Ong-Bak (2003)


El poder del Muay Thai
Por Fingolfin

"Impresionante" es la palabra que mejor define ésta película. Ha marcado un antes y un después en el cine de artes marciales, y en los proximos años no dejaremos de oir "de los creadores de Ong-Bak" como marca de garantia de que tendremos un espectaculo asegurado. Y digo "un espectaculo", no nos engañemos, el argumento del film retrocede a las simplicidades de las antiguas situaciones de Bruce Lee, o incluso mas allá. "Se roba la cabeza de una estatua (Ong-Bak) y Ting (Tony Jaa) tendrá que recuperarla a toda costa", es la frase que resume un guión entero.

Lo mas interesante es lo que han conseguido estos productores tailandeses, con un presupuesto minimo y sin grandes medios han logrado hacer una pelicula sumamente comercial que ha llegado a los cines europeos dejando a su paso cifras increibles. Las coreografias y el estilismo del Muay Thai hacen que cada pelea tenga moviemientos imposibles, sorprendiendo al boquiabierto espectador en cada combate. Sin embargo Tony Jaa llega mas lejos que las simples peleas, su habilidad le permitirá deleitarnos con una persecución en la que hace todo tipo de maravillas (entre las que destaca saltar coches!!).

Como ya he mencionado, es un retroceso al "paleto de pueblo" que llega a la ciudad, donde todos tratan de aprovecharse de su ingenuidad e ignorancia, desconociendo sus capacidades marciales. Volteretas, codazos, rodillazos...ingredientes ideales para pasar 80 minutos sin apartar los ojos de la pantalla. Imprescindible pelicula para los amantes de la lucha.

1 comentario:

Maru dijo...

A pesar de que me gustan mucho las escenas de peleas, ya sea en películas, anime, etc., particularmente este film me aburrió bastante por varios motivos, uno de ellos indudablemente fue el argumento, que muchas veces no se le da importancia precisamente porque la acción, en este género, es la pelícila en sí. Sin embargo debo destacar que al ser una película de bajo presupuesto como se menciona, se obtuvieron efectos especiales bastante buenos,y las coreogrfías tampoco fueron la excepción.