Aegis (2005)


El escudo de los dioses
Por Fingolfin

Junji Sakamoto dirige este film basado en la exitosa novela del mismo nombre, que vendió más de medio millón de ejemplares en todo Japón. Para el proyecto contó con actores de la talla y el reconocimiento de Hiroyuki Sanada (“Twilight Samurai”), Kiichi Nakai (“Mibu Gishi Den”), y Akira Terao (“Ran”).

El Isokaze es un barco de la armada de Japón protegido por el sistema de defensa Aegis. Encontrándose de maniobras no muy lejos de la costa de Japón recibe la supervisión de miembros del DAIS (agencia de inteligencia), que confiesan al capitán del barco que su objetivo es un agente extranjero infiltrado en la tripulación.
Pronto la historia dará la vuelta, resultando ser esos hombres peones de Yeung Fan, y el supuesto “agente extranjero” el verdadero miembro del DAIS.

El peligro radica en la amenaza del gas GUSOH, del que un solo litro bastaría para arrasar la ciudad de Tokyo. El capitán Sengoku y el agente Kisaragi serán los encargados de evitar la catástrofe en una complicada trama de traidores y héroes.

El primer giro argumental llega muy pronto, tan pronto y de una forma tan evidente que no consigue ese efecto espectacular que suelen causar cuando están bien hechos. A partir de ese punto la historia ya tiene un rumbo fijo carente de sorpresas o situaciones inesperadas que transmite una fuerte sensación de monotonía.
El perfil de los personajes se extrae de los flashbacks cortos y rápidos de cada uno de ellos, quizás de una forma demasiado confusa.

El círculo protagónico se centra muy rápido en 2 personajes, el capitán y el agente, que trabajan juntos tras pasar por varias etapas en su relación. En un principio es únicamente una relación de jerarquía entre el capitán y el marinero; a continuación entablan una ligera amistad a raíz de la afición de ambos por la pintura; y finalmente su colaboración es de necesidad, teniendo cada uno un objetivo distinto pero compatible (Kisaragi quiere detener a Yeung Fan, y Sengoku quiere proteger el barco y la tripulación). Ambos juegan ese papel de “héroe americano” (persona que salva un país o el mundo entero sin ayuda de nadie) al mas puro estilo James Bond.

El titulo está mejor elegido que su propia representación en la película. El sistema de defensa Aegis es prácticamente inexpugnable, lo que se utiliza de excusa para evitar las típicas preguntas del espectador detallista: ¿y por que no los bombardean? ¿y por que no lo hunden?...etc. En mi opinión es una solución artificial pero efectiva, aunque dados mis escasos conocimientos en la materia, no se si existe realmente, si existe algo similar, o simplemente si es tan eficaz como se nos muestra.

Por otro lado como decía, su inclusión en el titulo es mucho mas elegante y metafórica, identificando la protección del Aegis, con la protección de Japón. Un objetivo que enfrenta a todos los personajes y cuyo resultado del choque parece no conducir a la protección si no a la destrucción.

Entrando ahora en una valoración final bastante personal, lo único que tiene de oriental son los actores, ya que pasaría perfectamente por un argumento, métodos, y personajes americanos. No es una mala elección para pasar el rato, pero sin mas exigencias.

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