, a la altura de lo que hacía falta.

El final de la película parece anticiparse un buen rato antes de terminar, los últimos 15 minutos avanzan por inercia, y repletos de combates. Entre ellos cabe destacar uno de los duelos que ha dejado mejores fotogramas para la historia. Nakadai contra Mifune, cara a cara, espada con espada, imperdible.

Como conclusión, no me ha decepcionado en absoluto aun comparándola con “Seppuku”, y lo mejor que puedo decir en su favor, es que tiene lo que le falta a los últimos títulos de Gosha que he visto, y es su continuidad. No hay altibajos o momentos aburridos en sus 120 minutos, sino un desarrollo impecable de principio a fin.

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