Samurai Pirate (1963)


Las aventuras de Luzon
Por Fingolfin

Haciendo repaso por todos los títulos por los que es conocida esta película, seguramente deduzcamos algo sobre el argumento y el protagonista: “Daitozoku”, “7th Wonder of Sinbad”, “The Adventures of Sinbad”, “The Great Thief” y “The Lost World of Sinbad”. Ciertamente la historia se basa en el personaje del marinero Simbad, pero las versiones que incluyen ese nombre en el título son americanas, ya que en la original se llama Luzon.

Luzon (Toshiro Mifune), un hombre querido por el pueblo, es condenado a muerte en la hoguera bajo las acusaciones de haberse convertido en un bandido pirata. Mientras en el pueblo creen que le están quemando, Luzon sonríe en su barco recordando al oficial que sobornaron para garantizar su huida.
Ya que las acusaciones que le hicieron fueron de pirata, decide convertirse realmente en uno y viajar por los mares. En su travesia, una tormenta y mas tarde un barco pirata, le dejan solo y a la deriva en medio del mar, por lo que vivirá su propia aventura.

El despliegue de personajes es maravilloso. Tenemos al carísmatico Luzon (Simbad), representado por Mifune como una persona valiente, ambiciosa, pero finalmente con gran sentido de la justicia. Por otro lado está el viejo ermitaño con el que se topa en sus viajes; es un anciano enclenque cuya debilidad son las mujeres (se vuelve loco cuando ve una), y que posee algunos trucos y poderes de transformación. Más adelante aparece una mujer ladrona, con un grupo de bandidos que se dedican a robar a los habitantes del pueblo.

Del otro lado tenemos al malvado canciller, que ansía matar al rey, ocupar su posición, y casarse con la pricesa. Su mano derecha será el famoso Pirata Negro, el más temido habitante del mar, que posteriormente demuestra ser capaz de manejar la lanza al más puro estilo shaolin. La abuela del canciller es una bruja con diversos poderes entre los que destaca el de transformar en piedra cuando la miran a los ojos.

Todo ese impresionante cartel se ve respaldado por un enano tartamudo (que apenas aparece ni hace nada en escena), un gigantón musculoso (que protege a la princesa), un fornido soldado con extraña personalidad, y una misteriosa mujer (que está enamorada del canciller).

La historia tiene lugar en el pueblo al que llega Luzon después de su naufragio. Está ambientado en la cultura árabe; apreciándose en los peinados, los escenarios, las vestimentas y los bailes. A pesar de todo, los actores son japoneses, por lo que tenemos un entorno bastante original.

Los efectos especiales están bastante logrados, sin tratar de hacer cosas que estén fuera de su alcance y manteniendo un buen gusto para disfrute del espectador. Destacan entre ellos las transformaciones del ermitaño, la tormenta del mar, los hechizos de la bruja, y un truco de Luzon que ya tendrán la oportunidad de ver.

Sobra decir que la película me ha encantado, gozando de una magia parecida a la de “The Legend of the Eight Samurai” pero reduciendo la dosis de fantasia. Es un film excelente de Senkichi Taniguchi que probablemente guste a todo el mundo. Un must see.

1 comentario:

BUDOKAN dijo...

Grata combinación ésta de piratas y samurais. Nunca pensé que podía existir y lo bueno es que me lleva directo a pensar en muchas aventuras. Saludos!