Kibakichi: Bakko-yokaiden (2003)


Los verdaderos monstruos
Por Fingolfin

El film está dirigido por Tomoo Haraguchi, cuyo único precedente era el de “Sakuya: Slayer of Demons” 3 años antes. La película es una mezcla de acción, drama y quizás un poco de gore facil y flojo, ambientado todo en el Japón de finales del siglo XIX (lo supongo por aquello de la ametralladora Gatlin).

Durante mucho tiempo los Yokai (criaturas no humanas) han convivido en armonía con los humanos. Llegó el momento en el que el miedo por estos monstruos se fue diluyendo y fue entonces cuando se llevó a cabo una brutal matanza, obligándoles a esconderse y adoptar formas humanas.
Kibakichi vaga de un lado para otro con la forma de un samurai viajero. Su aventura comienza al llegar a un misterioso pueblo habitado por extrañas personas y donde desaparece demasiada gente.

Los primeros minutos del film consiguen atrapar al espectador mostrando al prototipo de guerrero que gusta a todo el mundo. Pelo largo y enmarañado (muy al estilo de Choi Baedal en “Fighter in the Wind”), vestido con ropa desgastada y una capa roída y coronado por un sombrero típico de viajero. Es este último detalle el que me evoca imágenes de la legendaria “Bichunmoo” y es que ese sombrero en coreografía siempre consigue un efecto magnifico.

El aspecto fantástico del film es algo que no deja ver el trailer y que hubiera sorprendido mucho durante el visionado de no ser por la forma tan progresiva en la que se va mostrando. La primera señal es cuando Kibakichi deja ver en su sonrisa un colmillo algo mas largo de lo normal (dejen volar la imaginación). La segunda tiene bastante menos de sutil y sucede cuando se enfrenta con unas extrañas criaturas que aparecen del agua: los kapa. En mi caso no me resultó nada nuevo ya que son seres pertenecientes a la tradición japonesa y que aparecen también en los libros de “Harry Potter” sin ir mas lejos. A partir de ese momento irán haciendo aparición mujeres-araña, hombres lobo…y otros de los que solo llegamos a saber que se alimentan de humanos.

El aspecto “gore” del film no sé exactamente qué pretendía pero comienza con la visión de un tipo repelando la cabeza del hombre al que acaba de cazar, y la de otro que trocea y se come su pierna. Luego empezará el carrusel de amputaciones, cabezas cortadas, sangre a chorros…y lo de siempre.

Las coreografías comienzan siendo magnificas. Una combinación de fuerza y estilismo en la técnica de Kibakichi hacen que cada combate sea un deleite visual. La lucha inicial nos dejan disfrutarla sobretodo en el plano lejano de cámara fija que aparece también en el trailer, aunque también he podido recrearme por primera vez de las atosigantes tomas de cerca, que permiten ver un realismo extremo en el choque de espadas y transmite un efecto sublime. Es una lastima que todo esto se venga abajo en los últimos 10 minutos, cuando un montón de monstruos (que mas bien parecen peluches gigantes) dan saltos y se pelean entre los disparos de una ametralladora gatlin.

Lo referente al dramatismo del film está bastante bien logrado aunque igualmente predecible. Desde el principio sabes más que de sobra quien son los intocables que no van a morir y cuales son los prescindibles. El director da la vuelta a la tortilla y traslada la palabra “monstruo” desde estas criaturas que luchan por sobrevivir a los ambiciosos y traicioneros humanos.

La valoración global es de un aprobado escaso. La acción es buena, está entretenida, la acompaña una música estupenda, pero no tiene nada especial. Son 90 minutos de metraje para pasar un rato cuando no tengas nada mejor que hacer. Bastante predecible es además que el film tendrá segunda parte.

1 comentario:

BUDOKAN dijo...

Creo que los asiáticos tienen un don para elaborar este tipo de films que rozan como bien mencionas lo gore. El afiche me resultó demasiado extraño. Saludos!