Oasis (2002)


Ya no hay sombras
Por Master of Hate

Hablar de Lee Chang-dong es hablar de uno de los directores que han llegado a esa cúspide reservada solo para los más grandes. La calidad de las películas de este novelista/director son superiores y todas representan una pagina memorable en la historia del cine coreano. “Oasis” es para muchos su mejor largometraje, y quienes piensan esto, tiene razones de sobra para hacerlo. “Oasis” quieran o no, es en parte una historia de amor, pero ¿Qué tipo de amor?. Lee se aliena de cualquier referencia reconocible al momento de contar su historia, y es por eso que prescinde de cualquier elemento romántico y melodramático innecesario. Es resultado salta a la vista ya que “Oasis” es una historia de transcurre con una naturalidad apabullante que destroza el género del romance y sus estereotipos.

La historia sigue los pasos de Jong-du Hong (Sol Kyung-gu) en el momento en el que este es liberado de la cárcel. Hong ha tenido que pagar una condena para cubrir a su hermano quien, en un accidente de transito, provocó la muerte de un hombre. Hong tiene ciertas limitaciones mentales que son un tanto difíciles de explicar pues se comprenden mucho mejor al conocer su personaje mediante el visionado del film. Hong visita a la casa del hombre que murió en el accidente y conoce a la hija de este, Han Gong-ju (Moon So-ri). Ella sufre de parálisis cerebral y vive en condiciones realmente deplorables. Ambos representan una carga que sus correspondientes familias no están muy dispuestas a sobrellevar. Hong empieza a frecuentar a Han y quizás esto cambie sus destinos.

Se me hace sumamente complicado abordar esta historia desde mi punto de vista, sin embargo, puedo asegurar algunas cosas. “Oasis” es una de las mejores películas que se han hecho en la historia del cine coreano. Lee, como es habitual, explota el corazón egoísta y corrupto de la sociedad y deja en evidencia la carencia de valores de la misma. Esta cinta desafía cualquier modelo de amor “común” y llega a impactar de manera única y avasalladora, superando todo lo vista hasta la fecha.

Moon So-ri realiza en esta cinta una actuación digna de los más altos honores, y es que faltan las palabras para describir el poder que tiene su interpretación. Sol Kyung-gu no se queda atrás y realiza un trabajo increíblemente destacado.

Con sendas actuaciones, un guión impresionante y la mano de Lee Chang-dong, “Oasis” se consolida como todo un referente del cine coreano. Un drama humano representado de manera brillante, una verdadera joya de un director cuyo talento es indiscutible.

2 comentarios:

Rubenaku dijo...

Esta pelicula confirma porque el cine coreano es de los mejores (si no el mejor) del mundo en la actualidad. Su atrevimiento para romper barreras entre generos y atravesar los limites de lo establecido es espectacular. Esta es sin duda una de las mejores peliculas de la historia del cine coreano y todo un MUST SEE donde los haya. El argumento es arriesgado pero demoledor y las actuaciones son simplemente soberbias, mas aun si cabe en el caso de Moon So Ri que es completamente impresionante su papel como discapacitada, hasta el punto de que en numerosas ocasiones a lo largo del film te llegas a plantear si verdaderamente no esta asi de verdad de lo bien que lo hace.

Un 10 rotundo para esta pelicula.

Galudo dijo...

Creo que es una gran pelicula sin duda, como decis por el argumento y por la puesta en escena, algo inconcebible con un punto de partida surrealista que poco a poco se convierte en una historia sorprendente, pero no creo que sea para un 10.