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Romance (2006)


Bello y artificial
Por Master of Hate

Lastimosamente hay cintas que pese a estar casi listas, por alguna nimiedad, no han sido publicadas. Este es el caso de “Romance” cuya reseña ha tenido que esperar meses para finalmente incorporarse al blog.

Esta es la tercera película de Moon Seung-wook y una nueva apuesta por el drama con sello coreano que probablemente muchos conozcan de memoria. El reparto me hizo generar ciertas expectativas, cosa que no siempre es recomendable; pero en este caso dichas salvo algunos detalles puedo hablar de una película con un nivel bastante decente.

Yoon-hee (Kim Ji-soo) vive sometida a los maltratos de un marido posesivo y obsesionado con el poder. Afligida por su situación, un día decide suicidarse, pero el detective Hyung-jun (Jo Jae-hyeon) evita la tragedia. Hyung-jun, que atraviesa por el peor momento de su vida tanto personal como profesional, ve en Yoon-hee a la única persona capaz de devolverle los deseos de vivir. Ambos se atreven a ir contra viento y marea con tal de no dejar que nadie los separe.

Seria bueno empezar por el reparto que hace posible esta genial cinta. Kim Ji-soo está en mi pupila desde su magnifica interpretación en “This Charming Girl”, para mi, una de las mejores cintas del 2005. En “Romance” nuevamente deja claro que su talento es inmenso y nos regala una eficaz interpretación. La figura masculina es encarnada por Jo Jae-hyeon, actor de una enorme trayectoria, que ha protagonizado películas como “Mokpo The Harbor” “Crocodile” o “Sword In The Moon” entre otras. Vale la pena también mencionar a Hyeong-seong, protagonista de filmes como “GIT” (otra de las joyas del 2005) quien merece una honorable mención por notable actuación y por ser co-autor del guión.

“Romance” es una mezcla de puro melodrama con grandes cantidades de acción. Moon Seung-wook da muestras de conocer ampliamente el género y su construye su historia basándose en un argumento muy sencillo –típico hasta cierto punto-. Demás está decir que la historia como tal no aporta nada extraordinario, pero no se puede decir lo mismo del contenido visual, área en la que parece haberse puesto mucho más cuidado. La elección de la banda sonora resultara especialmente buena a aquellos amantes del tango. En cuanto a la acción, tenemos escenas de altísimo nivel que ayuda a llenar un poco la sencillez del argumento. La química entra los protagonistas es inmediata y aunque se logra de un modo algo precipitado; su acercamiento e inminente atracción pudo haberse desarrollado un poco más.

Ahora, no todo lo que brilla es oro, o al menos eso dicen. “Romance” es una película que se enfoca más en explicar el por qué de las cosas, y no tanto el cómo se llevan a cabo. Véase o no como un problema, no es algo que todos vayan a pasar por alto. Es decir, nuevamente nos referimos al argumento que prefiere resaltar la importancia del lado estético y echar mano de varios clichés, cosa que seguramente molestara a varios.

Una cinta entretenida, predecible, hermosa visualmente, triste, pero algo sencilla; en fin, una mezcla de virtudes y defectos con balance positivo.

D-Day (2006)


Comienza la cuenta regresiva
Por Squareta

“D-Day” es otra película que forma parte del “4 Horror Tales". Dirigida por Kim Eun-kyung, es también conocida bajo el nombre de “Roommates”. En ella conoceremos a fondo a la estricta Academia Younghwa, en donde chicas se preparan para el Día-D, el día del examen de entrada a la universidad.

Se sabe que el examen es un elemento muy estresante, pues la competencia es alta. Además, en la academia les prohíben todo tipo de distracciones y se les obliga a estudiar casi la mitad del día. Los profesores y padres creen que esto es lo mejor para obtener un buen rendimiento, pero estos factores pueden afectar el bienestar psicológico de las estudiantes. Es más, pueden ser los factores detonantes para que un grupo de muchachas comience a ver extrañas apariciones… ¿pero dichas apariciones serán producto de su imaginación por el stress o habrá algo más en el lugar?

La historia se centra en 4 muchachas que son compañeras de habitación. A medida que transcurra la historia iremos viendo cómo se van transformando y cómo van reaccionando de forma distinta ante la presión. Acá no están los típicos estereotipos de chicas populares ni abusadoras, sólo hay chicas que desean rendir un buen examen.

El reparto lo conforman en su totalidad actrices novatas que nos brindan unas efectivas actuaciones. Se aprecia que la cinta no cuenta con un gran presupuesto pero el mismo está bien aprovechado. Las escenas de terror son casi siempre efectivas y están muy bien utilizadas, pero lo que rescato ante todo es la interesante historia que nos muestra un hecho (aunque exagerado) de una realidad muy latente: la presión de los estudiantes ante la universidad. Personalmente la encuentro la mejor de la saga y una película que vale la pena ver, ya sea para pasar un par de sustos o para hacer una llamada de atención a nuestra sociedad.

600 Críticas en FM-Team



Hemos pasado las 600 críticas y es el momento de celebrarlo como corresponde. Una vez más, muchísimas gracias a todos nuestros fieles lectores que nos visitan periódicamente y a todos los nuevos que se van incorporando. Esperamos poder seguir aumentando las críticas para que este blog se haga cada vez más grande y así pueda ser una buena referencia de nuestro querido cine oriental.

Aprovechando también la ocasión, les deseamos unas felices fiestas y los mejores deseos para el año que se viene.

Y eso, recuerden seguir visitando al fm-team (ya sea en este blog o en el foro) y recuerden que cualquier crítica y/o comentario serán bienvenidos.

¡Saludos!

The Humanist (2001)


¿Un poco de humanismo?
Por Master of Hate

“The Humanist” resultó una grata sorpresa ya que personalmente no me esperaba nada del otro mundo. Quizás el nombre de Lee Mu-yeong no sea demasiado conocido, sobretodo como director; sin embargo, el ver Park Chan-wook figuraba entre los guionistas me causo cierta curiosidad. Por suerte la cinta tiene bastante que ofrecer con su mezcla particular de géneros.

Un grupo de tres amigos se ven envueltos en un grave accidente en el que, sin querer, matan a un respetable policía. El compañero del fallecido decide que no denunciará al grupo después de ver que uno de ellos es un joven de buena familia y le puede proporcionar algún beneficio. El policía le pide una millonaria cantidad de dinero que el joven sólo podría conseguirla de la fortuna de su padre, lo malo es que éste no esta dispuesto a darle ni un centavo. La única solución que encuentra el muchacho es planear el secuestro de su propio padre y para eso recurre a los dos amigos que le acompañaron el día del accidente. Así ponen en marcha un plan perfecto en el que no sólo le pagarán al policía corrupto sino que obtendrán una cuantiosa suma para ellos.

“The Humanist” sorprende por su extraña mezcla de géneros; se puede categorizar como un thriller, una comedia de humor negro, o un drama, así mismo tiene cierto componente subversivo con imágenes bastante crudas y sangrientas. Obviamente no es que se trate de gore en su estado más puro, aunque de haberlo querido, bien se pudo hacer algo clasificable dentro de ese género. En todo caso, lo interesante es la presencia del humor negro que llega a sorprender en varias ocasiones por su buen manejo y gran efectividad. La cinta alterna rápidamente el tono de la historia que en determinados momentos pareciera decantarse por una línea más dramática, pero que inmediatamente vuelve al terreno de la comedia gracias a algún hecho sorpresivo.

Las actuaciones son bastante buenas con un Ahn Jae-mo (“Legend of the Seven Cutter”) muy metido en su personaje, arrogante, pero no necesariamente malvado. Lo acompañan en el reparto, Park Sang-Myeon (“My Wife Is A Gangster”) y Kang Seong-jin (“Attack at the Gas Station) que completan en grupo de los “tres amigos” que llevan a cabo el secuestro.

La historia es bastante sólida, llena de sorpresas y giros arguméntales, y como dije antes, sorprende mucho por lo violento y atrevido de su contenido. Por un momento me ha recordado a “The Quiet Family” de Kim Ji-woon, claro que a nivel de estética y mezcla de géneros, pues los argumentos no tienen nada que ver. Finalmente, creo que no hay problema en recomendarla, pues si bien no se trata de ninguna joya, es una película graciosa con una historia llamativa y bien desarrollada.

February 29 (2006)


¿Maldiciones eternas?
Por Squareta

"29 de Febrero" es una cinta que forma parte de "4 Horror Tales", que como el título lo puede indicar, son cuatro películas de origen coreano que cuentan historias de horror, estrenadas el 2006 y bajo el mando de directores novatos. Estas películas no se relacionan entre sí. Jeong Jong-hoon es el director de esta cinta que habla sobre la maldición existente en esta fecha tan extraña.

Un periodista llega a un hospital psiquiátrico para entrevistar a una paciente. Ella se llama Jiyeon y le teme a la oscuridad. Cuando el periodista le pregunta el por qué de su estado ella se impacienta y comienza a recordar los tiempos en que ella trabajaba en una caseta de peaje y un terrible día recibió un ticket ensangrentado. Ese incidente fue sólo el comienzo de una maldición que se repite todos los 29 de febrero.

Entretenida película de fantasmas con elementos policiales en el que la presencia terrorífica se hace presente durante casi todo su transcurso. En ella podemos ver cómo una chica normal se va transformando producto de algunas apariciones, de las que nadie le cree y que no la dejarán vivir tranquila. También se puede ver a unos policías que están investigando un caso que podría relacionarse de cierto modo con la chica.

Los elementos visuales están bien utilizados, así como también los momentos de tensión, generando un par de escenas de miedo aceptables. El reparto está compuesto casi en su totalidad por actores novatos, excepto por la protagonista Eun-hye Park ("Sunflower", "The Record").

De esta forma, "29 de Febrero" no es sólo parte del "4 Horror Tales", sino que es parte de la gran mayoría de películas de horror que nos están llegando desde Corea aprovechando el éxito de este género: un film sin mucho que aportar pero que sigue siendo una buena opción para pasar el rato.

Heaven and Earth (1990)


Crónica de una guerra
Por Fingolfin

Cuando hablamos de Japón en el siglo XVI habitualmente lo hacemos pensando en un peliculón con una temática interesantísima que rara vez nos ha fallado. Los protagonistas son Shigen Takeda y Kenshin Uesugi, dos grandes guerreros que se enfrentaron en multitud de batallas.

Takeda, ansioso por extender sus territorios y alcanzar el mar, señala como objetivo la región de Echigo. Uesugui (el tigre de Echigo) hizo una promesa de defender su tierra a toda costa, sacrificando a su propio hermano y alejando todos los placeres de su vida. Además de la sabiduría de cada uno, tienen detrás grandes estrategas como Yamamoto Kansuke y Wusami Suruga.

Otra de esas grandes superproducciones plagadas de extras, colorido, caballos, armaduras y escenarios de ensueño. Otra partida de ajedrez con dos líderes que controlan a sus hombres como piezas y despliegan sus inteligentes estrategias sobre el tablero. La mayoría de ellas se anuncian con subtítulos y en alguna que otra se especifica su inclusión en el libro de Yamamoto Kansuke.

Pese a que el director trata de mantener la guerra desde el punto de vista de los dos bandos de forma relativamente neutra, es evidente que la importancia de Kagetora (Uesugi) es la que más tira, condicionando al espectador a ir siempre con el que defiende y no con el invasor. Personalmente siempre he sido un gran admirador de Takeda, por lo que salvo en alguna escena aislada no ha conseguido llevarme a su terreno; otros lo tendrán más difícil.

La acción es espectacular. En un solo fotograma se puede apreciar una gran diversidad de escenas de lucha. Mientras avanza la caballería de Uesugi dos grupos de piqueros de rojo y negro se enfrentan unos con otros y multitud de samuráis desperdigados se baten en duelos. Este tipo de tomas están logradas de manera impresionante, sin nada que envidiar a las grandes y modernas superproducciones americanas. El punto débil como suele ser habitual se centra en los detalles minimalistas de la batalla, es decir, los primeros planos de lucha, que carecen de realismo y son demasiado lentos. Mención aparte para los combates entre los grandes personajes del film.

La música pasa desapercibida. No porque sea mala o regular, sino porque encaja perfectamente con las escenas y pasa a formar parte del “todo”. Solo durante la batalla final tiene momentos donde se baja el sonido escénico para dar paso a una hermosa pieza, y en alguna que otra ocasión podemos disfrutar de la melodía de la flauta de Nami.

Las actuaciones son bastante buenas por parte de todos los actores, tanto primarios, secundarios como extras. Resulta extraño que ninguna mujer tenga actuación destacada y solo dos tengan diálogos (algo raro en el chambara pero un poco más frecuente en este tipo de películas).

No tenía dudas tras escuchar comentarios y opiniones sobre “Heaven and Earth” de que iba a ser una gran producción. Lo que no me imaginaba ni de lejos es que sería tan espectacular visualmente y tan acertada en todos los demás aspectos. Recomendada para todos los amantes de la épica y especialmente aquellos que disfrutaron recientemente de los detalles estratégicos de “Battle of Wits”.

The House (2005)


Lugares inquietos
Por Squareta

Producción hongkonesa de Man-Ching Ng, quien sólo ha sido director de esta película pero que anteriormente había tomado el mando en la fotografía de “Inicial D” y de “Infernal Affairs 3”.

Una madre y su hija buscan un nuevo hogar. Encuentran un departamento que es del gusto de la madre pero no de la hija, ya que ella tiene un mal presentimiento del lugar. Sin embargo, la madre igual decide arrendar el sitio. La pequeña no se siente muy cómoda en el departamento y menos cuando la madre encuentra un trabajo como guardia de seguridad y la tenga que dejar sola en las noches. Pronto la niña descubre que su miedo se debe a la presencia de fantasmas en el lugar.

Siendo sincera, esta película me pareció de las más típicas que nos llegan desde oriente. Una película de fantasmas con altas dosis de drama, que nos puede asustar en algunos momentos y conmocionar en otros, ya que vemos los conflictos madre-hija producto del lugar y los problemas que tiene que afrontar la madre que ya no tiene el apoyo de su esposo.

El aspecto técnico no tiene nada para cuestionar. La pequeña nos brinda una buena actuación junto con el resto del elenco. La atmósfera del film es otro punto a favor, desoladora y con un buen juego de colores.

Y no hay mucho más que agregar sobre “The House”. Es sólo una película más, de esas para ver y olvidar pues no posee ningún elemento que la haga distinguir del resto.

Oniwaban (1974)


Sacrificio Absoluto
Por Fingolfin

“Demon Spies” (título internacional traducido literalmente) está dirigida por Takashi Tsuboshima y protagonizada por actores sin demasiada fama. El film abre de forma desconcertante, haciéndonos pensar en una historia Kaidan de un lugar secreto habitado por niños asesinos con máscaras de diablos. Enseguida la tónica cambia por completo, metiéndonos de lleno en una interesante historia de ninjas y sacrificio.

Los Oniwaban son ninjas dedicados por entero a su misión de mantener la paz en el país. Sus vidas no tienen ningún significado y todos pueden ser prescindibles en caso de ser necesario. El entrenamiento dura 10 años y comienza en la niñez, viviendo como una autentica secta con todo tipo de prácticas de ataque, defensa y sexo (el cuerpo como arma). Una vez finalizada esa etapa, 5 de los 60 que comenzaron son los elegidos para impedir la revuelta en Kishu, donde se han comprado multitud de armas de fuego extranjeras que son guardadas en una armería secreta.

Podíamos comparar la parte de entrenamiento con la película “Azumi”, donde la última prueba nos dejó a más de uno con la boca abierta. Sin embargo “Oniwaban” la pone al nivel de un divertido juego infantil, ya que el estricto código de los ninjas-demonio contiene todo tipo de barbaridades inimaginables. Pensaba comentar algunas de ellas pero prefiero dejar despertar la curiosidad del lector.

Como es habitual en esta época tenemos nuestras escenas de ligero contenido sexual. Al principio del film la única chica del grupo tendrá el gusto/desgracia de poner su cuerpo a disposición de todos los discípulos para poder usarlo libremente en su misión (algo así como en “Naked Weapon”). En el metraje aparecen varias mujeres semidesnudas, solo que en esta ocasión no es de forma tan gratuita como en otros films contemporáneos. Mención especial para los dos profesores que hacen una magnifica representación de sexo en Kabuki.

La acción tarda en aparecer pero lo hace con calidad, con muy buenos movimientos ninja y sin necesidad de utilizar efectos especiales de los que suelen estropear la estética del género. Las coreografías son rápidas y normalmente terminan en amputaciones o cortes de los que dejan salir chorros de interminable sangre.

Ahora es el momento de decir que la película me ha gustado bastante. El argumento gana fuerza por un solo personaje: Yokobue Shogen (el rival). Es de las pocas que presentan un enemigo tan digno, que pese a las numerosísimas e increíbles estratagemas de los Oniwaban, nunca llega a dejarse engañar y se mantiene alto y poderoso hasta el último momento.

La verdad es que es de las que tengo que recomendar a todo el mundo. Por supuesto no es una obra maestra, pero sí son 87 minutos de puro entretenimiento con una trama muy interesante y cuidada.

Woman in the Dunes (1964)


Un mágico cautiverio
Por Master of Hate

En uno de esos escapes fugaces en los que le alejo del cine contemporáneo he tenido la oportunidad de visionar una excelente pieza del celuloide de la que sólo puedo hablar bondades; se trata de "Woman in the Dunes" del director japonés Hiroshi Teshigahara. La cinta data de 1964 y parece ser ya una gran pieza de culto para muchos cinéfilos alrededor del mundo.

Niki Jubei (Eiji Okada) es un entomólogo que se halla investigando y recolectando insectos en un área casi desértica lejos de la ciudad. Debido al poco tiempo que tiene disponible, decide pasar la noche en una casa de la zona, ubicada en un medio de enormes dunas de arena; allí vive una sencilla y tranquila mujer (Kioko Ishida). Al día siguiente Niki intenta marcharse, pero le es imposible ya que la escalera que le permitió bajar ya no se encuentra. Pronto se le informa que esta atrapado y que, junto a aquella mujer desconocida, deben trabajar como esclavos si es que quieren sobrevivir.

Mi desconocimiento sobre la filmografía de Teshigahara me impide entrar en detalles con respecto a su estilo. Pero en lo que respecta a esta película se pueden sacar a relucir muchas características. Este director demuestra una asombrosa capacidad de sentido estético que se ve reflejado en el tipo de tomas y planos que elige constantemente. La cinta roza la paranoia, el erotismo, lo surreal, lo banal, y muchas cosas más a través de los ojos del protagonista que va siendo víctima de un proceso continuo de cambios. El entorno casi claustrofóbico que transmite la cinta es tan poderoso que llega a contagiar al mismo espectador. La relación que mantiene Niki con la mujer es otro de los puntos más fascinantes de la trama, ya que pasa por varias etapas. Finalmente, no deja de rondar, esa sensación constante de estar ante una obra existencialista que, a su manera, arroja una serie de interrogantes sobre el por qué de la vida y a dónde queremos ir realmente.

Queda como asignatura pendiente echar un vistazo a los demás trabajos de Teshigahara que seguramente guardan muchas y gratas sorpresas. La recomendación es evidente, pues estamos antes lo que debe ser uno de los filmes más brillantes que ha visto la luz en Japón.

The Bird People in China (1998)


Lugar de ensueño
Por Squareta

En reemplazo de un compañero de trabajo un empresario japonés se embarca hacia China con el propósito de encontrar unas piedras preciosas de jade que podrán pagar las deudas que tiene su empresa. Lo que no sabe él es que han enviado a un yakuza poco amigable para que lo vigile en el viaje. Juntos harán una interminable travesía que los llevará a un pueblo en medio de la nada. Este pueblo posee extrañas costumbres y narra de generación en generación la leyenda de un hombre pájaro.

Esta extraña cinta es de 1998 y viene dirigida por Takashi Miike. Lo que asombra a primera vista es que no es lo que estamos acostumbrados a ver de Miike, para nada. La ultraviolencia y sobredosis de gore son reemplazadas por hermosos paisajes y una historia conmovedora.

La película gira en torno a dos personajes principales, el empresario, una persona correcta y con valores y el yakuza, lo opuesto a él. A ellos no les quedará otra que unirse y obviar sus diferencias para poder llegar a su destino, pues en el camino que parece no tener fin (sin mencionar el hecho de que es casi imposible de recorrer) ocurren todo tipo de problemas. Después del largo viaje y ya en la provincia de Yun Nan logran llegar a su destino. Lo que ven sus ojos es casi increíble: el pequeño pueblo al que parece que se la ha detenido el tiempo los recibe con los brazos abiertos. Los japoneses muy contentos empiezan a relacionarse con el pueblo chino. Conocen la leyenda del hombre pájaro y descubren que en el poblado tienen una obsesión con volar, a la que ellos también les interesarán. Sin darse cuenta, la gente del pueblo provocará un cambio de pensamiento en nuestros protagonistas que les obligará a tomar una complicada decisión.

Técnicamente es muy correcta. Podrán apreciar la belleza visual que rodea la película. Unos paisajes hermosos son complementados con la humanidad de la gente. Los protagonistas están bien desarrollados y cooperan en algunos momentos graciosos que amenizan la cinta. El empresario y su actitud frente a algunos comportamientos de los chinos y el yakuza creará uno que otro momento de tensión.

Creo que todos podrán disfrutar la película como yo lo he hecho. Una linda obra que prescinde de cualquier gran producción y que nos muestra que lo más bello es lo real, aunque cada vez se hace más difícil apreciarlo.

Zatoichi (2003)


Remake de una saga
Por Fingolfin

Ya comenté esta película hace más de un año y al trasladarnos al formato foro decidí dejarla aparte para repetirla. Durante este tiempo he podido ver, comentar, analizar y disfrutar de las 26 películas de Zatoichi interpretadas por Shintaro Katsu, y el resultado de volver a ver la versión de Kitano ha sido realmente sorprendente.

Mantiene gran parte del esquema habitual que ha tenido esta serie pero cambiando sustancialmente algunos detalles con vistas más comerciales. El argumento nace después de media hora de film guiados por la casualidad y las presentaciones de los distintos personajes. En esta ocasión tenemos los dos grandes luchadores que sabemos que protagonizaran el habitual duelo final y aparte otro buen espadachín que se queda a mitad del camino. El adversario duro es Genosuke (Tadanobu Asano), habitual personaje frío que actúa sin maldad y movido por la necesidad.

Zatoichi (Takeshi Kitano) aparece con unas características dignas de analizar, donde incluso al final se pone en duda su ceguera. Se nos presenta únicamente como masajista ciego aficionado al juego, olvidando su verdadero oficio de yakuza-jugador. En el terreno interpretativo me duele mucho tener que hablar mal de un hombre como Kitano, que de las pocas películas suyas que he visto solo puedo decir maravillas. Su actuación no representa a un hombre ciego sino a Shintaro Katsu representando a un hombre ciego. Estoy hablando de una doble actuación donde en lugar de imitar a su personaje, Kitano imita al actor de la antigua saga. Evidencias de mi afirmación son: la forma de andar con las piernas arqueadas y en pasos cortos y circulares, la presencia siempre cabizbaja, y sobretodo esa breve carcajada que acompaña cada una de sus frases. Otro detalle que no conviene olvidar es que a este Zatoichi le cuesta mucho menos matar que al otro, que evitaba el combate siempre que podía y aún cuando no había mas remedio terminaba lamentando las muertes.

Las escenas más destacadas son las mismas que las de la antigua saga: la casa de juegos donde adivina lo que va a salir por el sonido de los dados, las situaciones en las que subestiman sus habilidades, el momento de gloria de su rival cuando demuestra al espectador lo bueno que va a ser, y por supuesto la acción.

Takeshi Kitano obviamente no es un esgrimista como lo era Shintaro Katsu, curtido en decenas y decenas de películas de katanas y samuráis. Este factor es el que condiciona las coreografías en mayor medida, ya que en lugar de agilidad y espectacular manejo del “reverse sword drawing” tenemos un Zatoichi que con una velocidad muy superior a todos los precedentes hace montones de tajos a sus rivales sin que les de tiempo a pestañear, guiado todo el proceso por múltiples efectos especiales. Ciertamente el resultado es difícil de superar visualmente pero tampoco en manipulación. La sangre es bastante surrealista y parecida a la de los videojuegos, pero su uso es increíblemente magnifico.

Los combates están rodados con mucho cambio de cámara (repito que Kitano no es esgrimista), muy lejos de aquellas tomas fijas de Kenji Misumi y los movimientos circulares de Shintaro Katsu. En lo referente a Tadanobu Asano, su estilo de lucha y las cámaras que se le han dedicado hacen sus coreografías mejores incluso que las de Zatoichi, algo impensable en la mítica saga. La escena que todos recordarán es el plano vertical cuando le desafían a un duelo y lucha solo contra un grupo de yakuzas hasta llegar a su jefe.

El factor Kitano en la dirección no pasa desapercibido ya que hay escenas que te recuerdan su nombre constantemente. Tenemos un grupo de cosechadores que cultivan con sus azadas fabricando melodías al estilo “música urbana”. Más tarde los mismos personajes vuelven a aparecer haciendo lo mismo pero taconeando bajo la lluvia, y finalmente se repite la escena con los martillos y sierras que se usan para construir una casa. Terminando con el elemento musical no conviene olvidar ese extraño final con todos los actores bailando a modo de créditos del film.

El humor “made in Kitano” también tiene presencia con el detalle de pintarle ojos en los parpados o con el retrasado que da vueltas a la casa vestido de samurai. Sin embargo no me ha gustado nada el personaje de Shinkichi, creado exclusivamente para provocar risa en el espectador, algo propio de todas las películas comerciales americanas y no del cine oriental que nos gusta.

Conclusión…siempre es bueno tener un film de estos con carácter internacional que puedan hacer que gente como yo se decida a ver todas o algunas de las anteriores. Por lo demás es meramente una película con buenas escenas de acción y entretenimiento, muy lejos de casi todas las joyas de la vieja saga.

PD: Comentario mejorado del ya escrito el 2005 por fingolfin

Driving with my Wife's Lover (2006)


Un camino demente
Por Master of Hate

"Driving With my Wife's Lover" es otro de esos debuts cinematográficos que quizás mucha gente vaya a querer olvidar lo más pronto posible. Kim Tae-shik nos presenta una cinta que ha conseguido bastante atención en festivales internacionales. Esto se justifica, a mi modo de ver, por lo creativo y ocurrente que se muestra Kim en todo momento, pero eso no quiere decir que la cinta termine siendo del agrado de la mayoría.

La historia nos presenta inicialmente a dos personajes: Tae-han, un marido engañado por su esposa, y plenamente conciente de este hecho, y Joong-shik el amante en cuestión que muy alegremente trabaja como taxista. Tae-han busca a Joong-shik, quien ignora que su romance ha sido descubierto, y decide hacer un largo viaje con él. Durante el camino, ocurren un sinnúmero de situaciones extrañas que ponen en evidencia el deseo de Tae-han de vengarse y averiguar más sobre su enemigo. De este modo, el marido enfurecido va conociendo a persona con mucha seguridad, atractivo y bastante más agradable que él. Su plan de venganza se consolida en la segunda parte cuando Tae-han encuentra a la esposa de Joong-shik.

Probablemente no encuentre referentes directos en el cine coreano para dar una idea clara de lo que tenemos ante nosotros. Personalmente no me he sentido impresionado, aunque es necesario reconocer en todo momento que la sofisticación estilística que muestra Kim es muy innovadora y por momentos incluso, disparatada.

Los puntos interesantes de la película son los personajes y específicamente su perfil. La interpretación de estos personajes también resulta muy curiosa, no debe haber sido tarea fácil. Y cómo ya mencioné el estilo de Kim para rodar. Por otro lado, la historia termina cayendo en un segundo plano, hasta la segunda mitad en donde recobra protagonismo y la película por fin parece poner sus pues sobre la tierra.

Estamos ante un trabajo muy personal pero enredado; cine del que puede generar todo tipo de reacciones. Personalmente rescato el gusto del directo en cuanto al rodaje, pero más allá de eso, no he visto mucho, y he sentido que el interés por la historia no es constante, dando la impresión de estar ante una explosión de ideas y escenas extrañas y un desarrollo predecible y sin mucho que ofrecer.

Shintaro Katsu´s Zatoichi (1989)


No hay color
Por Fingolfin

Como apreciareis en primer lugar, he prescindido de la numeración en el título de la película cuando en realidad le correspondía la posición 26 en la saga. Es un poco la que se sitúa “en medio” de todo. No puede ser considerada como las anteriores ya que se rodaron 25 entre 1962-1973 y esta es de 16 años después, ni considerada independiente ya que después de todo el protagonista sigue siendo el amado Shintaro Katsu (también su director). Mencionar solo que además es conocida como “Zatoichi: Darkness is his Ally”.

Después de remontarme a la otra dirección del actor en la saga “Zatoichi in Desperation” le tenía pánico a este film. Sabía que su duración estaría entorno a las 2 horas, al igual que la de Kihachi Okamoto en 1970, y que podrían convertirse en eternas si no se producía un cambio radical. Pues la sorpresa ha sido para bien, porque la película es de las mejores de toda la saga, con una enorme calidad estética, argumental y musical.

Está protagonizada por un Katsu mucho más mayor, un poco más gordo, con algo de barba y un pelo que comienza a tornarse blanco. Su interpretación es muy destacada, aprovechando la oportunidad que le brinda el regreso al dramatismo que tenían las primeras entregas. Se recupera uno de los mayores éxitos de la serie, que son las amistades entre Zatoichi y el que se convertirá en su último rival, con un cariz sentimental que supera su relación con el mítico Hirate de “A Tale of Zatoichi”.

Al salirse del esquema y duración habituales, Katsu ha podido deleitarse en muchas escenas lentas en las que simplemente camina por maizales persiguiendo hojas o con la cabeza gacha y rostro reflexivo, con una canción en inglés que suena de fondo y destaca bastante. En lo referido a esta canción he encontrado por internet que se le hacen críticas expresas como uno de los grandes fallos del film. No sé si quizás lo hagan por el hecho de que esté en inglés, pero creo que prefiero entender la letra y dar mas fuerza a la escena que escuchar algo en japonés que no viene ni subtitulado. Además de eso sobra decir que la canción me encantó y la escuché varias veces más.

La segunda relación sexual de Zatoichi tiene lugar en esta película de forma mucho más explicita, detallada y directa, con buen acompañamiento musical. Curiosamente las dos entregas en las que ha tenido lugar una de estas escenas estaban dirigidas por el actor, lo que espero no quiera decir nada…

Las coreografías son muy distintas a lo que habíamos visto a lo largo de la serie. La primera de ellas es una cámara fija lejana con un fondo oscuro y una velocidad enorme, prácticamente jugando solo con el sonido de las espadas. Las siguientes van combinando planos fijos para el comienzo que luego se ven sustituidos por rápidos cambios de cámara que dificultan la visualización. En cualquier caso resultan mucho más modernas que las anteriores y mucho más sangrientas, tomando como ejemplo el que Zatoichi empiece la última batalla sujetando con su mano izquierda la cabeza cortada de un hombre.

Al igual que intentó fracasadamente con “Zatoichi in Desperation”, Katsu sigue tratando de explicarnos el mundo de Zatoichi. Utiliza un espejo que lleva siempre consigo y que después de todo no le sirve para nada y trata de hacernos comprender lo que representan para él los colores y lo difícil que es entenderlos. Pese a que la película tiene partes bastante oscuras en esta ocasión ha decidido prescindir del abuso o las cámaras desenfocadas, lo que es de agradecer por mi parte.

Conocemos detalles del pasado del masajista que chocan con lo que teníamos entendido. Se supone según “Zatoichi at the Blood Fest” que andaba mal de la vista en su juventud y que la fue perdiendo progresivamente hasta quedarse ciego. En este film se nos dice que fue a los 2 años, lo que obviamente no tiene cabida en el término “juventud” que utilizaba Kimiyoshi Yasuda en su film.

La conclusión es que se trata de una de las mejores del espadachín, la favorita de mucha gente, el punto intermedio entre la saga de las 25 y la Zatoichi de Kitano, y otro acercamiento a lo que ha sido representar a un ciego durante tantos años por parte de Katsu. A la gente que no tenga pensado ver la saga, esta es la película ideal para disfrutar del personaje durante un par de horas.

The Victim (2006)


Un trabajo peligroso
Por Squareta

Una muchacha llamada Ting y aspirante a actriz hace una demostración pública de su talento cuando la observa un policía. Él le ofrece un trabajo algo extraño: recrear las muertes de las víctimas que se están investigando. Sus actuaciones en ese campo la hacen conocida al punto de representar papeles muy importantes. Pero se debe tener cuidado cuando se juega con fantasmas, porque nunca se sabe si ellos quieren jugar también.

Ting es muy cuidadosa a la hora de reconstituir las escenas del crimen y se preocupa de no molestar a las almas de los fallecidos. Cuando aparece en las noticias la muerte de una famosa modelo tailandesa Ting sabe que obtener esa recreación es un paso seguro a la fama. Empieza entonces a investigar a la modelo Meen de una forma tan profunda que creará un misterioso vínculo con ella, sin darse cuenta de los peligros que puede acarrear esa situación.

El tailandés Monthon Arayangkoon nos trae esta cinta de fantasmas conducida de una forma diferente a las convenciones del género, la que por momentos puede llegar a confundir si es que no se le sigue el ritmo. Y es que lo que parte como una simple cinta de horror va tomando otros matices, algunos bastante inesperados, tomando historias que se van complicando, alternando e incluso desapareciendo.

Posee momentos intensos y con algunas escenas muy bien logradas, pero de igual modo existen otras escenas bastante falsas, sobre todo las presencias fantasmales. Aunque las ganas le sobran, porque la falta de convincentes efectos se compensa con buenos movimientos de cámaras y un buen manejo del ambiente. El fondo de la película también se puede destacar, pues algunas locaciones de filmación fueron famosas escenas de crímenes reales. Y para aumentar el susto a los espectadores, algunos miembros del equipo mencionaron que sintieron extrañas presencias durante la filmación, reflejadas a través de ruidos y rostros en las cintas.

Como punto en contra (pues no todo puede ser tan bueno) está el hecho de que la historia se pierde al tratar de abarcar tantas cosas. Una clara muestra de ello es que a mitad de película todo comienza de cero, dejando a todos perplejos.

“The Victim” posee un toque de originalidad que vale la pena ver. Me atrevo a recomendarla con reservas, sabiendo que a algunos no les convencerá y a otros les agradará su visionado.

Festival of Swordsmen (1961)


El torneo de los mejores
Por Fingolfin

Muchas veces nos hemos preguntado acerca del mejor argumento para una película de acción y la respuesta casi siempre acaba en un torneo. Así se presenta el film y así se mueve el argumento pese a que finalmente varias subtramas lleguen a eclipsar el evento.

Busshi Shirogoro es un ronin de increíble habilidad tanto con la espada como con algunas artes de lucha habituales de los ninja. Viaja hacia Edo buscando maestros que le ayuden a perfeccionarse antes del torneo y sus pasos le llevan a la casa del máximo representante de la escuela Yagyu, la familia de maestros de espada del Shogun. La fama de esta familia se encuentra en decadencia y sus esgrimistas ya no son tan habilidosos como los del pasado. El torneo parece usarse como arma para ponerlos en evidencia delante de todo el país.

La película va directa al grano y con sencillez en todo momento, prescindiendo de cualquier escena que no sea estrictamente necesaria. Cada vez que aparece Busshi en escena es porque va a pasar algo, ya sea salvar a alguien o enfrentarse a algún rival. Ese método evita las escenas aburridas pero hace un poco previsible todo el film.

Las coreografías serían tema de debate internacional. Los movimientos son simplemente sublimes: muy rápidos, bien colocados, enormemente estéticos…etc. El problema que presentan es un “realismo cero” que roza el teatro. Las espadas pasan a una distancia considerable de sus rivales cuando los abate, haciendo bastante evidente que no se clavan en ningún momento. Además nuestro protagonista suele hacer saltos imposibles donde “supuestamente” golpea a su rival, que cae segundos después sin que hayamos visto nada.

Cabe destacar sobretodo la presencia del respetable señor Tomisaburo Wakayama (“Lone Wolf and Cub”), que con un pelo liso y largo hasta la cintura puede desatar alguna carcajada a los espectadores que le conozcan. Su actuación es buena (sin demasiados alardes) y su papel es el de rival principal de Busshi.

No hay mucho más que hablar de esta película. Como ya he dicho es de las más simples y directas que he visto nunca, su duración parece reducirse a la mitad mientras la estás viendo y lo único que puede llegar a decepcionar es el propio torneo (que no resulta ser torneo sino una serie de duelos de exhibición).

Black House (2007)


El lado más oscuro
Por Squareta

Cinta surcoreana que es la adaptación a la pantalla grande de una novela japonesa llamada “Kuroi”, escrita por Yusuke Kishi y que viene acompañada del apoyo de la taquilla. Está dirigida por Shin Tae-ra, poseedor de una larga experiencia en el campo del cortometraje.

“Black House” nos muestra la historia de Juno, un hombre que tiene el peso de haber presenciado el suicidio de su hermano cuando él era pequeño. Ahora es un agente de seguros que vive tranquilamente con su novia, hasta que un día visita a un hombre para asesorarlo y vuelve a presenciar otro suicidio. Sin embargo, Juno comienza a sospechar que el suicidio en realidad fue un asesinato sólo con el fin de cobrar la póliza del seguro. Comenzará a investigar el caso, sin saber el costo que causará su intromisión y menos aún que lo que le deparará es aun más oscuro que la misteriosa casa.

Esperado thriller psicológico que nos muestra el peor lado de las personas, ese que mueve a hacer lo que sea por conseguir su objetivo, sin importarle el sufrimiento e incluso la vida de los demás. En él vemos cómo se perturba la vida de alguien inocente sólo por querer mejorar la situación de los demás. Así nos encontramos con un protagonista y un antagonista claramente definidos, lo que nos hace cuestionarnos directamente si los psicópatas nacen o se hacen.

El reparto lo forman Hwang Jeong-min (You Are My Sunshine), Kang Shin-il (Some), Yoo Seon (The Uninvited) y Kim Seo-hyeong (City of Violence). Todos brindan unas buenas actuaciones. El tema tratado causa gran expectación y el tratamiento que le dan a la historia también. El misterio nos atrapa al principio y una vez descubierto esto se da paso a la tensión, mientras no sabemos que pasará con nuestro protagonista. Esto ayuda mucho a que la cinta no decaiga y mantenga su ritmo. Y para ser más efectiva la cinta posee una oscura atmósfera atrapante, además de pequeñas dosis de gore que nos perturban, mostrando la violencia en estado puro.

En los últimos minutos la cinta tomará un sentido que muchos considerarán demasiado cliché y motivo suficiente como para calificarla como una más, pero yo prefiero quedarme con el buen gusto del resto de los minutos y pensar que su desenlace simplista no deja de ser aceptable.

Así, no dudaría en recomendárselo a todos los que quieran pasar un “mal rato” ya que posee todos los elementos de un buen thriller.

Small Town Rivals (2007)


Una comedia más
Por Master of Hate

Con tres películas a su haber, el director Jang Gyoo-seong vuelve a las pantallas con su nuevo filme “Small Town Rivals.” Una historia que vuelve a situarse en las áreas menos céntricas de donde también es posible contar historias. Jang, siempre se ha movido dentro de lo que es la comedia y esta no ha sido la excepción; y aunque probablemente no me haya parecido su mejor filme, quizás los amantes de la comedia, pueda merecer la pena.

Existe una notable predisposición por parte de Jang, de recurrir a zonas rurales, pueblos pequeños y gente humilde para rodar sus películas. Esto se nota claramente tanto en “Teacher, Mr.Kim” como en “Lovely Rivals”. En esta ocasión, la historia tiene que ver con dos viejos amigos que se vuelven a encontrar -no del mejor modo- luego de mucho tiempo de no verse. Cho, que en su niñez fue siempre un gran líder, ahora se halla atascado en su humilde pueblo trabajando como granjero y cuidando a su padre enfermo. Cho es elegido como jefe del pueblo, pero inmediatamente descubre que su viejo amigo Noh ha alcanzado una dignidad mucho más alta y representativa. Cho, no soporta estar tan por debajo de Noh y decide hacer lo posible por intervenir en los proyectos y planes su ahora enemigo.

La historia es sencilla y simple, prestándose en todo momento a las situaciones cómicas y amenas. Probablemente, “Small Town Rivals” sea la cinta menos ambiciosa de Jang, ya que el conocido giro dramático final se siente algo irrelevante, cosa que no ocurrio, por ejemplo en “Teacher, Mr.Kim.” En todo caso, se reconoce el intento de mostrar la importancia de los lazos de amistas por encima de lo material.

Se destaca la actuación de Cha Seung-won (Over the Border) quien sin ser de las figuras máximas del cine surcoreano, esta siempre activo y generalmente regala buenas interpretaciones. Por lo demás, no se puede decir demasiado, solo que se trata de una comedia más, de aquellas que abundan y no siempre valen la pena.

The Purple Hood (1982)


El héroe Murasaki Zukin
Por Fingolfin

Kosaku Yamashita dirige esta interesante película sobre un superhéroe al más puro estilo “El Zorro” o “Robin Hood” que ya había sido representado en sendos films de 1954 y 1958. El nombre de este personaje es Murasaki Zukin, que en inglés significa (si no me equivoco) “Purple Hood” y que podría traducirse en español (permitiéndonos una leve licencia lingüística) como “El Encapuchado de Lila”. Viendo el cartel pensé en un ninja pero se trata de un samurai extremadamente habilidoso que con su espada trata de hacer justicia y poner a los opresores en su sitio.

El argumento del film es muy similar al de “Zatoichi meets Yojimbo”, con un padre y un hijo situados en una buena posición social y contando con el favor del Shogun, que fabrican monedas con la mitad de oro para quedarse el resto. Las consecuencias directas son la inflación generalizada y el descontento de los más humildes que ahora deberán hacer un sobreesfuerzo para sobrevivir.

Tenemos un buen muestrario de personajes para lo que cabría esperar de un film de este estilo. A parte del protagonista se reserva un papel relevante para Oshisyo, que alimenta y da cobijo a un ronin llamado Ryu. También está el jefe de policía: típico hombre ridículo que persigue al protagonista creyéndole un criminal pero que siempre llega tarde a la escena (hablando del género de héroes es imprescindible). Por supuesto también están padre e hijo de los ladrones de oro (Okitsugu y Okitomo), un anciano oficial de la administración (Kajima), y un magnifico pintor extremadamente feo llamado Hidemaro.

Las apariciones de Murasaki Zukin son muy predecibles y siempre vienen acompañadas de una música muy característica que comienza a ser cansina a partir de la tercera ocasión, convirtiendo el momento en algo cómico (al estilo de las apariciones de la inquisición española en la serie de los Monty Python ). Muy pronto adivinamos quien es el hombre que se oculta tras esa capucha lila, pero eso no plantea ningún problema en el film y además siempre nos queda una cierta incertidumbre.

Pretendía encontrar una película entretenida, pero no me esperaba ni mucho menos la calidad de las coreografías. Nuestro protagonista tiene un manejo sublime de la espada, enormemente rápido y con poses muy parecidas a las típicas de Raizo Ichikawa (en el que no paré de pensar cada vez que le veía luchar). Sus rivales habitúan a colocarse en círculo y se van acercando de dos en dos mientras los demás observan (está bien disimulado, así que se puede perdonar). No hay ni el más leve uso de la sangre, por lo que estaremos hablando durante todo el film de un “estilo elegante”.

Como decía, la película es muy entretenida, con muy buena música (aunque un poco repetitiva) y llevada de una forma bastante lejana a la originalidad. Yo he encontrado exactamente lo que buscaba e incluso un poco más, por lo que mi valoración final es de recomendable.

Forest Of Death (2007)


Un bosque peligroso
Por Squareta

Este estreno hongkonés comienza frenéticamente, dejando vislumbrar que se trata de una película de Danny Pang. La película se centra en un bosque, lugar famoso porque muchas personas se acostumbran a suicidar allí y porque muchos exploradores experimentados se pierden. Corren rumores de que el sitio, que no es único en el mundo, está encantado.

La historia se divide en tres grandes grupos. El primero es de unos botánicos que están experimentando con plantas, tratando de ver las reacciones de éstas. El segundo es de un programa de televisión que se centra en fenómenos paranormales ocurridos en el bosque. La animadora de este programa es la pareja de uno de los investigadores. Finalmente, está una detective investigando un asesinato, el que no se puede comprobar por falta de pruebas. Todos ellos tienen como punto en común el bosque.

El manejo de la historia es un poco traicionero, pues nos promocionaron este film como cinta de horror pero éste no está presente. La cinta tiene principalmente drama y hasta un poco de ciencia ficción.

Lo rescatable de ella es el manejo de los recursos, que logran mantener la historia a flote durante todo su transcurso. El lado técnico está bien, con algunas escenas muy bien logradas y actuaciones convincentes, de parte de Qi Shu y de los actores (y a veces cantantes) Ekin Cheng y Rain Li. Sin embargo, muchas escenas más que dramáticas, parecían irrisorias y otras tantas eran muy predecibles.

“Sum yuen”, que es su título original, no ha sido de mi agrado. La cinta no aburre ni decae pero tampoco logra enganchar. Los hermanos Pang, ya sean juntos o separados, cada vez me están decepcionando más. Si me preguntan, yo no se las recomendaría.

Bad Guy (2001)


Good Movie
Por Master of Hate

“Bad Guy” es sin duda uno de los trabajos de Kim Ki-duk más difíciles de asimilar y, sobretodo, apreciar. Si bien este director es capaz de crear un continuo desfile de imágenes que se transforman en poesía visual, sería un error encasillarlo como un director que se limita a crear belleza o simbolismos. Su carrera, y sobretodo sus primeros trabajos, acaparan un espectro más amplio y van mucho más allá que deleitar los sentidos con sutilidad y profundas melodías. Es por eso que si queremos ver al “verdadero” y más “completo” Kim ki-duk, no queda más que aventurarse a visionar sus trabajos menos conocidos y más controversiales.

“Bad Guy” es un ejercicio de trasgresión cinematográfica que yuxtapone violencia y hermosura del modo más intrincado que uno pueda imaginarse. La historia sigue los pasos del silencioso Han-ki, quién, al parecer, sin más razón que su maldad y deseos de venganza, trasforma en un infierno la vida de una bella joven llamada Sun-hwa. Han-ki, haciendo uso de un método realmente cobarde, la convierte en una prostituta y la sumerge en un mundo amargo y cruel. Durante el proceso, el personaje de Han-ki se desarrolla ampliamente y aunque su crueldad y malicia no son del todo justificadas, es posible darse cuenta de que en él hay algo más que un sucio proxeneta sin sentimientos.

El error garrafal que muchos se verán tentados a cometer es creer que el estilo que define a Kim Ki-duk sea lo que mostró en “3-Iron”; es decir, el tipo de historias que se desprenden de la violencia, de la crudeza y de lo mundano. No cabe duda que en el caso de “3-Iron”, el resultado fue soberbio, pero es sólo una de las facetas que el director decidió mostrar. Es una suerte que no se haya encasillado y que su estilo le permita explorar amplias posibilidades sin tener que copiarse a si mismo. En lo que concierne a esta “Bad Guy” tiene obviamente más reminiscencias de sus primeros trabajos, pero no por esto deja de ser representativo y fascinante.

Hablando de lleno sobre la película, me inclino a pensar que el personaje de Han-ki, excelentemente interpretado por Jo Hae-hyon (“The Romance” “Hanbando”) tiene sus orígenes, o al menos se basa parcialmente en el personaje de Hong-san de “Wild Animals” (segundo filme del director). La actitud de Han-ki bien puede ser catalogada como mero voyeurismo, pero por lo general estos personajes tienen gran independencia, son imprevisibles y se alejan considerablemente de los estereotipos. Hay mucho de su comportamiento que tiende a simplificarse, y de allí el poco sentido que, precipitadamente, se atribuye a su accionar. Kim ki-duk trabaja a un nivel más profundo y a donde apunta verdaderamente es a los problemas de comunicación, y la inhabilidad de expresar sentimientos; de esto modo, el cristal no es más que una barrera temporal que simboliza esta incapacidad que tiene sus personajes de poder comunicarse adecuadamente. Así mismo, hay que tener en cuenta que es costumbre del director centrarse en sujetos con “traumas” que por lo general nunca se desvelan del todo.

En cuanto a temas, no se toca nada nuevo, lo que si se hace es tratarlo de manera distinta. La prostitución es un tema recurrente en la filmografía del director, pero no siempre se trata de modo directo y obvio como en “Bad Guy”. Así mismo, dudo que la intención sea denunciar la prostitución y los abusos (más aún sabiendo qué piensa el director de esta profesión). Lo que sí pareciera más elocuente es ver todo un tanto alejado, sin tratar de definirlo todo, sin tratar de buscarle sentido a lo que aparentemente no lo tiene. Muchas de las acciones, sobretodo la transformación de Sun-hwa, pareciera salirse de todo límite de razonamientos. Es demasiado tarde como para buscarle el sentido a este tipo de cosas, sabiendo la predilección que tiene Kim Ki-duk por dejar grandes vacíos en sus películas, para que se llenen del modo que uno desee. Es quizás más fácil hallar sentido en finales ilógicos pero hermosos, que en los finales ilógicos pero tristes (así es el subconsciente).

Cinematográficamente, el largometraje tiene sus momentos de belleza estética, pero inyectados con menor consistencia y sin esa presencia apabullante de otros trabajos. Es de suponer que esto no se debe a la incapacidad de crear belleza estética (sólo hay que ver “The Isle”) sino a un mayor énfasis en los personajes y no tanto en su entorno. Por otro lado, hay una gran cantidad de simbolismos y contradicciones, “cosas” que dejan una ventana abierta a suponer muchas otras, es decir, en muchos aspectos, sigue siendo un filme con la estampa del cine característico del director. La música tiene un sabor muy particular ya que se incluyen algunos cortes en italiano que desde luego encajan perfectamente con el tono triste y, a veces dolorosos, de de algunas escenas.

Estamos ante un retrato de sentimientos extremos que se distorsionan y se desdibujan constantemente. Es realmente complicado encontrar belleza dentro de la violencia y lo banal, pero Kim Ki-duk ha sido capaz de conseguirlo en cierta medida. Personalmente veo a “Bad Guy” como un film que está a la altura de cualquier trabajo emblemático que haya hecho el director. Muchos extrañan el cine crudo y agresivo que lo caracterizó antes de darse a conocer masivamente; pero no dudo que la dirección que la dirección que tome en sus próximos proyectos, rescate esa rebeldía y ese anarquismo que tan bien ha sabido manejar. Por ningún motivo esta poderosa y brillante “Bad Guy” deja de ser un filme recomendable, por el contrario, su visionado es casi una obligación para todo aquel que quiera ver de lo que es capaz este director cuando decide incorporar algo más que bellas imágenes y lirismo.