Road To The Racetrack (1991)


Métodos de persuasión
Por Master of Hate

En la década de los 90s es cuando empezó a gestarse la consolidación del cine coreano como una de las industrias cinematográficas de más calidad en el mundo. Uno de los exponentes que mejor puede ejemplificar una visión nueva y original es la cinta “Road To The Racetrack” del realizador Jang Sun-Woo, responsable de títulos como “Lies” o “Resurrection of the Little Match Girl.”

“ Luego de vivir varios años en Francia, R (Seong-kun) regresa a Corea convertido en un profesional. A su encuentro acude J (Kang Soo-yeon), mujer con la que vivió algún tiempo mientras estaba en dicho país. Sorpresivamente, vemos que su relación no pasa de ser un romance furtivo, pues R no sólo esta casado, sino que tiene dos hijos. Las cosas se tornan confusas ya que la relación de los amantes se ve constantemente amenazada por la indecisión de J que intenta acabar con todo una y otra vez. R por su parte, usa todo tipo de artimañas para persuadir a J de que se quede junto a él.

“Road To The Racetrack” es un drama que, a pensar de girar entorno a la relación de una pareja, carece de romance casi en su totalidad. El veterano actor Seong-kun (“Green Fish” “Jealosy Is My Middle Name”) interpreta a R, un hombre con un perfil psicológico sumamente interesante que a grandes rasgos se podría definir como el estereotipo del hombre machista, vividor e irresponsable, que además posee un gran poder de persuasión, mismo que usa para manipular a J. Su gran contradicción es poder controlar a J la mayor parte del tiempo, mientras que no consigue convencer a su esposa para que le de el divorcio.

J es un personaje doblemente complicado, pues a diferencia de R, parece no saber que es lo que en realidad quiere. Su personalidad se contradice una y otra vez, y a pesar de que, por momentos, pareciera tener la situación bajo su control, llega un instante en el que se transforma en un mero juguete sexual para su amante. De todas maneras J resulta fascinante y muy interesante desde el punto de vista masculino.

La cinta esta cargada de diálogos, muchos son irrelevantes en cuanto a su relación como pareja, sin embargo sirven de medio para comprender los motivos e intenciones que tiene cada uno a corto plazo. Por otro lado, a pensar de no haber momentos expresamente cómicos, algunas de las situaciones pueden causar mucha gracia por lo triviales, tontas o absurdas que lucen.

La relación de pareja se analiza desde un punto de vista muy real, es decir, prevalece más el lado sexual o el sometimiento del “otro” por encima cualquier tipo de sentimiento de amor. Se trata de una visión muy moderna sobre las relaciones sentimentales, que incluso hoy en día pareciera transgredir la imagen típica del romance ideal y puro.

Al ser una cinta rodada en 1991 hay cantidad de cosas que podemos comparar con respecto a cintas más modernas, desde prejuicios sociales que, pese a existir aún aquí se ven doblemente marcados, hasta el desarrollo de una ciudad que se ve menos moderna y que ofrece oportunidades limitadas para prosperar.

La cinta quizás abusa un poco del dialogo extendido, sin embargo, visto desde otro modo, esto termina reforzando mucho los perfiles de cada protagonista y reafirmando la idea del director. “Road To The Racetrack” es una cinta brillante que juega mucho con las virtudes y defectos de los protagonistas, que a su vez representan a un colectivo. Se trata de un gran trabajo que espero disfruten tanto como yo.

1 comentario:

BUDOKAN dijo...

Por lo que comentas en esta detallada crítica es que no debe ser un film muy visual y por ende, creo que atenta un poco con la tradición de esa cinematografía. Saludos!