Zatoichi´s Cane Sword [15] (1967)


La hoja que pasó a la eternidad
Por Fingolfin

Kimiyoshi Yasuda nos trae la 15º entrega de Zatoichi, y junto con Kenji Misumi, Tokuzo Tanaka, y Kazuo Ikehiro, se convierte en el 4º director que ha dirigido 3 películas de la saga, poniendo fin al ciclo rotativo.

Como viene siendo costumbre en los últimos films, en lugar de comenzar con una pelea, comienzan con algún muerto que dirige sus últimas palabras al espadachín. En esta ocasión no imaginábamos que el fallecido pudiera tratarse de un gran jefe local, asesinado por su rival Iwagoro.

La espada de Zatoichi es examinada por un herrero del pueblo, quien afirma que fue forjada por su maestro, y que le queda un último golpe antes de partirse para siempre. Ante este anuncio el espadachín se la regala como recuerdo y toma un palo de madera como bastón.

Shizu, la hija adoptiva del hombre que murió al principio, es prácticamente “secuestrada” por el inspector provincial, que la quiere poner a su servicio. El espadachín no estará dispuesto a aceptarlo, y tendrá que enfrentarse con él y con Iwagoro, con el que cobrará venganza.

Esta vez si que tenemos ausencia de acción hasta muy entrado el argumento, ya que además está el problema de que Zatoichi debe cuidar bien su espada, y reservar ese ultimo golpe. Mientras tanto le podremos ver empleando el bastón a modo de katana, cogiéndola con ambas manos en la posición típica del kendo, y no con su habitual “Reverse Sword Drawing” (con el que sería imposible manejar un bastón de ese tamaño).

En el combate final se introduce la novedad de atacar con todo tipo de objetos (barriles, carretas…etc) con la intención de desestabilizarle antes de luchar.

El argumento está bien planteado, aunque conducido por el destino y la casualidad. Tiene alguna incongruencia ya que su espada según se dice fue forjada en la juventud del maestro del herrero, lo que significa que es bastante antigua. Durante la saga, el espadachín perdió su espada al final de “The Tale of Zatoichi Continues”, y posteriormente se le rompió al final de “Zatoichi, The Fugitive”, lo que quiere decir que el director no ha puesto demasiada importancia en ese aspecto.

Película bastante buena, por encima de la media habitual, y solo le faltó ese punto que yo esperaba de Kimiyoshi Yasuda después de haber dirigido “The Adventures of Zatoichi”.

1 comentario:

SunkDevifull dijo...

Quizá mi película preferida de la saga Zatoichi.
Vale que lo de la espada sea un poco raro, no fue tan al fondo de la cuestión como tú, pero sabía que eso no podía ser, pero en cualquier caso, una vez se ponen las cartas sobre la mesa, esta película me parece excepcional.
Ya saliendo incluso de la saga, me parece un chambara muy recomendable.
Creo que lo que le da verdadero valor a la película es el hecho de que al fin vemos a Zatoichi realmente entre la espada y la pared, no como siempre, que teníamos el conocimiento de que no iba a tener demasiados problemas para deshacerse de sus enemigos...