Bus Stop (2002)


Profunda, real y pesimista
Por Master of Hate

No creo que exagere al decir que “Bus Stop” es una de los trabajos más emblemáticos del cine coreano en los últimos años. Tristemente, se trata de uno de esos trabajos que se han quedado un poco al margen de la gran corriente cinematográfica coreana de los últimos años, cosa que es una pena, ya que es una pieza de gran calidad. Estamos ante un filme sencillamente sorprendente, ya que irradia sencillez al mismo tiempo que comunica una serie de ideas complejas, profundas y críticas sobre la sociedad moderna.

La historia nos relata la vida de dos personas que viven totalmente desconectadas del medio en el que viven. Uno de ellos es Jae-Sup, un profesor de 32 años que tiene un trabajo a medio tiempo en un instituto nocturno, y So-Hee, una estudiante de 17 años que se incorpora como estudiante de dicho instituto. A pesar de ser una persona adulta, Jae-sup no muestra de ningún interés en socializar son sus compañeros de trabajo, de hecho, casi todo tipo de interacción con la demás gente es nula, y se basa únicamente en aspectos superficiales. Ocurre básicamente lo mismo con Soo-hee, ya que su manera de ver el mundo dista mucho de una joven de su edad y tiene un punto de vista crítico y pesimista sobre las cosas. De este modo, ninguno de los dos esta conforme con su rol en la sociedad.

La cinta transgrede el esquema de la historia de amor convencional, no sólo por la notable diferencia de edades sino por otros motivos. Sobre el asunto de la edad, sería bueno señalar que es una de las características a las que más se trae a colación conforme evoluciona la historia, pero al mismo tiempo, casi llega a dejarse en segundo plano debido la poca relevancia que llega a tener dentro de todo el contexto.

Casi desde el principio es posible darse cuenta que se trata de una historia extremadamente personal, casi al punto de poder ubicarse dentro de lo que es la línea del cine de autor. De entre las varias capas arguméntales que presenta el filme, destacan sobretodo: La profundidad con la que se dota a los personajes, el planteamiento de ideas negativas y pesimista sobre la monotonía y el vació del hombre moderno, y otros puntos de vista sobre la condición del ser humano y su existencia.

A pesar de lo sobrecargada que puede parecer la trama al incluir tanta filosofía de la vida, el romance tiene cabida, claro está, no de modo poco convencional, pero es justamente esa característica tan poco habitual la que más beneficios otorga a la película.

Me arriesgo a decir que es posible ver en “Bus Stop” (aka: “Bus, l'abri” ) cierta reminiscencia del cine de Hong Sang-soo. Aunque la comparación parezca bastante rebuscada, hay ciertas ideas que pueden recordar levemente al cine de este gran director; el caso es que esto se puede notar más a nivel de ideas que cinematográficamente.

Las actuaciones son otro gran aliciente, que ayuda a seguir sumando valor al resultado final de la obra. Kim Tae-woo interpreta de modo magistral a su personaje y es de esperarse ya que su talento se ha visto en cintas de directores emblemáticos como “Woman is the Future of Men” (casualmente, una cinta de Hong Sang-soo) o la misma “JSA” de Park Chan-wook. Por otro lado está Kim Min-jung seguramente más conocida por su destacado rol en “Forbidden Quest.”

Los aspectos cinematográficos son muy correctos y aunque el director haya elegido incluir contados cortes musicales, el balance final no puede ser más positivo.

Ahora, si bien podría pasarme el día hablando maravillas de este trabajo, al momento de recomendarlo quisiera dejar en claro un único punto: “Bus Stop” es en el fondo una historia de amor y drama, pero no hay que confundir las cosas, ya que dista considerablemente de lo que se podría esperar de una película de genero. Se trata de una cinta muy personal, intimista y muy bien lograda. Mi única queja es que el director Lee Mi-yeon, al menos hasta la fecha, no ha anunciado ningún otro proyecto, lo cual es una verdadera lástima.

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