Gangster High (2006)


Al menos hay amistad
Por Master of Hate

Cuando hablamos del cine de gángsteres en la cinematografía coreana, nos estamos refiriéndonos a un gran islote que se ha ido formando poco a poco y que actualmente es uno de los géneros que más se explota. Los intentos de sacarle provecho van desde descabelladas comedias hasta melodramas intensos y llenos de acción. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro y en muchos casos las cintas que son producto de este favoritismo por el género no tienen el nivel que a muchos nos gustaría. Dejando de lado algunas joyas y un puñado de buenos exponentes, tenemos un mostrador con varios títulos que, por diferentes motivos, nos hacen pensar “si tan sólo la hubieran hecho de esta manera” o cosas parecidas. “Gangster High” en cambio me ha hecho pensar “Si tan sólo no la hubieran hecho” En todo caso, veamos lo que nos trae el director Park Ki-hyeong.

El argumento tiene sus raíces en títulos muy importantes y reconocibles como “Friend” y la casi olvidada “Beat.” Se trata de una historia que toma lugar en una secundaria en la que una inesperada riña termina uniendo a los implicados que posteriormente deciden crear un club de fútbol. El grupo, conformado por seis integrantes, se vuelve, sin si quiera proponérselo, algo más que un simple club. Pronto surgen problemas con bandas rivales de otra escuela lo cual requiere acción inmediata y directa. Sin embargo “Los Tigres” que es como finalmente deciden autodenominarse, se enfrascan en una mortal lucha con un peligroso tipo que busca venganza.

El filme tiene algunas virtudes que vale la pena destacar. En primer lugar, es posible que en algunos momentos, especialmente cuando se trata de moldear los lasos de amistad, llegue a acercarse a la mencionada “Friend”, así mismo, hay buenas dosis de acción y un aceptable desarrollo de los personajes. Sin embargo, no es posible decir nada más sobre de la película que suene halagador. La historia pareciera estancarse y no brinda muchas oportunidades para que todo fluya y evolucione de modo más llamativo. La impresión final que se queda es la de un largometraje que, a causa de tantos altibajos, va a pasar sin pena ni gloria.

La selección musical no es algo que tampoco llegue a destacar; y en cuanto a las actuaciones, hay unos cuantos rostros medianamente familiares, y en cuando a calidad, no hay mucho que decir, salvo que cumplen con la premisa de la película pero que de ninguna forma son un factor determinante que haga pensar que la película daba para más. Las escenas de acción están bien puestas, y la violencia no precisamente poca, pero el problema es que en Corea desde hace un buen tiempo se vienen haciendo cosas mucho más arriesgadas e interesantes. Lo que aquí vemos no es nada nuevo o innovador, no está mal, pero no creo que haya muchos que se queden sin aliento.

Una película recomendable para los adictos compulsivos a las cintas de gángsteres, historias de amistad en los años de secundaria, y para quienes no son nada exigentes con este tipo de cine (asumo alguno habrá). Yo por mi parte, prefiero olvidarla en este instante.

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