Abare Goemon (1966)


El dios de la guerra
Por Fingolfin

“Abare Goemon” o “Goemon el Salvaje” nos relata la leyenda de un poderoso hombre que lideró a los campesinos del pueblo de Shinobu, uno de los siete clanes de Kaga. El odio y la desconfianza de Goemon hacia los samuráis es casi irracional y no permite que las riquezas, la paz, las mujeres, o cualquier otra cosa le distraigan de su misión: limpiar la escoria humana, lo que para él encarnan los samuráis.

Hiroshi Inagaki gusta y convence con este film en blanco y negro, una de sus ultimas películas que fue rodada cuatro años después de la genial “Chusingura”, y cuatro antes de la última, “Incident at Blood Pass”.

En “Abare Goemon” tendremos un poco de todo, y sin abusar de nada. De esta manera, en la parte inicial habrá alguna escena cómica, ocasionada por el salvajismo y la manera de actuar de nuestro protagonista (rompiendo cosas, pegando gente, gritando cabreado…etc), y durante el resto del film solo habrá esos leves toques de humor que Toshiro Mifune deja en casi todas sus actuaciones.

Tema secundario es el amor, en dos relaciones de los hermanos de Goemon, las cuales no llegan a conseguir demasiado protagonismo. La acción está bastante lograda, con enormes ejércitos a la antigua (centenares de extras y caballos), y escenas cargadas de fuerza. Las coreografías de combate son bastante elegantes y limpias, sin una sola gota de sangre, y veremos a Mifune luchando a naginata.

Una vez mas los samuráis se valen de los recursos mas viles y rastreros con tal de alcanzar sus objetivos, encontrando resistencia en las revueltas de campesinos. El perfil de granjero entupido y fácilmente controlable queda reventado por el personaje Goemon. No solo es fuerte como ningún otro, si no que no se deja engañar por nadie y sus fuertes creencias le guían sin abandonarle en ningún momento. Tal y como reza el título que he dado al comentario (“El dios de la guerra”), Goemon es un hombre de acción, al que le repugna la propia definición que tiene de paz: “estar enfurruñados en casa, trabajar en los campos, cuidar de los bueyes, hacer el amor a sus esposas, y tener bebes como conejos”.

A la hora de hablar de personajes encontraríamos la problemática de que prácticamente ninguno tiene un desarrollo importante, además de que Toshiro Mifune en la piel de Goemon eclipsa a todos los demás. Otros actores son Makoto Sato (como Yatota Goemon), Ryo Tamura (como Masato Goemon), y el entrañable Daisuke Kato (como Budeuemon Hattori).

La valoración que iba a hacer de la película era de “buena”. Sin embargo tengo que reconocer que quedé conquistado por los 10 últimos minutos, y sobretodo por la manera de finalizar la película que usa Inagaki. Ciertamente terminar un film supone terminarlo también en la mente del espectador, pero ¿y si se deja en el mejor momento, en la situación de máximo esplendor?...genial.

1 comentario:

SunkDevifull dijo...

Para mí Inagaki es si no el más grande de los chambaras, sí uno de ellos. Sin embargo, Abare Goemon no me gustó tanto, quizá mi afinidad con los samurais, aquí bastante desprestigiados, quizá lo salvaje de Goemon, que me echaba un poco atrás.
Como película, no cabe duda de que es buena, y Mifune está muy bien en el papel que le tocó interpretar, pero claro, en mi escala de gustos, quizá no entren este tipo de películas, : /