Legend of the Eight Samurai (1983)


Guerreros virtuosos
Por Fingolfin

"Satomi hakken-den" es otra enorme aportación de Kinji Fukasaku, esta vez no tanto al cine samurai como al de aventuras y fantasía, donde pienso que quedaría mejor enmarcada. La película está basada en la novela épica japonesa de Takizawa, escrita en el siglo XIX.

La princesa Shizu tiene la difícil misión de liderar a los 8 samuráis que pondrán fin al castillo endemoniado de Tamazusa, donde sus principales enemigos serán la propia señora Tamazusa, y su hijo obsesionado con construirse una cara nueva con las pieles de princesas. Pero aun hay una dificultad más, pues Shizu desconoce su cometido, así como a sus compañeros, los cuales irá encontrando durante su camino.

Desde la misma presentación de actores, director…, me vino a la cabeza la mítica serie de televisión “Dragon Ball”, y después de todo no iba tan desencaminado. Cada uno de los samuráis elegidos porta desde su nacimiento una de las ocho bolas, cada una de ellas contiene una de las virtudes del samurai. Estas virtudes, representadas con un kanji, no han sido traducidas en la versión que conseguí, por lo que los pongo a continuación: Jin= Simpatía, Gi= Justicia, Rei= Energia, Chi= Libertad, Chuu= Lealtad, Shin= Fe, Kou= Obediencia, y Tei= Fraternidad. El objetivo es reunirlas todas y colocarlas en su estatua correspondiente, para así conseguir el arma que les guie a la victoria.

La historia me ha parecido realmente magnifica, y la base de esa facilidad de visualización es la leyenda en la que se sustenta. No la explicaré detalladamente, ya que la magia y el gusto por ella se adquieren cuando vemos la manera de contárnosla, pero solo adelantaré su calidad.

La banda sonora me ha gustado bastante, aunque he de reconocer que las tres o cuatro piezas mas bonitas siempre aparecen en escenas donde son lo único apreciable, es decir, no necesitan mucho para llevarse el protagonismo del momento (aunque tampoco creo que hubieran tenido problemas en ese caso).

La acción está respaldada normalmente por efectos especiales bastante aceptables y fluidos, cosa que no se puede generalizar a todos ellos, ya que algunos son muy deficientes (estamos en 1983, por lo que ni pido mas). Las coreografías son igualmente rápidas y vistosas, viéndose favorecidas por el hecho de que cada luchador tenga una habilidad y un arma que lo caractericen, ofreciéndonos el gusto en la variedad.

Mi más alta nota para esta obra maestra de la fantasía. Una encantadora película con una historia exquisita. Imprescindible para ver solo o en familia, y de la que todos podrán disfrutar.

3 comentarios:

SunkDevifull dijo...

Me encanta Fukasaku, sin duda es mi director oriental favorito, incluso, y manteniendo las diferencias, me gusta más que Kurosawa.
Sin embargo, esta película con el tema de que se etiqueta [e imagino que correctamente] de fantástica pues no me llamaba la atención... pero leyendo este comentario, voy a darle una oportunidad, cuando lo haga [y si me acuerdo, xP] me pasaré por aquí a dar mi dictamen, eheh

Fingolfin dijo...

Ya echaba de menos tus comentarios por aqui, cuando me tiro al ruedo valorando una pelicula me gusta comparar con otras opiniones.

Lo unico que te prevengo son los efectos especiales..hay alguna escena terriblemente cutre, pero a mi personalmente no me molesta.

Ya me comentarás que te parece.

Pazguaton dijo...

Hola, Primero felicitarte (felicitaros) por el blog, hoy ha sido la primera vez que lo leo. La definición que haces de la peli me parece de lo más correcta. Estas navidades estrenaron en Japón el remake televisivo de la leyenda Satomi Hakkenden, y aunque tambien me pareció interesante (quizá por la nostalgia) no llega a la altura de esta primera version. Muy recomendada.