My Boss, My Teacher (2006)


Las aventuras continúan
Por Master of Hate

“My Boss, My Teacher “, uno de los éxitos taquilleros del 2006 cuya dirección ha corrido a cargo de Kim Dong-won, mismo director de la regular “Disco King”. Lo primero que hay que decir es que una vez más queda demostrado que las comedias siguen pisando fuerte y no dejan de llevarse una buena tajada de las taquillas. Con respeto al filme, como segunda parte que es, no queda otra alternativa que someterla a la comparación de turno con su predecesora. De todos modos, no es cuestión de ponerla en la guillotina, sino de valorarla parcialmente en base a la primera parte de la suecuela.

Todos quedamos en suspenso a ver que el pobre de Gye Do-shik (Jeong Jun-ho) luego de terminar la tediosa vida de secundaria tendría que conseguir un titulo universitario. Eso es exactamente lo que ocurre en esta continuación de “My Boss, My Hero”. Do-shik tiene que cumplir un periodo como maestro-estudiante antes de conseguir su anhelado titulo. Sorpresivamente entre sus alumnos encuéntra a su jefe, por lo que la situación ya empieza a pintar muy mal. Nuevamente tenemos el grupo enemigo que pretende desestabilizar la organización, apropiarse de sus contratos y que corrompe el sistema educativo. Finalmente, Do-shik tendrá que decidir si intervenir en nombre de la justicia o permanecer impávido ante tantas desgracias.

Puedo decir con seguridad que los que disfrutaron con la primera parte de la saga, disfrutaran de igual manera con esta segunda, siempre y cuando se conformen con ver un reciclaje de los mejores chistes y bromas de la mencionada primera parte. Ahora, entrando en detalles, de entre las secuelas similares (“My wife is a gangster 2”, “Marrying the Mafia 2”, etc.) “My Boss, My Teacher” es la que más rescata e intenta seguir la idea original. De este modo, ver ambas partes resulta algo así como ver una película de cerca de 4 horas. Personalmente no lo considero tan mala idea, y aunque los chistes se parezcan demasiado, los personajes siguen manteniendo su comicidad y ya no es necesario conocerlos para saber lo que son capaces de hacer.

Tenemos entonces al mismo Do-shik de siempre, que intenta conseguir su titulo universitario para ver si por fin es tomado en serio en su organización. Tenemos a sus inseparables amigos Jeong Woong-in ("The Foul King") que sigue pareciendo confiable y aquí nos dará una buena muestra de lo que aprendió en sus viajes a Las Vegas. También está Jeong Un-taek ("Friend") que no deja de ser un caso muy particular, muy leal a su jefe, pero con muy poco autocontrol.

En cuanto a la trama, nuevamente se incluye los mismos temas: violencia entre los estudiantes, abuso de autoridad, falta de control, acoso sexual, sobornos, estafa, maltrato y quien sabe cuantas barbaridades más. Con todo lo que se ve aquí, los salones de clase no parecen muy seguros que digamos, en todo caso, Do-Shik termina devolviendo la confianza a sus estudiantes, luego de comprender la verdadera misión de un educador (hay una extensa lista de película que tiene ésto como idea central).

Todo puede resultar satisfactorio, siempre y cuando no haya expectativas por un cambio trascendental, y es que si ya se halló una formula que funcione bien, es posible aplicarla exitosamente (al menos en las taquillas) una segunda vez. No se me olvida la acción ya que como en toda buena historia de mafias y gángsters, tiene que haber una pelea campal en donde los bates de béisbol harán rodar cabezas.

En resumen, si les gustó “My Boss, My Hero” y quedaron satisfechos, entonces vean sin temor esta entretenida continuación.

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