My Photo

Pulgasari (1985)


El monstruo del capitalismo
Por Fingolfin

No me gusta el genero de los monstruos gigantes, no me gustan las maquetas y los efectos especiales cutres, pero “Pulgasari” es de Corea del Norte (han leído bien), ese país que según la leyenda está encima de Corea del Sur y dentro de cuyas fronteras nadie sabe que hay.

La película es del año 85, sin embargo hasta el 95 no fue permitida al comercio exterior ya que fue censurada fuera de Corea. Espero que cada vez que tengan que hacer un film no sigan el mismo sistema que utilizaron aquí. El productor es ni más ni menos que Jong-il Kim, el dictador del país y gran admirador de Sang-ok Shin (director de Corea del Sur en aquel momento desempleado). No se le ocurrió mejor manera de convencerle para el film que citarle en Hong Kong y secuestrarlo a Corea del Norte, donde se le encerró en un campo de concentración por negarse a hacer una película comunista. Cuando finalmente accedió, pudo escapar apenas terminada la película; murió en Abril de 2006. No es una leyenda, ni una fantasía, la historia del director surcoreano es totalmente real e incluso se tienen entrevistas con él antes de su muerte.

Sinopsis: El antiguo rey y sus gobernadores abusan del pueblo para hacer frente a sus propias revueltas, requisándoles todos sus objetos de metal para transformarlos en armas. Un trabajador herrero es encerrado por rebelarse ante estas actuaciones y allí muere de hambre, no sin antes construir un muñeco del arroz que se negó a comer, al que encomienda el espíritu de Pulgasari. Su hija rescata el muñeco del cadáver, y un día deja caer una gota de sangre accidentalmente sobre él, dándole vida.

Alimentándose de metal el monstruo comienza a crecer hasta que alcanza dimensiones increíbles y se une a la revuelta del campesinado.

A partir de aquí el comentario contendrá algún spoiler, lo que es inevitable ya que el análisis debe ser muy global para entender el mensaje y la esencia. El monstruo Pulgasari representa el capitalismo industrial (de ahí lo de alimentarse de metal), que da la impresión de venir a ayudar al pueblo. Sin embargo, cuando ya han conseguido la victoria, el monstruo sigue necesitando mas metal y los campesinos sacrifican todas sus herramientas para alimentarle. La hija del herrero tiene la idea para poner fin al problema, terminando con el espíritu de Pulgasari y a la vez arriesgando su propia vida.

Durante el final de la historia las palabras de la muchacha se convierten en un curioso mensaje: “Cuando no tengamos mas metal ¿te llevaremos a invadir mas países y pondremos a todo el mundo en guerra por siempre?”. En mi opinión, si de verdad querían destrozar el capitalismo, hubiera sido mejor hacer que el monstruo se considerara un problema de mayor importancia, ya que en ningún momento se rebela ni hace algo malvado.

Lo que todo el mundo estará esperando es el comentario sobre los efectos especiales. A cargo de algunos de los trabajadores para Godzilla, se utilizan maquetas e imágenes combinadas. Algunas escenas son bastante cutres, viendo los pliegues incluso del disfraz de goma. Lo único que se salva en este terreno es la destrucción de casas y palacios, siendo sorprendentemente magnifica incluso para el espectador de hoy en día.

Había leído en algunos sitios especial mención a escenas en las que animales reales son despedazados para comérselos, pero lo cierto es que son pocas y decepcionantes, nada que no se haya visto ya en el cine con los caballos.

Todo lo contrario de decepcionante es el número de extras. Cuando el productor es el dictador de un país el problema menos importante es el de los extras…aparecen miles y miles, escenas increíbles sin ordenadores ni efectos de cámara. Muy pocas películas pueden presumir de haber permitido un travelling desde arriba recorriendo un gigantesco ejercito real de casi un kilómetro de largo.

La banda sonora me encanta, es una melodía que suena durante casi todo el film y que la verdad no llegó a cansarme en ningún momento pese al abuso que se hace de ella. “Pulgasari” es una película que no llega ni al aprobado, pero los aficionados al Kaiju Eiga la disfrutarán especialmente. ¿Qué importa lo mala o buena que sea cuando estamos hablando de ver Corea del Norte por dentro?

When Romance Meets Destiny (2006)


Dos hermanos, un destino
Por Master of Hate

“When Romance Meets Destiny " es la segunda cinta del realizador Kim Hyeon-seok, a quien tengo en buena estima por su simpática cinta sobre los principios del béisbol en Corea “YMCA Baseball Team”. Esta vez decide regresar con una historia más convencional, y se mete en un terreno algo saturado, para brindarnos esta nueva película.

Hyeon-seok se explaya sobre la vida de dos hermanos, que a grandes rasgos se podría decir que son polos opuestos en el tema del amor. Mientras Gwang-shik (Kim Ju-hyuk) es tímido reservado y tranquilo. Gwang-tae es liberal, divertido y bromista. Ambos tienen que afrontar sus relaciones sentimentales de maneras distintas.

Para Gwang-shik todo es difícil, aún vive pensando en un amor de secundaria (Lee Yu-won), el cual, para su buena suerte, vuelve a encontrar luego de 7 años; sin embargo no parece dispuesto a confesar sus sentimientos. Gwang-tae por su parte, logra entablar una relación con una despampanante joven (Kim Ah-jung) que acepta ser parte del juego de la pasión. La relación, desde el punto de vista del hermano menor, es meramente carnal (y no lo culpo) por lo que esta destinada a acabar. Estas experiencias significaran un gran cambio en la vida de ambos.

Tengo que decir que no he quedado especialmente impresionado por esta película, sin embargo el balance general termina siendo positivo. La cinta empieza con cierta parcimonia y un tanto lenta, aunque hace suponer que intentará en la medida de lo posible salirse de lo convencional. La historia en si resulta fácil de entender. Las situaciones que viven los hermanos, a pesar de ser totalmente opuestas se logran enlazar de cierto modo. Al reflexionar sobre su situación, todo se complica, y mientras el uno se resigna y no tiene fuerzas para luchar por lo que quiere, el otro consigue relacionarse sin complicaciones, pero nunca se toma en serio su papel.

La comunicación, ese problema universal, se ve dibujado en cada uno de los personajes que terminan creando su misma prisión. La perspectiva se toma desde un punto de vista masculino y lo interesante es ver como los hermanos son una división de características que harían un hombre más o menos “perfecto” cosa que de acuerdo a lo que se ve en la cinta, no es fácil de encontrar en un solo paquete.

Las actuaciones ameritan dedicarles unas líneas. Primero tenemos a Kim Ju-hyuk, que ya estuviera en al anterior cinta de este director. Siempre lo he asociado con personajes algo cómicos, puesto que incluso en papeles serios, termina siempre poniendo un par de notas alegres. Bong Tae-gyu viene a ser el personaje más cómico de toda la cinta, y quien alivia los momentos de tensión. Ya me expandiré un poco más sobre él cuando hable de “See You After School”. Tenemos también a Lee Yu-won, estrella de cintas como "Surprise Party" y "Afrika"; me agrada su inclusión ya que no es tipo despampanante, sino del tipo dulce y tierno, cosa que requiere su personaje. Finalmente tenemos a Kim Ah-jung que es un rostro relativamente nuevo en la pantalla grande. Todos realizan un gran trabajo.

"Whe Romance Meets Destiny" Se puede agregar sin ningún problema a ese colectivo de películas que se puede ver sin problemas, porque tienen dosis de comedia y romance bien balanceadas. Un film entretenido que nos hace pasar un buen rato, pero hay que ser honestos y decir que no es nada que vaya a perdurar por mucho en la memoria.

Ssunday Seoul (2006)


Un paseo colorido
Por Master of Hate

Un adolescente que es humillado, atosigado y abusado en la escuela (Bong Tae-gyu), empieza a sentir un extraño cambio en su metabolismo, enseguida se entera de que no es un ser humano ordinario; es un hombre lobo y va a tener que aprender a vivir con ello.

Un conductor que ha quedado varado en la autopista (Park Seong-bin) intenta conseguir ayuda, pero nadie le echa una mano. Finalmente consigue llegar a una casa en donde muestra su verdadero ser: Un psicópata que ha estado asesinando a mucha gente. Pero esta vez, parece haber elegido el sitio equivocado.

Un misterioso hombre llega al pueblo (Kim Soo-hyeon) para cobrar una venganza. Sin embargo, tendrá que mejorar sus conocimientos en artes marciales si es que quiere consumar dicha venganza.

Estos son los 3 cortos con los que el director Park Sung-hun incluye en "Ssunday Seoul". El resultado es variopinto, y sirve más como una guía u experimento cinematográfico, ya que después de todo, la evaluación de cada segmento habría que hacerla por separado, pues no hay ningún tipo de conexión real entre ellos.

Hay cosas bastante curiosas que se pueden percibir, como el hecho de que al final de los 3 cortos, uno es capaz de ver la mano del director, es decir que el responsable de los tres a sido una sola persona. Pero de igual modo, es posible ver que el cambio de genero crea unos altibajos sustanciales que ayudan a definir por donde se mueve mejor

El primer segmento, es el mejor logrado todos. Bajo el titulo de 'Teen Wolf" vemos una historia algo satírica que recuerda un poco a "Hombre lobo quinceañero" Aunque la verdad es que el ambiente en los institutos surcoreanos (al menos en las películas) es único. La inclusión de unos convincentes CG, colores vivos y la sofisticada música, conforman este interesante melodrama. Mención a parte tiene Bong Tae-gyu (“See You After School”) por su soberbia interpretación.

El segundo segmento, a pesar de tener cosas interesantes, se vuelve bastante pesado, agrio y poco llamativo. A grandes rasgos podríamos decir que se trata de un corto de Terror, pero a veces nuevamente pareciera caer en la categoría de parodia. Destaca una vez más la sofisticación visual, y un manejo muy interesante de los colores. Vemos a Park Seong-bin (“Die Bad”) como protagonista de este segmento.

El tercer corto es una mezcla de géneros nuevamente, parodia, artes marciales, comedia y más. En un principio tiene bastante que ofrecer, pero rápidamente se queda un poco corto y se ridiculiza a si mimo de modo que es difícil simpatizar con algo en concreto. Nuevamente, hay una poderosa descarga visual, ahora centrada en los GC que en determinadas escenas se ven geniales y recuerdan un tanto a secuencias de "Vulcano High". La historia es compacta y los pocos minutos que ocupa su desarrollo no dan tiempo a poner en práctica nada destacable.

Park Sung-hun muestra que tiene una propuesta muy interesante a la hora de hacer filmes, se me ocurre comparar un poco su estilo al de Lee Myung-se (“Nowhere to Hide”) por el cuidado que se pone en el manejo de los colores y las formas. Las historias no son realmente trascendentales, y salvo la primera, que tiene potencial para haber sido un largometraje, el énfasis esta claramente en el modo de rodar las escenas.

Es inevitable pasar por alto la poderosa banda sonora del film, con algunos cortes muy agresivos e interesantes; hay una generosa variedad.

Podemos decir que "Ssunday Seoul" es el trabajo de un director que parece proponer un estilo, más que intentar mostrar la efectividad de sus historias. Interesante debut aunque un tanto inconsistente.

Zatoichi and the Chest of Gold [6] (1964)


En busca del tesoro perdido
Por Fingolfin

Comenzamos ahora con 1964, el año mas prolífico de todos, en el que se rodaron 4 películas de la saga, dos de ellas por el mismo director de la que hoy nos ocupa: Kazuo Ikehiro. Su entrada es bastante destacable, ya que introduce una serie de conceptos y técnicas de rodaje muy sofisticadas para lo que habíamos visto hasta ahora.

La historia me ha recordado bastante al cine “western”, ya que la trama se centra en el robo de un tesoro llevado a cabo por 3 extraños bandidos. Ese dinero había sido reunido por 18 aldeas para pagar al intendente, pero durante el asalto desaparece misteriosamente y culpan de su robo a Zatoichi (por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado) y a Chuji, un amigo de los aldeanos.

La película abre con una escena de créditos muy llamativa. En ella aparecen 3 combates de Zatoichi con un fondo totalmente negro, que acaban con un par de rápidos movimientos. Este tipo de efectos se vuelven a usar entorno a la hora de film, con algunos fundidos de imágenes y varias superposiciones.

La llegada de Zatoichi al lugar es ocasionada por su interés en visitar la tumba de Kichizo, aquel a quien mató dos años atrás en un imperdonable error. En esa visita, la hermana del difunto descubrirá el secreto de Zatoichi, y comenzará a odiarle.

Hay una parte de la película que resulta enormemente espectacular. El director hace gala de su habilidad con los efectos para conseguir una escena inigualable. ¿Cómo rodar 300 hombres sin tener mas que 20 o 30, en un solo plano, y en 1964? La respuesta es: farolillos. Los hombres comienzan a salir de la mansión de Monji portando cada uno un farolillo, conforme la cámara se aleja los hombres quedan en la oscuridad dejando a la vista solo el farolillo, y en una lejana toma lateral se pueden ver los 300 farolillos en movimiento. La escena se prolonga en los caminos del bosque y sus alrededores, pero a menor escala.

Algunos de los combates mas interesantes tienen lugar en la oscuridad (bastante utilizada por Kazuo Ikehiro), que si bien no me gusta nada, cobra un nuevo sentido ya que nos interna en el mundo de Zatoichi, el mundo de lo negro.

Como personajes secundarios me parece destacable el de Chuji, ya que es la primera vez que veo a Zatoichi llamar “jefe” y prestar increíble respeto a un hombre. Así es como sin desenvainar la espada, Chuji consigue crear alrededor de su persona un aura de honestidad y respeto.

Otro personaje es Jushiro, segunda entrada en la saga de Tomisaburo Wakayama (hermano de Katsu), que protagonizará el duelo mas difícil del espadachín ciego hasta el momento. Para ello utilizará un caballo, un látigo, y por supuesto, su espada. Empieza a ser una constante que todos los films acaben con un gran duelo, y que ese duelo tenga una presentación durante la primera parte, normalmente con una demostración de habilidades.

“Zatoichi and the Chest of Gold” tiene las mejores características de una película de acción, que se combinan con algo de misterio en torno al paradero del tesoro de los 1000 ryo. Muy entretenida y recomendable.

Zatoichi on the Road [5] (1963)


Camino de los problemas
Por Fingolfin

Kimiyoshi Yasuda comenzó con esta película la larga relación que le ligó al espadachín ciego, al que llevó a la pantalla en 6 ocasiones y que junto con Kenji Misumi es el que mas ha conseguido explotarle. La diferencia entre ambos es que solo conozco a Yasuda por estas películas, mientras que Misumi es, a mi gusto, uno de los directores con mejor filmografia.

Se oyen unos dados, un golpe sordo, aparece Zatoichi, hagan sus apuestas. Así es como abre “Zatoichi on the Road” (otros títulos son “Zatoichi and the Scoundrels” o “Zatoichi's Fighting Journey”), y desde la primera escena tenemos acción, iniciada con una frase que posteriormente dará titulo a la 26º y última entrega de Shintaro Katsu en Zatoichi: “La oscuridad es mi aliada”. Desde ese momento hasta el final la cosa va subiendo de temperatura hasta una increíble batalla final, con algunos fotogramas muy parecidos a los de “Yojimbo”.

Zatoichi es llamado a Doyama por un jefe yakuza a lo que aparentemente es una comida formal, sin embargo nuestro protagonista sospecha y advierte al enviado (Kisuke) que no usará la espada por nadie.

En su viaje Keisuke es asesinado, y Zatoichi tiene que matar a los atacantes, entre los que está el marido de una extraña mujer. Esa mujer es Ohise, y se convertirá en uno de los enemigos más peligrosos del masajista.

Continuando su viaje, un hombre a punto de morir le suplica que salve a Omitsu de sus perseguidores, y tras encontrarla, descubrirá que es hija de un noble muy importante, por lo que su valor es muy alto entre los yakuzas.

Una sinopsis tan dispersa no haría beneficio a la película, ya que las dos tramas se funden en una al llegar el final, consiguiendo un efecto espectacular. La primera de ellas es la historia de Zatoichi y Omitsu, a la que tiene que llevar a Edo sana y salva. La segunda es la historia de los yakuzas, con dos poderosas bandas enfrentadas (Doyama y Shimozana), y el espadachín en medio. En esta segunda trama Zatoichi tiene un papel parecido al de la primera película, con unas circunstancias que le ligan a un bando con el que no tiene ninguna obligación. Tendremos entonces su magnifica y habitual escena de negocio, consiguiendo que su valor de fichaje suba desde los 8 ryo de “The Tale of Zatoichi” hasta los 20 de ésta.

Por segunda vez Zatoichi comienza el film ya con su espada, después de haber sido rota o perdida previamente. Supongo que será una constante sin mayor importancia durante la serie.

Las coreografías son geniales, y a nivel personal las mejores de estas 5 primeras películas. Ciertamente hay pocas técnicas más espectaculares que la que utiliza Zatoichi, vulgarmente conocida como “el arte del rápido”, sus movimientos se resumen como hizo Kenji Misumi en “Devil Sword”: desenvainar, cortar, envainar. Pero no es solo eso, además Shintaro Katsu utiliza el “reverse sword drawing” que como su nombre indica consiste en coger la espada con la mano al revés, ideal para aprovechar las ventajas de la velocidad y el secreto del bastón.

Una última curiosidad es que el primer personaje que habla con Zatoichi vuelve a tener por nombre Kisuke, y vuelve a morir en pocos segundos, lo que nos hace plantearnos el poco beneficio que le hace a una persona llamarse Kisuke en un film de Zatoichi.

Otra excelente decisión dentro de la gran filmografía del personaje, en la que encontraremos menos drama que las anteriores, pero mucha más acción.

A Masterpiece in my Life (2000)


Nowhere to...
Por Master of Hate

Kim In-gies (Park Joong-Hoon) es un director de películas eróticas que debido a las circunstancias adversas en las que se halla, ha tenido que sacrificar su sueño de dirigir un film de verdad. In-gies se encuentra con dos viejos colegas, uno de ellos se ha vuelto un importante productor y el otro en un prominente director. Uno decide ayudarlo y le presenta a Kang Yeo-kyeong, (Song Yun-ah) una simpática y dulce escritora, que le ayudará a crear el guión para su película. In-gies empieza con su proyecto, pero también inicia una relación muy especial con Yeo-kyeong, quizás ella sea la inspiración que él necesita para crear esa “obra maestra”.

“A Masterpiece in my Life” es la primer trabajo de Shim Kwang-jin, que a fecha de hoy no ha dado más señales de actividad. Esta comedia romántica tiene una estética muy particular, se ve algo distinta a la mayoría de cintas del género y hasta cierto punto puede recordar a “Art Zoo by the Museum.” A parte de la trama principal, existe otra historia que cobra vida a través de un guión que los protagonistas van escribiendo, cosa que podemos de algún modo llamar “metacine”

Lo que más captura de esta cinta son los protagonistas, cuyas actuaciones son extremadamente atractivas debido a su naturalidad. El guión resulta muy eficaz y se me ocurre destacar una de las escenas iniciales en donde In-gies comenta que el título de la película que dirige en esos momentos es “Nowhere to Fuck”. Resulta especialmente cómico, puesto que es él mismo (Park Joong-Hoon) el protagonista de “Nowhere to Hide”. Son detalles como estos los que añaden un brillo especial, en un ambiente de directores, productores y escritores, en donde hasta veremos un cameo muy gracioso.

A pesar de tener sus momentos de comicidad, la cinta no se perfila únicamente como una comedia romántica, ya que tiene sus giros dramáticos que se acoplan adecuadamente al argumento. La cámara se nota bastante estática en muchas de las tomas, y la música está un poco ausente, pero nada de esto influye negativamente en la percepción correcta de la historia. Resulta interesante además, el uso del sonido ambiental que agrega mucho realismo.

En definitiva, hablamos de un largometraje interesante, cuya estética no se apega tanto a lo que son las cintas coreanas del género. Como consecuencia tenemos una película atractiva con un toque particular, que quizás a muchos les resulte agradable, aunque no descarto la posibilidad de que demasiada sencillez no sea del agrado de algunos. ¿Cómo saberlo? si les gusto “Art Zoo by the Museum” seguro ésta también les gustará.

Fist of Fury (1972)


La furia oriental
Por Fingolfin

“Fist of Fury” o “Furia Oriental” fue el segundo gran éxito de Bruce Lee, y ha sido objeto de remakes con actores de la talla de Jackie Chan (“New Fist of Fury”) o Jet Li (“Fist of Legend”). El director es Wei Lo, que también aparece actuando como inspector, y que en 1991 repitió la película con la participación de Stephen Chow como actor.

Chen Zhen (Bruce Lee) regresa a Shangai para presentar sus respetos al maestro muerto. Todos dan por hecho que su muerte se debió a una neumonía, pero Chen no lo cree así, y descubrirá que los japoneses están detrás de todo. Debido a que los sucesos tienen lugar en una zona internacional, todos los chinos se encuentran en desventaja ante la fuerte influencia de Japón, por lo que estarán presionados en todo momento.

Lo primero que tengo que decir es que me gustó más el remake de Jet Li, que además es una de mis películas favoritas del actor. Sin embargo tengo que reconocer que las actuaciones y el carácter sentimental de la película de Bruce Lee es mucho mayor. Prácticamente la totalidad de los actores responden adecuadamente a las expectativas.

La acción va decreciendo conforme nos acercamos al final, lo que no quiere decir que haya menos combates, sino que son mucho más cortos y a menor escala. Al principio tenemos coreografías largas, con muchos participantes simultáneos, y posteriormente se reducen a duelos uno contra uno. Estoy seguro de que muchos habrán visto el famoso rondo de japoneses en un tatami y entorno a Bruce Lee.

La verdad es que no hay mucho mas que comentar, tenemos las mismas características habituales…luchadores internacionales, el más fuerte para el combate final, y una clara jerarquía de rivales a los que va derrotando progresivamente. El argumento y la historia están bastante trabajados (para mi como ya dije antes un poco eclipsados por la versión de 1994).

Los amantes de Bruce Lee disfrutarán con una actuación más del maestro en la que pone más calidad de lo habitual en el terreno interpretativo.

Stacy (2001)


Cine para frikis
Por Squareta

Hay ciertas películas que son reconocidas por narrar una buena historia y otras por ser tan graciosamente absurdas. Dejemos en claro que Stacy representa a las segundas.

Como reza el comienzo de la película, la historia parte a comienzos del siglo XXI, cuando chicas de 15 a 17 años de edad comenzaron a morir en todo el mundo. Justo antes de morir las muchachas entran en un estado llamado NDH (“Felicidad Previa a la Muerte), una etapa que se manifiesta en forma de constante de alegría. Lo extraño de la situación es que las chicas fallecidas no “descansaban en paz”, sino que resucitaban como zombies. Nadie conocía la causa pero aquellas chicas fueron llamadas "Stacies".

El director japonés Naoyuki Tomomatsu nos trae esta obra basada en una novela de Kenji Otsuki que muestra pequeñas referencias al terror clásico nombrando a George A. Romero (“Dawn of the Dead”) y a Bruce Campbell (“Evil Dead”), pero obviamente con un gore mucho más oriental.

La revolución Stacy ha llegado con la clara intención de cambiar el mundo. La trama, si se podría llamar así, gira entorno a la ciudad ya devastada a causa de las Stacies. No se puede hacer nada para curarlas y ese es el pretexto perfecto para ir masacrándolas sin piedad durante toda la película. Las personas toman los hechos como algo perfectamente natural y nadie sufre mucho por tener que matar a su amada o a su propia hija.

Entre los personajes principales, tenemos al “Escuadrón Romero”, personas que son contratadas para matar a las Stacies, el “Equipo Ilegal de remate Drew”, jóvenes que andan matando Stacies y ganando dinero antes de que ellas también se transformen en zombies, el Doctor que trata de investigar a estos extraños personajes y por último Aiko y Shibukawa, una pareja que pasan sus últimos momentos juntos antes de que Aiko se transforme en una Stacy.

Si obviamos la falta de sentido que presenta, el film resulta bastante interesante. La ridiculez de los personajes y las altas dosis de gore se mezclan perfectamente. Se recuerda en todo momento de que estás viendo una película, así que te puedes reir sin sentir culpa.

En fin, “Stacy, el ataque de las colegialas zombies”, representa el típico film sin contenido que de vez en cuando hace falta ver y que posee todos los elementos para hacernos pasar un buen rato. Recomendado sino piden más del cine gore.

Zatoichi, The Fugitive [4] (1963)


La cabeza mas cara
Por Fingolfin

Tokuzo Tanaka repite película (y es el primer director que lo hace en la saga), para traernos “Zatoichi 4” o “Zatoichi, Crazy Journey”, el mismo año de su predecesora. En el cartel de actores contaremos con el nivel de Toru Abe, y con Miwa Takada, a la que veremos en películas posteriores con distintos papeles.

¿Cuándo se convierte una secuela, o una continuación en parte de una saga? Desde el punto de vista de los títulos creo que podríamos decir que ésta es la que marca esa linea. “Zatoichi Monogatari”-“Zoku Zatoichi Monogatari”- “Shin Zatoichi Monogatari” tienen formato de “segundas partes”, el nuevo (“Zatoichi kyojo tabi”) puede ser considerado ya como un capitulo de la serie.

El film comienza en una competición de luchadores (supongo que de sumo) en la que el masajista participa para derrotar a todos sus adversarios tanto empleando la fuerza como la habilidad. Mas tarde un hombre sin demasiada destreza con la espada (Kisuke) le asalta mientras Zatoichi repone fuerzas, y tras ofenderle, es eliminado. Antes de morir revela a Zatoichi que ofrecen 10 ryo por matarle.

Nuestro protagonista llega al pueblo de Shimonita a presentar sus respetos a la madre de Kisuke, reconociendo haberlo asesinado en una lucha justa. Su llegada tiene otro objetivo, descubrir quien puso precio a su vida. Pronto se verá envuelto en una complicada trama de lucha por el territorio que pertenece al débil heredero yakuza Sikichi.

Nada mas empezar descubrimos una nueva habilidad de Zatoichi para la lucha cuerpo a cuerpo, lo que demuestra que es perfectamente independiente de su bastón. También nos damos cuenta de que si bien detesta luchar para matar, le encanta hacerlo para divertirse, ya que se presenta al torneo de forma absolutamente innecesaria y espontánea.

A diferencia de las anteriores películas, hay una escena que cambia su situación en el lugar. Zatoichi se encuentra en la ceremonia de Hana-Kai del heredero, donde están reunidos todos los jefes yakuza, y compite contra un gran samurai, Tanakura, en demostración de habilidades. El samurai corta una taza por la mitad en una fracción de segundo ante la sorpresa de los presentes, pero Zatoichi arroja un dado al interior de una botella y la corta verticalmente en dos trozos simétricos que no se separan hasta tiempo después. Esta proeza no causa miedo en la gente de la calle, si no admiración, algo que provoca la risa y el buen humor del masajista.

Dentro de los momentos importantes, creo que voy a destacar 2. El primero es cuando Otane (mujer que quería casarse con nuestro protagonista en la primera película) observa a Zatoichi desde la escalera. En ese instante el masajista siente su presencia y enseguida gira la cabeza tratando de abrir los ojos en un doloroso intento de verla.

El segundo tiene lugar cuando Zatoichi y el samurai Tanakura se cruzan en la escalera. Es una larga escena de 30 o 40 segundos que deja un fotograma lateral de ambos espalda con espalda. Excelente presentación de su futuro duelo.

¿Cómo llegamos de la relativa calma inicial a la batalla final? El dinero es el elemento que juega ese papel. La cabeza de Zatoichi comienza con un precio de 10 ryo, pasa a 24, y en ese momento ya alcanzaba los 300 ryo, irresistibles para ninguno, ni siquiera para el samurai…ni siquiera para Otane.

El final es lo mejor y lo que mas deja que pensar de toda la película. Las palabras finales de Tanakura dejan a Zatoichi muy tocado, hasta el punto que cada aventura parece ser una derrota y no una victoria. Cuando se despide de todos se pone a cantar y a bailar alegremente mientras se aleja, y cuando está fuera de la vista su rostro cambia a una mirada de dolor y tristeza. Demoledor Shintaro Katsu.

Otro notable para “Zatoichi 4”, que sigue dejando grandes escenas para el recuerdo, del nivel de la batalla final. Será una gran oportunidad también para disfrutar de la genial fotografía que atesora la película.

Oh! Brothers (2003)


El dúo perfecto
Por Master of Hate

El padre de Oh Sang-su (Lee Jung-Jae) ha muerto en un accidente y como herencia le ha dejado sus deudas. Sang-su que ya tiene las suyas, por lo que se ve en un verdadero aprieto. La única manera de salvarse es encontrando a un medio hermano de 12 años, a quien jamás ha visto, y a la madre de éste, para que se haga cargo de las deudas de su padre. Sin embargo, cuando Sang-su encuentra a su hermano Bong-gu (Lee Beom-su) se entera de que sufre de progeria, una enfermedad que lo hace envejecer mucho más rápido de lo que debería. Finalmente los hermanos Oh encuentran la manera ideal de hacer negocios y de empezar una verdadera relación de familia.

Simpática, entretenida e interesante cinta que tiene una historia bastante movida ya que no se enfoca en un sólo camino en cuanto a su trama, de este modo, termina acaparando una historia con mucho trasfondo. “Oh! Brother” es lo que podríamos decir “una cinta para ver en familia” ya que si algo destaca, es el trato que se les da a las relaciones familiares, sobretodo entre hermanos; y de padre a hija, a través de un argumento secundario.

La cinta resulta cómica gracias al talento de Lee Beom-su (“Short Time”, “Mr Gam’s Victory”) que hace las veces de un niño encerrado en el cuerpo de un adulto. Su interpretación supone la nota cómica en el film, cosa que por cierto hay que atribuirle ya que lo hace con éxito. Lee Jung-Jae (“Over The Rainbow”, Last Present”) es el otro hermano que viene a ser un tipo de buen corazón, pero que por culpa de la apremiante situación tarda un poco en expresar sus sentimientos.

Cumpliendo eficazmente en cuando a risas se refiere, el drama juega parte importante de la película, y especialmente en el último tercio del film en el cual las cosas se tornas mucho más serias. El balance entre drama y comedia y la correcta evolución de la historia son más que suficientes para envolver al público y mantener su interés. Pero parte de esto también se debe a la buena musicalización que de seguro no va a pasar desapercibida.

Ahora, el film es muy correcto y no tiene realmente huecos o nada que se le puede achacar, sin embargo no confundirse. “Oh! Brothers” ofrece un gran momento de esparcimiento, pero tampoco se trata de buscar la comedia del año, porque no lo es.

Buena primera película de Kim Yong-hwa que esperemos de continuidad a su carrera.

Enter the Dragon (1973)


El gran torneo
Por Fingolfin

Probablemente a nivel internacional ha sido el mayor éxito de Bruce Lee y su película más afamada (quizás también la mejor). Se me crearon serias dudas sobre si comentarla o no, ya que el director es americano y Estados Unidos participó en la producción del film. Sin embargo y después de todo, el cartel de actores es chino casi entero, y el trabajo de Hong-Kong está presente por todas partes.

Lee (Bruce Lee) es un estudiante del templo Shaolin y gran dominador de las artes marciales. Un día su maestro le encomienda la misión de eliminar a Han, un traidor a las creencias y filosofía del templo; y llovido del cielo, un investigador americano le invita a participar en el torneo de su enemigo para encontrar pruebas con las que poder culparlo. Una isla sin armas de fuego, los mejores luchadores del mundo, y el despiadado Han, serán los testigos del film.

¿A que suena la trama? Si alguien ha visto las películas de “Tekken” (famosísimo videojuego de lucha), también tenemos un villano que vive en una isla-fortaleza, del que solo hay una fotografía, y cuyo único vínculo con el mundo exterior es un torneo que celebra cada cierto tiempo. Continuando con la relación, la entrada de Bruce Lee buscando pruebas es similar a la de Lei Wulong en “Tekken”, aunque sus papeles de luchadores no se explotan de la misma forma.

Otro recuerdo que se me viene a la mente por el tema del torneo en un lugar exótico es la inolvidable “Mortal Kombat”. En aquella película había un personaje americano, chistoso y cargado de equipaje que iba de listo a la isla, similar a John Saxon en su papel de “Roper”. Bruce Lee ya no encarna a ningún idiota como estábamos acostumbrados, sino que es un hombre inteligente, astuto, y muy desenvuelto fuera del templo Shaolin (muy parecido a Liu Kang).

El hecho de que Bruce Lee pierda su papel de paleto y se convierta en una persona muy inteligente obliga un cambio en el sentido del humor de la película, que precisamente ahora refuerza su astucia. Eso sí, la escena de mujeres semidesnudas continua presente la noche previa a que se inicien los combates.

Buenos combates. Las coreografías se van adaptando mas a los tiempos modernos, buscando un poco de interacción entre los luchadores para que no solo haya golpes de un lado y del otro. La acción ocupa el 75% del metraje, y todos los chinos que salen (incluso los mendigos que escapan de sus celdas) saben artes marciales (he aquí la influencia americana y su creencia de que todo chino sabe luchar).

John Saxon, Bruce Lee, Jim Kelly, Robert Wall (el legendario y omnipresente americano barbudo) y Kien Shih serán los que proporcionen la diversión en un sinfín de combates de los que destaco uno. La pela final entre Lee y Han, en una sala repleta de espejos y con excelentes, confusas e innovadoras tomas.

Mi última recomendación es que busquen la versión original (lo que siempre hacemos), pero esta vez de una manera especial ya que el doblaje de Bruce Lee en español es…dejemoslo en desagradable.

Oh! My God (2006)


Cuidado con quien duermes
Por Master of Hate

“Oh! My God” es otra de las cintas que, con el dolor del alma, debo decir que me ha dejado muy indiferente, y aunque no todo sea negativo, el balance general no da para hablar muy bien de ella. Apostando por la dualidad entre la comedia y el drama, Kim Jeong-woo plantea en su primera película, una historia con un gran potencial, sin embargo, algunos errores le restan ese potencial, y arrojan un resultado bastante pobre.

Lim Jung-kwan (Choi Seong-gook) y Goh Eun-ju (Sin-yi), sin ser novios oficiales, pasan una noche juntos, tras lo cual no vuelven a verse. Dos años después Eun-ju reaparece convertida en una exitosa fiscal de policía, pero no viene sola, está acompañada de unos gemelos que son el producto de aquella confusa y olvidada noche de pasión. Jung-kwan, cuya vida es un fracaso, se ve en serios aprietos, ya que sus padres le obligan a casarse y a aceptar su nueva familia, cosa que es lo que menos le interesa a Jung-kwan.

Sin ser el último grito de originalidad, la trama se presenta simpática, ideal para construir situaciones jocosas y una película entretenida; de hecho los primeros instantes son un buen augurio de esto. Pero a medida que los minutos transcurren, se va haciendo menos cómica, menos simpática y casi hasta desecha todo ese atractivo que ostentaba al principio. ¿Razones? aquí van:

La historia, a pesar de avanzar cronológicamente, se ve bastante desfigurada; hay momentos en los cuales las escenas parecen no encajar del todo y resultan algo forzadas en su intención de dar forma a la historia. Por otro lado el elemento cómico se ve ausente, a pesar de intenta incluir fervorosamente. Chil-gu (Jo Sang-gi), el mejor amigo de Jung-kwan, supone ser el centro de las bromas, pero falla en la gran mayoría de sus intentos y no aporta en este sentido.

A muchos, los protagonistas les resultaran familiares por sus papeles en la divertida “Sex is Zero” aunque su trayectoria va mas allá, especialmente Sin-yi. En esta ocasión a pesar de cumplir un buen desempeño, el guión y la poca sutileza del director tiran por la borda cualquier buena intención y compromete gravemente lo bueno que podía haber tenido esta película.

En cuanto a la mezcla drama/comedia, esta vez ha funcionando en contra, ya que el transito de uno a otro se ve poco natural, incluso hay momentos en los que ni siquiera es posible diferenciar si la intención es hacer reír o conmover, y al final sólo consigue crear indiferencia.

Debut, a mi gusto, con pie izquierdo es que tiene Kim Jeong-woo con esta película, cuya única virtud esta en el mensaje que vale la pena destacar. Pero haciendo honor a la verdad, resulta un film poco recomendable, aunque para los seguidores del género, quizás ofrezca una dosis decente de entretenimiento.

Dance With The Wind (2004)


Una fiebre incontenible
Por Master of Hate

No soy fan del baile y se en realidad se bastante poco de esta divertida disciplina. Sin embargo, el cine me ha dado la oportunidad ver películas interesantes cuyo tema principal es precisamente el baile. Se me vienen a la memoria la “Innocent Steps” como primera referencia y luego la no muy lograda “Disco King”. En lo que concierne a “Dance With The Wind”, éste sigue la línea de mis referentes y se presenta como una comedia romántica, no obstante, tiene su propio estilo. Muy buen debut de Park Jeong-woo como director, aunque cabe resaltar que su carrera como guionista hacía más facil prever un resultado positivo.

Lee Sung-jae (Kick The Moon) interpreta a Park Pung-shik, un esposo y padre de familia frustrado y aburrido de la vida. Pung-shik se topa con Man-su (Kim Su-ro), un amigo de la secundaria que se gana la vida a través del baile, o mejor dicho, robando a través del baile. Man-su le enseña a su desdichado amigo unos cuantos pasos, sin embargo para Pung-shik esto es el cambio que estaba esperando en su miserable vida. Pung-shik abandona todo lo que tiene como un desposeído y se embarca en una larga travesía de cinco años con la intención de convertirse en un verdadero maestro del baile, en particular le interesa dominar el baile de salón. A su regreso, tendrá la misión de rehabilitar el prestigio del baile que personas como Man-su se han encargado de echar por la borda. Pero quizás esta meta no resulte tan sencilla como parece. Por suerte Yeon-hwa (Park Sol-mi), una detective muy particular, le echará una mano.

Con gran satisfacción, puedo decir que estamos antes una excelente cinta que agrega muchos elementos de su propia cosecha con el fin de no caer en los convencionalismos. Aquí el plato fuerte es la comedia, la buena música, el romance y el baile que se mezclan para brindarnos un filme muy balanceado que resulta tanto divertido como entretenido, y quizás para algunos, incluso resulte material para ver una segunda vez.

Lo primero que hay que destacar son las actuaciones, y en esto Lee Sung-jae ("Kick the Moon") se lleva las palmas, ya que su interpretación es más que grandiosa, además nos demuestra que es gran bailarín. Kim Su-ro pone la nota cómica, y a veces incluso dan ganas de que salga más seguido a hacer de las suyas. Hay tres personajes femeninos de suma importancia, (la esposa de Pung-shik no está incluida por obvias razones) y de entre ellas destaco a Park Sol-mi cuya transformación ocurre con gran naturalidad.

La fotografía resulta un gran atractivo, ya que muchas de las escenas toman lugar en espacios abiertos. Los bailes son muy vistosos y se disfrutan mucho. La selección musical es rica y variada, incluso nos encontraremos algún corte cantado en español, que por lo menos a mi me pareció bastante novedoso.

“Dance With The Wind” contiene de todo un poco, romance, comedia, traición, amistad etc. Es por este motivo que resulta muy fácil recomendarla ya que puede alcanzar una gran audiencia, aunque será de particular interés para los seguidores de las comedias románticas, y doblemente atractiva para los amantes del baile.

New Tale of Zatoichi [3] (1963)


El monstruo apaleado
Por Fingolfin

Primera película a color, primera de las dirigidas por Tokuzo Tanaka, y primera de las rodadas en 1963. De todo esto está claro que la entrada del color es el detalle mas interesante, ya que sin bien nos quita parte de su encanto a los amantes del blanco-y-negro, no podremos negar que el detallismo es mucho mayor.

Lo primero que quiero decir es que si ya de por sí me sorprendí con el sentimentalismo de la segunda parte, con esta no tengo palabras. Hay un par de escenas como la de los dados y la del maestro insultando brutalmente a Zatoichi que son realmente demoledoras, dignas del mejor de los dramas. Una buena combinación del drama y la acción convierten a “New Tale of Zatoichi” en una interesante elección dentro de la saga.

Antes de la sinopsis, como siempre decir que otros títulos son: “Zatoichi Enters Again” o “The Blind Swordman´s Return”.

Nuestro protagonista regresa a sus orígenes, donde se reencontrará con amigos y conocidos del pasado, y nos descubrirá alguna que otra sorpresa. Durante el film tiene que hacer frente al hermano de Kambei (muerto a manos del espadachín ciego en la película anterior), y a una misteriosa banda de ladrones que se hace llamar el grupo Tengu.

En su pueblo, Zatoichi visitará a su antiguo maestro, y estará apunto de abandonar su vida actual para casarse con su hermana. Pero las cosas no son como el quiere, y pronto descubrirá que el camino de su vida no tiene vuelta atrás.

Tenemos una importante incongruencia con respecto a la primera película, en la que Zatoichi afirmaba que había aprendido a emplear la espada por su cuenta. Ahora se nos dice que tuvo un maestro, y como siempre sucede, el espectador piensa que el maestro es mas fuerte que el discípulo hasta que se demuestre lo contrario…el director se ocupa de ese detalle.

Otra cosa es que ya comienza el film con su bastón-espada, aun cuando en “Zatoichi 2” lo había lanzado lejos antes de huir. Ese factor es aprovechado por el director para mantener el arma oculta al espectador hasta que es necesaria.

La canción de Shintaro Katsu en la posada es bastante curiosa e importante. Con unos toques de humor nos hace ver como se siente al ser ciego y vivir como masajista, y también responde a la habitual pregunta: ¿Si se llama “Ichi” por que le llaman “Zatoichi”? Ampliando un poco la canción y de acuerdo con la información que he encontrado, el prefijo “Zato-” se utiliza a modo de “mister” o “señor” en las personas ciegas.

El masajista ciego encuentra de nuevo el amor en este film, y parece que el éxito que tiene entre las mujeres es inverso al que tiene entre los hombres, aunque también lo es su actitud ante este hecho. Los hombres habitúan a increparlo y burlarse, lo que le ofende y le enfada. Las mujeres en cambio le tratan de forma amable, y es él quien se autoproclama como “lisiado” o “impedido”, supongo que temeroso de que le suceda como con Ochiyo. En esta ocasión su relación con la hermana del sensei va mas lejos que las anteriores, estando apunto de casarse y de renunciar a todo.

Alrededor de 90 minutos para este genial film de Zatoichi, con otra estupenda actuación de Katsu, y un fuerte toque de drama en algunos momentos muy concretos. Maravillosa y por supuesto recomendable.

The Tale of Zatoichi Continues [2] (1962)


Recuerdos del pasado
Por Fingolfin

La película de hoy fue bastante importante de cara a la valoración global de la saga. Aparte de ser la última en blanco y negro, da la impresión de haber sido rodada al día siguiente de la primera parte, y es que escenarios, actores, y ciudades no han cambiado lo mas mínimo. En mi opinión fue un gran acierto no separarse por completo de la historia anterior, ya que el director aprovecha para pulir al personaje sin tener que presentar demasiados rostros nuevos.

Kazuo Mori, director de “Samurai Vendetta” y de otras dos películas de la saga, toma el relevo de Kenji Misumi girando el film al terreno de la acción. Para ello, además de Shintaro Katsu (del que nos cansaremos de oír hablar), contamos con el experto espadachín Tomisaburo Wakayama, inolvidable en “Lone Wolf And Cub”, y hermano en la vida real de Katsu (aspecto aprovechado en el film para la trama).

El argumento de “The Return of Massieur Ichi”, “Zatoichi 2”, o cualquiera de sus otros títulos, comienza con nuestro protagonista durmiendo en una pequeña barca tomada a la fuerza por unos samuráis. Tras escapar y herir a uno de ellos, es perseguido para cobrar venganza, pero interviene un hombre misterioso al que falta un brazo: Yoshiro, que demuestra ser increíblemente hábil con la espada.

Al día siguiente Zatoichi es contratado para dar un masaje a un importante noble, y en ese momento descubre que el hombre está enfermo (o al menos está loco). Por miedo a que el masajista difunda el secreto, es perseguido por Kambei, contratado por el clan para eliminarle.

El desenlace del film tendrá lugar en Iioka, a donde vuelve para presentar sus respetos a su amigo Hirate tal y como prometió. Nada ha cambiado allí, pero entre Kambei, la policía, y Yoshiro, de nuevo el pueblo se transforma en un campo de batalla.

A simple vista confirmamos el importante enfoque de acción, con varios grupos y enemigos que confluyen en un mismo lugar. Tendremos la oportunidad de ver a Zatoichi en combate varias veces, con coreografías realmente impecables y estéticas. Shintaro Katsu se hace pasar por ciego de forma perfecta, permitiendo primeros planos constantemente en los que no siente la necesidad de cerrar por completo los ojos; su mirada es perfecta.

Descubrimos algunos aspectos importantes del misterioso pasado de Zatoichi. A través de una mujer con la que pasa una noche, nos narra su breve romance con Ochiyo, la que se suponía iba a ser el amor de su vida. Ella le abandonó cuando descubrió que era ciego, y se fue con otro hombre al que el masajista persigue para arrebatarle la vida.

Los minutos finales contienen un alto nivel sentimental, y ciertamente era algo que no me esperaba encontrar en este film. Para ello juega un papel fundamental la acertada banda sonora, que gusta y además no cansa.

“The Tale of Zatoichi Continues” dura 70 minutos, por lo que puede ser cómodamente visionada a continuación de la original sin alargarse demasiado. Los que quedaron descontentos con la escasa acción de su predecesora se podrán cebar a gusto con esta, que no abandona en absoluto la fuerza argumental.

A True Romance (2004)


No para mí
Por Master of Hate

Uno de los directores que no ha logrado convencerme hasta el día de hoy es Kim Tae-gyun, cuyo “Volcano High” quizás es la única cinta que merezca otro apartado, en tanto que trabajos como “First Kiss”, o “A Millionaire's First Love” han resultado ser sendas decepciones. Esto lo confirma su cinta “A True Romance” también conocida como “Romance on Their Own” o “Temptation of Wolves”. Aún así, la experiencia no ha sido tan negativa, ya que por lo menos hay algo que rescatar.

Recientemente Han-kyung (Lee Cheong-a) ha sufrido la muerte de su padre y tiene que vivir en casa de su madre a quien no ve hace mucho tiempo. Han-Kyung tiene en mente ciertos planes, pero nada ocurre de la manera que estaba prevista. Ban Hea-won (Jo Han-seon) y Tae-sung Jung (Kang Dong-won), eternos rivales, se cruzan en su camino y deciden que Han-kyung tiene que ser suya a como de lugar. Mientras tanto, Han-kyung se halla en un gran dilema, sin saber con quien quedarse, sin embargo sea cual sea su decisión, la vida de unos de ellos pende de un hilo.

“A True Romance” no es precisamente lo que se podría llamar nuevo u original, usa estereotipos perfectamente reconocibles que ni siquiera es necesario describir a fondo. Tomando como modelos prioritarios el joven rebelde, audaz, valiente y desmesuradamente popular, Tae-gyun complementa su historia con el personaje que a pesar de ser el centro de las disputas, es el que reconcilia las partes y que resulta a la vez el más sensato de todos. El dilema se resume en ¿Cuál de los dos?, aunque finalmente la historia evoluciona y se desenvuelve por si sola.

Mientras la primera parte del filme se ve como un interesante refrito de decenas de otras películas, aún es posible entusiasmarse con algunas que están hechas teniendo el manual de comedias para adolescentes en la mesa. Pero ya sobre el final, al menos en mi caso, estuve deseando que aparezcan los créditos finales, y no empeoren mi percepción del film.

Los problemas que presenta “A True Romance” se hallan a nivel de guión sobretodo, tarde o temprano todo resulta previsible sin mayor complejidad narrativa. De esta manera, el mayor aliciente para terminar de ver el film, es el simple hecho de demostrar paciencia y tolerancia ante un trabajo que no se perfila tan mal desde el principio, pero que termina colocándose la soga al cuello debido a tanto artificio, a ser tan avisado, y a sobrecargar el melodrama.

A pesar de que esta cinta no brinda nada realmente valioso, es mucha mejor opción que cualquiera de los demás trabajos del señor Tae-gyun, especialmente “A Millionaire's First Love” que resulta casi una versión empeorada de “A True Romance”. Hablamos de un film que esta hecho para gustar, sobrecargado en detalles tan reconocibles, y dependiente líneas narrativas algo gastadas, aún así, la buena música, las buenas interpretaciones, y una decente edición le otorgan cierto valor..

Los seguidores de la carrera del señor Kim Tae-gyun (que asumo, todos sabemos a donde apunta), probablemente querrán ver esta película que, al menos para mi gusto, apenas roza lo decente.

Chinmoku aka Silence (1971)


El pantano
Por Fingolfin

“Silence” ha pasado de ser una película curiosa sobre el cristianismo a convertirse en uno de los dieces de mi filmoteca. No es una película de acción y tensión como pueda ser “Oldboy”, ni tampoco un dramón como “Marathon”, pero tiene otras cualidades que yo valoro mucho en el cine.

No soy especialmente católico, ni tengo ningún interés por las religiones, pero soy consciente del significado y fuerza que tienen en el ser humano. Es posible que haya que partir desde ese punto de vista para llegar a apreciar la evolución del film.

Comienza con escaso interés hasta el punto de que aburre, sin embargo sin darse cuenta el espectador se introduce cada vez más en la historia, y acaba siguiendo con asombro el inesperadísimo curso de los acontecimientos.

El Padre Rodrigues llega desde Macao a Japón para predicar el cristianismo. Su viaje tiene como aliciente el poder encontrar al Padre Ferreira, quien ya lleva ahí 20 años, y de quien no se sabe nada. Durante esta época los cristianos sufrían una brutal represión por parte del gobierno japonés, y las autoridades no se conformaban con ejecutarlos o castigarlos, si no que les obligaban a abandonar su religión haciéndoles escupir o pisotear emblemas sagrados como crucifijos o figuras de la virgen Maria.

El martirio del Padre Rodrigues alcanza relación con la historia de Jesucristo durante la primera mitad de la película, haciendo creer erróneamente que ambos terminaran de la misma forma y quitando así interés a la trama. Una característica que tanto los mas informados como los menos podrán notar, es el “judas” de la película, representado por Kichiro, un creyente cobarde y codicioso que vende al Padre a las autoridades para después arrepentirse eternamente.

Lo realmente tremendo es la forma en que Masashiro Shinoda trata “Silence”, con espeluznantes escenas de crueldad sin límites. El titulo del film ya de por si va cobrando fuerza cada minuto, con cada tortura, con cada muerte, todo lo necesario para silenciar a los predicadores.

Ilustrando un poco el comentario, vemos una escena en la que entierran vivo hasta el cuello a un samurai cristiano, asomando solo la cabeza por encima del suelo. Ante la horrorizada mirada de su mujer, hacen pasar un caballo más de veinte veces por encima del samurai a escasos milímetros de pisotearle. La fe contra la fuerza bruta: su mujer solo tiene que poner un pie encima de un grabado de la virgen Maria y su marido será liberado…al final no puede resistir y renuncia a su Dios.

Apaleados, crucificados, arrojados al mar con las manos atadas, apedreados y tratados peor que bestias, los cristianos sufren con su miedo el propio miedo de Japón a occidente. Como dice el Padre Ferreira en uno de los momentos mas duros de la película: “Japón es un pantano donde no puedes plantar semillas y esperar que crezcan flores”.

Las conversaciones entre el Padre Rodrigues y el señor Inoue, a los que se une el intérprete no son simples partes del guión de una película, sino que son poderosos argumentos y reflexiones sobre la religión, Japón, y occidente. He recomendado muchas películas en este blog, pero sin duda ninguna de ellas era tan poco conocida como esta, una lastima que espero subsanar si consigo que alguien mas disfrute de ella.

Short Time (2005)


Se acaba el tiempo
Por Master of Hate

“Short Time” o “Lee Dae-ro Can't Die” llega en un momento poco oportuno, por lo saturado que esta el panorama de cintas de este tipo. La opera prima del señor Lee Yeong-eun es una mezcla de drama, comedia con una historia policíaca de por medio. A estas alturas, esto suena ya un poco redundante y no es precisamente algo alentador; de todos modos, tampoco es que estemos ante una película para ignorar por completo.

El detective Lee Dae-roh lleva una vida poco o nada decorosa, siempre evadiendo su labor, alegando que él es el único responsable de cuidar a su pequeña hija. El problema empeora cuando Dae-roh hace un trato con una poderosa organización de narcotraficantes a cambio de una fuerte cantidad de dinero. Finalmente, es descubierto por sus compañeros, pero al mismo tiempo Dae-roh descubre que tiene un tumor maligno y que le quedan tan solo 3 meses de vida. Su lucha por enderezar su vida y buscar quien se haga cargo de su hija se vuelven su único propósito.

“Short Time” es, por decirlo de alguna forma, un poco más de lo mismo: persecuciones policiales, situaciones cómicas, y momentos dramáticos. La trama varía ligeramente con la inclusión de una relación padre-hija que es el aspecto mejor conseguido de esta cinta, probablemente por la simpatía de la pequeña Hyun-ji, papel interpretado por Byeon Ju-Yeon. Es por esto que la cinta funciona bastante bien cuando apunta al drama.

A pesar de dedicar un tiempo considerable a la parte de investigación policial y persecución de los traficantes, pasa un poco desapercibido este aspecto, y se hace más interesante la búsqueda de la madre de la madre de Hyun-ji y todo el trasfondo de la historia que no se ve al principio.

Las actuaciones tienen su importancia, y aunque ver a Lee Beom-su (Mr. Gam’s Victory”) en papeles protagónicos ya no es ninguna sorpresa, hay que admitir que siempre tiene un desempeño bastante sólido. Le acompañan Choi Seong-guk (“Sex is Zero”) y Son Hyeon-ju (“Father and Son”).

“Short Time” quizás no goza de una buena consistencia, cae en muchos clichés y hay tramos en los que se torna un poco plana, y previsible, pero así mismo, llegado su momento, se vuelve gana en emotividad y entretiene bastante.

Como dato adicional, parece ser que la cinta es un remake de una cinta norteamericana del mismo titulo.

Siendo un poco condescendientes diremos que es un film que se puede ver en familia y pasar un rato agradable.

999-9999 (2002)


Terror… ¿oriental?
Por Squareta

Rainbow es una chica que acaba de llegar a una nueva escuela. Anteriormente estudiaba en el mismo colegio en donde una joven había muerto en desagradables circunstancias. Su presencia causa la curiosidad de sus nuevos compañeros quienes inmediatamente le preguntan sobre la muerte de la joven. Rainbow relaciona la muerte con un número de teléfono. Según cuenta, si le pides un deseo a ese número, el mismo te lo cumplirá. Los jóvenes incrédulos caerán en la tentación y pedirán un deseo. Pero, ¿bajo qué costo?

Pues no, no es "Ringu", tampoco "One missed call" ni menos "Phone". Es nada más que 999-9999, una película tailandesa del 2002 que lamentablemente no la vi en las mejores condiciones…y es que no soy muy fanática del doblaje al español, pero es lo mejor que me pude conseguir.

Dirigida por Peter Manus, la película en sí tiene muy poco de oriental. Si no fuera por los actores, se podría confundir fácilmente con las típicas comedias de terror adolescente americanas, lo cual depende de cada gusto, puede ser bueno o malo. Con cero maldiciones de mujeres melenudas, la película se mueve con ágiles movimientos de cámara y acompañada siempre de una banda sonora, elementos que le dan un aire de video clip.

Argumentalmente, la película es bastante absurda. Acá no importa mucho que los protagonistas sean estudiantes pero que nunca van a clases. Tampoco importa averiguar qué está pasando o cómo se detienen las muertes, acá lo único importante es divertirse un poco y mirar cómo caen uno por uno los estudiantes.

Casi todos los protagonistas eran tan antipáticos que casi llegaba a dar gusto cuando por fin los mataban. Las malas actuaciones tampoco ayudaban mucho a tomarle más cariño a los personajes.

Pero también tiene sus puntos buenos. Increíblemente mantiene el ritmo durante todo su transcurso, tiene algunos momentos graciosos y es visualmente interesante. Por el lado gore, destacar que aún con la falta de recursos, las muertes son bastante explícitas y cada vez más originales.

En resumen, argumentalmente flojilla pero se deja ver. Recomendable para quienes pasaron un buen rato viendo "The eye 10" o "Destino final".

Last Present (2001)


Callando
Por Master of Hate

Oh Ki-hwan probablemente sea mas conocido por su filme más reciente “The Art of Seduction” que dejó un buen sabor de boca a los amantes de las comedias. “Last Present” fue su primer film, en el cual construye una interesante historia en plan melodramático, pero el aspecto que más sobresale es el hecho de que no es una película que pueda gustar a la mayoría de sectores del público, sin embargo goza de cierto atractivo.

Yong-gi (Lee Jung-Jae, “Over the Rainbow”, “Oh! Brothers”) y Cheol-su (Kong Hyeong-jin, “Liar”, “North Korean Guys”) son un dúo cómico que tiene sus esperanzas puestas en ganar un show televisivo llamado “King of Comedy”. Pero al mismo tiempo la relación de Yong-gi y su esposa Park Jung-Yeon (Lee Yeong-ae, JSA) esta yendo de mal en peor; la pérdida de su hijo parece haber llevado su matrimonio a una crisis. Sin embargo, lo que Yong-gi no sabe, es que su esposa tiene una enfermedad incurable y se encuentra sumamente enferma.

A pesar de ser una cinta bien hecha, y con una historia muy sentimental, no he quedado precisamente complacido con esta película. No es que crea que el único propósito del cine sea complacer, sino me refiero a que tomando en consideración lo que el señor Ki-hwan ofrece en su trabajo podemos deducir que hay un interés quizás demasiado marcado de arrancar lagrimas del público, cosa que no es mala, si no se intenta hacer desmedidamente.

Resulta más interesante tomar el film por la situación matrimonial de los protagonistas; quizás resulta lo más llamativo. Se ve el típico problema de falta de comunicación y más que eso, el desinterés por arreglar las cosas. De todas maneras todo se justifica por el hecho de que Jung-Yeon no quiere distraer a su esposo para que éste pueda concentrarse en su número cómico. Llega el momento en el que vemos que la pareja se quiere profundamente, cosa que sus encuentros en casa no reflejan, por el contrario, ambos parecen cansados el uno del otro, y hasta duermen en camas separadas.

Se nota mucho el contraste que se crea debido a la enfermedad que esta matando a Jung-Yeon y los números cómicos que prepara Yong-gi para el concurso. Hay mucha más historia que los problemas de la pareja protagonista, y quizás resultan detalles que hacen más ameno el visionado de la película, sin embargo para alguna gente (y me incluyo en el gremio) la historia resultará un tanto pesada y difícil de digerir, porque no aporta nada realmente nuevo.

Finalmente “Last Present” termina siendo una cinta que habla sobre la muerte, las dificultades que surgen para afrontarla y los problemas familiares. Todo esto embadurnado con mucho melodrama, que personalmente, desde que vi lo que es capaz de hacer Hur Jin-ho en sus dos primeras películas, se me hace un tanto empalagoso si no lo adhieren con el suficiente tacto.

Las actuaciones merecen una ligera mención ya que a pesar de cumplir a cabalidad con sus respectivos papeles, son un tanto lineales y no despiertan un interés mayor.

“Last Present” es un largometraje bien hecho, y quizás hasta interesante, sin embargo, el publico que ya ha visto cintas como “A Moment to Remember”, no espere encontrar algo remotamente cercano.