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Holiday (2006)


Buscando justicia
Por Master of Hate

Precedido por filmes de cierta importancia como “Liberame” y “Fighter in the Wind”, entre otros, el director Yang Yun-ho regresa con una nueva cinta bajo el brazo. Se trata de Holiday, film de alto presupuesto del cual se dice que más allá de estar basado en hechos reales, se reconstruye con elementos ficticios; al menos, así nos lo dan da a entender. Esto, en parte, resulta perfectamente lógico, puesto que en casos como “Silmido” o “The President last Bang” y muchas otra películas, existe ese trasfondo histórico, y por ende delicado, que muchas veces se puede malinterpretar. En este caso, ocurre una situación similar ya que lo que vemos aquí puede estar sujeto a serios cuestionamientos, por lo que es mejor poner los puntos sobre las íes de una vez, y asi, tomarse un poco más de libertad.

En vísperas de lo que sería la celebración de los juegos Olímpicos de Seúl, las autoridades gubernamentales buscan limpiar la ciudad de las zonas marginales y mostrar la mejor cara a los extranjeros. El método más sencillo y directo es la violencia; en medio de un desalojo violento, Ji Kang-hyeok (Lee Sung-jae) presencia con sus propios ojos la muerte de su mejor amigo. Kang-hyeok es llevado a prisión, en donde se halla a merced del mismo asesino de su amigo. Finalmente, todas las injusticias que ocurren dentro de la penitenciaria incitan a un grupo de reos a escapar de allí durante un traspaso. Kang-hyeok es el cabecilla, que busca no sólo salir de prisión, sino dar a conocer al mundo la realidad del corrupto sistema judicial en Corea.

“Holiday” nos brinda una excelente historia con actuaciones de gran altura. Los aspectos más representativos se construyen de manera solvente y no dan lugar a bajones o situaciones que comprometan el interés por la trama. Todas las escenas de acción tienen un nivel muy alto, véanse las escenas dentro de la cárcel, la fuga y el desalojo. Además, a pesar de haber varios personajes relevantes, casi todos consiguen un desarrollo importante o al menos aceptable, cosa nada fácil por cierto.

A pesar de haberse hecho todo tan bien, lastimosamente tengo que señalar un par de aspectos que han reducido el brillo de esta cinta. Ahn-seok (Choi Min-su), el antagonista, resulta extremadamente molesto, ya que a más de ser el estereotipo del malo, que hace mucho que no veía, parece sacado de una caricatura. Su importancia es trascendental y de allí que deriva mi desconcierto, pues considero un fallo haberle otorgado tal perfil. Otra de las cosas que quizás terminó jugando en contra, es la situación nada creíble que se da cuando los prófugos, en su intento de que sus voces sean escuchadas, se ven en la necesidad de retener por la fuerza a una familia. Pero lo desconcertante es que los rehenes terminan simpatizando con sus secuestradores en cuestión de instantes, quizás ocurrió de esa manera, pero en el film ha resultado algo forzado, al menos en mi opinión.

Resulta importante tomar en cuenta el aspecto político que en realidad se vuelve la motivación de los reos y en especial de Ji Kang-hyeok. La queja principal, va dirigida hacia una ley que incrementa la sentencia de los presos aparentemente sin ninguna base. Por otra parte se destapa la polémica con las palabras de Kang-hyeok que textualmente nos dice que una persona es inocente si tiene dinero, pero es culpable si no lo tiene. Estas palabras tienen toda la elocuencia del mundo, ya que es una verdad como un templo aquí y en donde sea. Sorprende finalmente el hecho de que la ley antes mencionada haya sido derogada durante la producción de esta película.

“Holiday” es una cinta de buena factura, con algunos desajustes que la verdad no empañan las virtudes que tiene. El trabajo de Lee Sung-jae en el rol protagónico resulta altamente satisfactorio. Lo recuerdo de cintas cómicas como "Kick the Moon" y "Dance with the wind" donde interpreta personajes radicalmente distintos. También hay otros actores notables que hacen su aparición, entre ellos: Eol Lee (Samaria), Jang Se-jin (de las dos primeras entregas de “My Wife is a Gangster”) y Yeo Hyeon-Soo (Bungee Jumping of Their Own), por nombrar algunos.

Como es de esperar, la música tienen un papel fundamental, en particular el tema Holiday de los Bee Gees, que personalmente tiendo a asociar más con “Nowhere to Hide”. No obstante, la importancia de esta canción radica en que fue Ji Kang-hyeok (el verdadero) quien pidió a la policía hacer sonar, mientras se encontraba en su último reducto, y obviamente de allí también el título de esta película.

Es más que evidente que la actual corriente cinematografía coreana se decanta por revivir su pasado histórico. Con ésta ya son varias las películas que traen la nostalgia de antaño y que sirven de inspiración para muchos cineastas. En el caso de Yang Yun-ho, éste es su segunda película en esta línea, ya que “Fighter in the Wind” también está basada en la vida de un personaje real.

No me cabe la duda de que el potencial del filme daba para más y por consiguiente el resultado pudo haber sido aún mejor, no obstante resulta una película excelente.

Come Drink With Me (1966)


Un trago para repetirse mil veces
Por Kudo

King Hu (Dragon Inn, The Valiant Ones), uno de los directores estrellas de la legendaria compañía Shaw Brothers, nos trae esta obra maestra que claramente fue influenciada por las películas japonesas de samuráis, principalmente por las de Kurosawa. Cada toma, cada fondo es como una pintura y en eso radica la belleza de este film.

Cuando la escolta de un oficial es atacada y éste es secuestrado, es enviada la “Golondrina Dorada” a rescatarlo; ella (Cheng Pei Pei) es una respetada y temida oficial del gobernador. Los secuestradores al enterarse de la venida de la oficial, salen a su encuentro con tal de amedrentarla, pero no cuentan que su habilidad es muy superior a la de ellos. De ahí en adelante se suceden un montón de enfrentamientos y también la aparición del misterioso vagabundo “Gato Borracho”.

Esta es una de las primeras películas protagonizadas por Cheng Pei Pei (“Golden Swallow”, “Crouching Tigger Hidden Dragon”) y la que sin duda la catapultó a la fama. Pei Pei sin ser una artista marcial (ella es bailarina) nos entrega unos hermosos movimientos en cada coreografía de lucha, en las cuales sus desplazamientos más la habilidad fílmica de Hu entregan una delicada pieza de arte.

En este film podemos ver todas las características que generalmente encontramos en las películas de King Hu: escenas hábilmente construidas que no dejan cabos sueltos, momentos de mucha tensión y por supuesto un soundtrack electrizante compuesto con pura música tradicional china y que complementa a la perfección toda la película.

Esta y otras películas de King Hu fueron influencia para una gran cantidad de películas de aquellos tiempos y también para las películas de temática fantástica de Tsui Hark y otros directores.

Este es sin lugar a duda un trago que con el tiempo va tomando mejor sabor.

Double Suicide (1969)


Visita al teatro
Por Fingolfin

Masahiro Shinoda (director de “Samurai Spy” y la conocida “Owl´s Castle”) nos presenta un film basado en “The Love Suicide at Amijima”, una obra de teatro kabuki de Monzaemon Chikamatsu.

Jihei es un comerciante casado y con dos hijos. Su vida sería perfectamente normal de no ser por su enamoramiento con Koharu, una cortesana a la que ha prometido liberar de su deuda con la casa donde trabaja. Evidentemente la idea no hará mucha gracia a Osen, su querida esposa, ni a su familia.

La historia de amor puede recordarnos a Romeo y Julieta. En esta ocasión se trata de un amor prohibido debido a la condena social. Jihei tiene su propia familia y no puede abandonarla para irse con Koharu, y ella a su vez teme romper la promesa que hizo a Osen, y lo que la gente pueda pensar de su actitud. El resultado es que la única alternativa de ambos es el suicidio.

El film comienza en el momento presente (supongo que a mediados del siglo XX), con una conversación telefónica de un director de teatro y una mujer. Ambos deciden cual será el lugar en el que se suicidará la pareja y algunos matices de los escenarios de la obra teatral.

La película es precisamente eso, no crean que del presente utilizan algún tipo de evocación al pasado mediante la representación, sino que la película consiste en la propia obra de teatro. Tampoco piensen que vamos a ver el típico efecto de “actores actuando”, lo que llamo “doble actuación”, sino que se comportan como si solo tuvieran un único papel.

La escena esta acompañada por hombres encapuchados vestidos completamente de negro. Su trabajo consiste en ayudar a los actores, mover escenarios, mover objetos…etc, viene a ser un recuerdo constante de que no estamos viendo una película normal.

En cuanto al titulo del film, y la escena final, tengo serias dudas. En realidad esperaba un final mucho mas duro, que nos recordara de la forma mas cruel que son actores, que su actuación tuviera alguna repercusión en sus vidas…pero no es así. En lugar de eso tenemos el conflicto que supone el decidir qué es suicidio, y qué no lo es. ¿Se puede definir como “quitarse uno mismo la vida con sus propias manos"? ¿O como "perder la vida por decisión y voluntad propia"?

Personalmente me ha gustado más por su originalidad que por su calidad, aunque sea de un nivel bastante bueno. Como siempre digo, dependerá mucho del tipo de espectador, pero está claro que Masahiro Shinoda nos ha enseñado algo que muy pocas veces se ha visto en el cine, y nos lo ha enseñado bien.

City Horror: The Song Of The Dead (2001)


Fantasmas vengativos
Por Conri

"The Song Of The Dead" forma parte de una serie que consta de cuatro entregas que no se relacionan entre sí, pero todas llevan como titulo City Horror. Estas películas como su nombre lo indica, son films de terror, pero nos dejan con las ganas de ver una historia que se involucre mucho más el suspenso y los sustos continuos.

Una cantante muy conocida Yoo Haela (Ha Ri Su) y su esposo Jeon Young Min (Kim Hyun Jin) encargado de la composición de la música de su esposa, se alojan en un misterioso estudio de grabación para componer temas para el próximo CD de Heala. Este estudio de grabación es cuidado por Lee Seo Jin una persona llena de misterio.

Todo marcha perfectamente hasta que extraños sucesos empiezan a ocurrir en aquel oscuro y tenebroso estudio, las cosas empiezan a fallar. Haela empieza a ver una especie de fantasmas, pero su marido no le da la razón. El encuentro de una extraña y simple campana, les hará pasar el peor momento de sus vidas.

Esta historia esta basada en una extraña leyenda sobre una maldición creada muchísimos años atrás. Se dice que tras el hallazgo de una campana así, esta maldición regresa y adquiere vida propia.

Al momento de dar un balance, llegamos a la conclusión de que varias cosas podrían haber sido contadas de manera mucho mas clara, ya que por lo menos en mi caso, no logre entender si todo lo que vi era lo que me quisieron contar, y había algo más oculto en el guión o en varias escenas que no me dejaron desmenuzarla como debería ser.

Film de bajo presupuesto y de tiempo escaso, realizado para tv, llegamos a la conclusión que es una simple historia, de un simple problema y con un simple desenlace. Si gustan mucho del terror se las recomiendo, aunque tengan en cuenta que no nos mostrará todo lo que queremos ver como nos acostumbra el cine de terror oriental.

My Boss, My Teacher (2006)


Las aventuras continúan
Por Master of Hate

“My Boss, My Teacher “, uno de los éxitos taquilleros del 2006 cuya dirección ha corrido a cargo de Kim Dong-won, mismo director de la regular “Disco King”. Lo primero que hay que decir es que una vez más queda demostrado que las comedias siguen pisando fuerte y no dejan de llevarse una buena tajada de las taquillas. Con respeto al filme, como segunda parte que es, no queda otra alternativa que someterla a la comparación de turno con su predecesora. De todos modos, no es cuestión de ponerla en la guillotina, sino de valorarla parcialmente en base a la primera parte de la suecuela.

Todos quedamos en suspenso a ver que el pobre de Gye Do-shik (Jeong Jun-ho) luego de terminar la tediosa vida de secundaria tendría que conseguir un titulo universitario. Eso es exactamente lo que ocurre en esta continuación de “My Boss, My Hero”. Do-shik tiene que cumplir un periodo como maestro-estudiante antes de conseguir su anhelado titulo. Sorpresivamente entre sus alumnos encuéntra a su jefe, por lo que la situación ya empieza a pintar muy mal. Nuevamente tenemos el grupo enemigo que pretende desestabilizar la organización, apropiarse de sus contratos y que corrompe el sistema educativo. Finalmente, Do-shik tendrá que decidir si intervenir en nombre de la justicia o permanecer impávido ante tantas desgracias.

Puedo decir con seguridad que los que disfrutaron con la primera parte de la saga, disfrutaran de igual manera con esta segunda, siempre y cuando se conformen con ver un reciclaje de los mejores chistes y bromas de la mencionada primera parte. Ahora, entrando en detalles, de entre las secuelas similares (“My wife is a gangster 2”, “Marrying the Mafia 2”, etc.) “My Boss, My Teacher” es la que más rescata e intenta seguir la idea original. De este modo, ver ambas partes resulta algo así como ver una película de cerca de 4 horas. Personalmente no lo considero tan mala idea, y aunque los chistes se parezcan demasiado, los personajes siguen manteniendo su comicidad y ya no es necesario conocerlos para saber lo que son capaces de hacer.

Tenemos entonces al mismo Do-shik de siempre, que intenta conseguir su titulo universitario para ver si por fin es tomado en serio en su organización. Tenemos a sus inseparables amigos Jeong Woong-in ("The Foul King") que sigue pareciendo confiable y aquí nos dará una buena muestra de lo que aprendió en sus viajes a Las Vegas. También está Jeong Un-taek ("Friend") que no deja de ser un caso muy particular, muy leal a su jefe, pero con muy poco autocontrol.

En cuanto a la trama, nuevamente se incluye los mismos temas: violencia entre los estudiantes, abuso de autoridad, falta de control, acoso sexual, sobornos, estafa, maltrato y quien sabe cuantas barbaridades más. Con todo lo que se ve aquí, los salones de clase no parecen muy seguros que digamos, en todo caso, Do-Shik termina devolviendo la confianza a sus estudiantes, luego de comprender la verdadera misión de un educador (hay una extensa lista de película que tiene ésto como idea central).

Todo puede resultar satisfactorio, siempre y cuando no haya expectativas por un cambio trascendental, y es que si ya se halló una formula que funcione bien, es posible aplicarla exitosamente (al menos en las taquillas) una segunda vez. No se me olvida la acción ya que como en toda buena historia de mafias y gángsters, tiene que haber una pelea campal en donde los bates de béisbol harán rodar cabezas.

En resumen, si les gustó “My Boss, My Hero” y quedaron satisfechos, entonces vean sin temor esta entretenida continuación.

Drunken Master (1978)


El clásico de entre los clásicos
Por KeNJi-KuN

El padre de Wong Fei Hung, está harto de intentar enseñar Kung-Fu a su desobediente hijo. Para que se tome el entrenamiento en serio, decide enviarle a casa de su tío, el cual es un maestro muy duro y estricto del estilo de "Los Ocho Dioses Borrachos".

Que decir de este film que supuso mi inicio en el cine oriental cuando apenas contaba 8 años, fue una de esas películas que inundaban los cines de verano españoles con el título “El Mono Borracho en el Ojo del Tigre” allá por finales de los 70´s y principios de los 80´s en plena fiebre del Kung-Fu, categoría que puede presumir de ser la que más fervientes admiradores conserva. “Drunken Master” junto a otra contemporánea con la que comparte creadores e intérpretes, “Snake in the Eagle’s Shadow” fueron los films que dieron a la fama de Jackie Chan el pistoletazo de salida.

Con el veterano director y coreógrafo de mundial reconocimiento Yuen Woo-Ping tras la cámara como mínimo podemos esperar asombrosas coreografías marciales, por si fuera poco resultan divertidas, y ocupan la mitad del metraje del film. El argumento está visto mil veces en los films de la época, siendo la marca personal en esta ocasión el estilo borracho, del que veremos hasta 8 sub-estilos, cada uno caracterizando un Dios (borracho).

Junto a Jackie Chan veremos a otros habituales como el carismático y entrañable Siu Tien Yuen, tío de Yuen Woo-Ping y mismísimo hijo del Director de la Escuela de Ópera de Pekín (de donde vienen estrellas como Yuen Biao, Sammo Hung, aparte del mismo Jackie Chan entre otros), y el gran pateador Hwang Jang Lee, seguramente el malvado más cotizado de la época. Resaltar también la banda sonora, imposible de olvidar para los aficionados. Gozaremos también de esos habituales zooms, planos largos, estáticos y generales que permiten ver sin ningún tipo de obstáculo la totalidad de los movimientos.

“Drunken Master” es pura diversión, la acción y la comedia se intercambian los papeles durante todo el metraje con resultados satisfactorios, para muchos máximo exponente del cine de Kung-Fu. Una de esas películas que deben transmitirse de generación en generación.

Wedding Campaign (2005)


Buscando esa media naranja
Por Master of Hate

Jeong Jae-yeong (“Silmido”, “Welcome to Dongmakgol”) interpreta a Hong Man-taek, un humilde campesino de buenos sentimientos que está en busca de una esposa. Junto a su amigo Hee Chul (Yu Jun-Sang), Hong ve la posibilidad de hacer un largo viaje en busca de una pareja valiéndose de una agencia. De esta manera llegan a Uzbekistan en donde conoce simpáticas y atractivas damas. Para su mala suerte el idioma representa un gran problema, así que en todo momento se ven asesorados por un equipo de traductoras. A pesar de la ayuda, para Hong Man-taek es sumamente difícil relacionarse con las chicas, debido principalmente a su ingenuidad que a veces resulta un poco irritante. El problema continúa, ya que Hong Man-taek ya no esta interesado en ninguna mujer, pues se ha enamorado de su traductora Lara; ella por su lado se ve conmovida por los buenos sentimientos y la ingenuidad de Man-taek. Sin embargo, los trapos sucios de la agencia salen a la luz y todo apunta a una tragedia.

La historia resulta entretenida y muy entrañable, recuerda un poco a “You Are My Sunshine” sobretodo por el personaje principal. Lo más curioso resulta el lugar de rodaje, ya que gran parte de la historia se desarrolla Uzbekistán donde parece residir una colonia con raíces coreanas. Es muy interesante ver como cambia el ambiente y todo el contexto en una comedia romántica de este tipo, ya que estos añadidos son poco usuales en la cinematografía surcoreana.

Las actuaciones son todo lo buenas que se puede esperar, sobretodo Jeong Jae-yeong que continua consolidando su brillante carrera; pareciera exagerar en algunas situaciones, pero es entendible que quiera marcar aún más el contraste ya existente entre una persona de la ciudad y un campesino. Por otro lado, también supongo que se puede hablar de que la cinta abusa un poco del melodrama, pero como siempre, es un asunto de preferencias. Por mi parte, no tengo ningún problema con que se explote el potencial de la película en base a cosas que son habituales en la mayoría de filmes del género. Ae Su (Gagok) resulta soberbia en su papel, y con tan solo dos películas a su haber se convierte en una de las actrices jóvenes más talentosas de Corea.

Se detallan muy bien las calles, la gente, el modo de vida, y muchas cosas llamativas que ayudan a la correcta ambientación de la película, a más de eso, el director Hwan Byeong-guk añade su toque personal que le ayuda a entrar por la puerta grande con ésta, su primera película.

La historia finalmente resulta un tanto predecible, pero no eso no le resta brillo a las cosas buenas que nos brinda. Terminé muy contento y no creo que se le pueda pedir más a esta “Wedding Campaign”, que gustosamente recomiendo a todo el que este interesado en un buen momento de sano esparcimiento.

Running Wild (Yasu) (2006)


Camino a la destrucción
Por Master of hate

El impulsivo y alborotado detective Jang Do-young, en nombre del cumpliendo de la ley, se ve en la necesidad de poner tras las rejas a su medio hermano. Cuando éste por fin sale de prisión es asesinado a sangre fría por los hombres de Yu Kang-jin, uno de los jefes del bajo mundo. Al parecer, durante su estancia en la cárcel el joven tuvo contacto directo con este cabecilla de la mafia, e ingenuamente pensó que podría extorsionarlo. Tras las huellas del jefe Yu también está el fiscal Oh Jin-woo cuyo temperamento frío y disciplinado son sus armas principales. Cuando Do-young y Jin-woo se dan cuenta de que su objetivo es el mismo, deciden unir fuerzas para capturar al poderoso criminal. Este dúo tan particular hará todo lo que este al alcance de sus manos para hacer cumplir la ley, su propia ley.

“Yasu” se desvela como la ópera prima del director Kim Sung-su, que reúne para su película dos estrellas de renombre como son: Kwon Sang-woo ("Once Upon a Time in High School", "My Tutor Friend") y Yu Ji-tae ("Oldboy", "Natural City"). “Yasu” es una cinta del tipo policiaco, cargada de acción, adrenalina, y con momentos brillantes, aunque por razones obvias no llega no llega al nivel de la renombrada “A Bittersweet Life” que resulta útil como referente para las películas del género.

De “Running Wild” debemos destacar las logradísimas escenas de acción, que valen su peso en oro. Tan solo hay que ver la secuencia que abre la película, una persecución en auto no apta para cardiacos. La totalidad de estas escenas vienen de la mano de Kwon Sang-woo que encarna al “típico” detective impulsivo, malhumorado y que uno no entiende por qué aún no lo han despedido. Quienes hayan visto “Once Upon a Time in High School” saben como se las gasta cuando pelea, de hecho hay escenas calcadas de aquella mítica lucha en la terraza de la escuela.

Yu Ji-tae es aquí el hombre de hierro, ese tipo de servidores de la justicia que cree en el sistema y sigue los métodos convencionales. Su actuación es bastante convincente así como la mayoría del reparto. La trama no es la maravilla del año, pero da para que la historia tenga sus chispazos de grandeza. Inevitablemente veremos el giro argumental que desemboca en el melodrama; es previsible como muchas otras cosas, pero necesario hasta cierto punto.

Esta claro que cuando hay dinero sobre la mesa se puede hacer de todo. Aquí ha habido medios y se ve a leguas, pero no podemos tapar el sol con un dedo. “Yasu” no es la película que muchos estamos esperando, eleva el listón, eso esta claro, pero falla levemente en aspectos importantes. Sobre el final, el dúo protagónico, no llegan a conectar demasiado, esto no seria problema si llegado el momento su amistad no fuera un factor determinante, pero lo es.

Hace rato hacia alusión a “A Bittersweet Life” no por mero capricho, sino porque es evidente la influencia que ha tenido sobre esta cinta; hay una escena en particular el director prácticamente se delata. No es que sea malo, simplemente resulta un dato curioso. La música, montaje, fotografía, no pueden ser motivo de queja, en una película que dejará satisfechos a muchos, pero que a algunos solo les duplicara las ansias por ver la heredera de la mencionada cinta de Kim Ji-woon.

Si bien “Yasu” (beast) goza de una gran producción y atractivo visual, también tiene cierta profundidad, y es que es posible ver el camino a la destrucción de tres hombres muy distintos que por no ceder ante nada, terminan cavando su propia tumba. Además está el comentario sobre como ley y la justicia que muchas veces sucumben ante el poder y el dinero.

A pesar de tener mis reservas sobre este filme, no dudo en recomendarlo para los amantes del género, especialmente para aquellos que no quedaron nada contentos con “Nothing To Lose”.

Songhwan (Repatriation) (2003)


La fuerza del espíritu
Por Casandra

“Songhwan” narra la historia de un grupo de ciudadanos de Corea del Norte prisioneros en Corea del Sur, como resultado de la guerra entre las dos Coreas, entre los años 1950-1953. El documental muestra como se sometió a los prisioneros, en un intento por “convertirlos” para que abandonen su lealtad al régimen comunista. Muchos renunciaron, mientras que otros se negaron a abandonar su ideología y fueron recibidos como héroes luego de su repatriación.

El director Kim Dong-Won consiguió gran prestigio con esta película. “Songhwan” (distribuida en todo el mundo bajo el título de “Repatriation”) gozó de la atención de la crítica de su país y del exterior, y recibió el premio Freedom of Expression en el Festival de Sundance en Estados Unidos.

El proyecto comenzó en 1988, con la investigación de Kim Dong-Won. Entre 1992 y 2000 filmó a los prisioneros, siguiendo su lucha y los vaivenes políticos que impedían la repatriación. La cámara aparece como un intruso que registra las conversaciones del director con los protagonistas, sin alcanzar nunca la invisibilidad de la que muchos documentales presumen. Los testimonios se alternan con imágenes de archivo, mientras que el relato en off realizado por el director une los hechos.

Resulta interesante como Kim Dong – Won se compromete intelectual y afectivamente con los repatriados y su historia. Sus propuestas y conclusiones al presentar los testimonios nunca son taxativas ni cerradas. Elige analizar con profundidad el conflictivo proceso de reinserción de los repatriados, primero en el país que los tomó prisioneros y luego en su país de origen. Por otro lado, intenta poner de manifiesto la fuerza de voluntad y el espíritu que demostraron los prisioneros que no claudicaron en sus creencias. Sin embargo, no juzga a aquellos que abjuraron de su lealtad al comunismo, presentando a los protagonistas y a sus circunstancias particulares.

“Songhwan” no es sólo un documental, es una excelente película que muestra la historia de esos hombres que fueron objeto de la manipulación de ambas Coreas, focalizando en la fuerza de espíritu que los sostuvo a lo largo de 40 años encarcelados lejos de su patria. Es una película consistentemente narrada, con una investigación profunda que permite el análisis de la situación de los prisioneros, sin frases hechas ni golpes de efecto.

The Harmonium In My Memory (1998)


¿LP?
Por Master of Hate

Que gratificante es ver filmes de este nivel, bien logrados, emotivos, que no fuerzan al espectador a nada en particular. Pues así es, Lee Young-jae nos enseña que en las películas, hacer las cosas de la manera más sencilla pero inteligente tiene su mérito y su valor. “The Harmonium In My Memory” carece de antagonistas o artilugios que ayuden a destacar algo que sobresale por si solo.

A principios de los 60’s en una pequeña villa a las afueras de la ciudad, Kang Soo-ha (Lee Byung-hun) llega para incorporarse como profesor de la escuela; junto con él Yang Eun-hee (Lee Mi-yeon) también se une al grupo de educadores. Kang es bastante joven e inexperto en las cuestiones de la enseñanza, sin embargo trata de dar lo mejor de sí en todo momento. Kang se ve interesado (aunque quizás no sea el único) en la profesora Yang que es un tanto mayor que él; ella pareciera corresponderle hasta cierto punto, sin embargo, Yun Hong-yeon (Jeon Do-yeon) una jovencita de 17 años, alumna de Kang se ha enamorado de él y no parece que no dará su brazo a torcer.

Lo primero que llama la atención es la ambientación, que revela mucho del contexto en donde se desarrolla la historia. Se hace alusión a la difícil situación socioeconómica, que dificulta el aprendizaje de los niños. También está el punto de vista de los profesores y de su importancia como guías y orientadores de la juventud. No obstante, se podría decir que estos son temas secundarios y que el romance es lo que prevalece como tema recurrente de principio a fin. No ha sido ningún error ya que obviamente el trato que se le ha dado a la trama va mas allá de ser una fabula de romance convencional. El secreto una vez más está en la espontaneidad que se respira en el ambiente, la cual navega sola hasta desembarcarnos en un amor creíble y sobretodo “posible”.

Pocas veces he de dejar de referirme a las actuaciones, ya que casi siempre cruzan la línea de lo satisfactorio y nos dejan una grata impresión. Destacan precisamente los protagonistas Yang Eun-hee ("A Bittersweet Life"), Jeon Do-yeon ("You Are My Sunshine") y Lee Mi-yeon ("Indian Summer").

Hay un par de detalles interesantes que no quisiera dejar pasar. Primero, es que posible que algunos noten el parecido de esta película con “The Road Home” de Yimou Zhang, al menos en la parte inicial. Así que quienes disfrutaron la magnifica cinta de Yimou probablemente no querrán perderse “The Harmonium In My Memory”.

Como los buenos cineastas, Lee hace alarde de una gran habilidad en la dirección, además ha sido él mismo el encargado del guión. Lamentablemente, parece ser que su carrera no ha tenido continuidad, de todas maneras, nos ha dado para degustar otra genialidad del cine coreano que recomiendo efusivamente.

Ran (1985)


De un padre y sus hijos
Por Fingolfin

Adaptación de la obra de Shakespeare “King Lear”, llevada a cabo por Akira Kurosawa en 1985 y uno de sus filmes mas reconocidos por el espectador internacional. Al igual que “Throne of Blood” hacía con “Macbeth”, el director parte de situaciones idénticas a las de la obra, pero se toma algunas licencias en cuanto al desarrollo que hasta el momento me han parecido de exquisita factura.

El Gran Señor Hidetora (Tatsuya Nakadai) decide delegar sus poderes en sus tres hijos, dividiendo sus castillos entre ellos y otorgando el poder al mayor, pero reservándose el rango y título para si mismo. Su hijo pequeño repudia la idea, llamándolo viejo senil, y por este motivo es desterrado junto con un leal siervo que lo defiende.

Al hospedarse Hidetora con su primer hijo, Taro (Akira Terao), recibe un trato irrespetuoso, sobretodo promovido por su nuera Lady Kaede (Mieko Harada). Por lo que decide marcharse a la residencia de su segundo hijo, pero la situación es similar o peor, y queda abandonado en medio de una llanura junto con sus hombres de confianza y su viejo bufón.

Muchísimas tramas e ideas se funden para dar lugar a “Ran”, siendo quizás la mas importante de ellas el amor filial. El destierro de Saburo, único hijo que no le aduló en la entrega de poderes, da lugar a la ironía de que posteriormente sea el único que realmente le quería, mientras que sus otros hijos le tratan como a una bestia.

Otro asunto importante es el de la envidia. El segundo hijo, Jiro, que en un principio muestra total apoyo a su hermano mayor, le traiciona por envidia y celos y consigue erigirse como señor.

Mas sutilmente se toca también la hipocresía, tanto de Taro y Jiro adulando a su padre para conseguir poder, como la de Lady Kaede, que utiliza a todos para sus propios fines. Sería este mismo personaje el que da lugar al último tema: la venganza. La situación final es una terrible venganza llevada a cabo por Kaede, debido a la masacre que Hidetora hizo en su familia.

Personalmente el destino es lo que siempre me llama la atención de manera particular. El sueño de Hidetora al comienzo de la película que parece un hecho sin importancia, se convierte en la trágica realidad final, espejo de muchas escenas posteriores.

Comparando “Ran” con la novela del Rey Lear, vemos esas pequeñas y no tan pequeñas libertades que se toma Akira Kurosawa. En la obra de Shakespeare eran 3 hermanas y no hermanos los que se reparten los poderes, quitando la figura del Duque de Cornualles y sustituyéndola por Lady Kaede. Este cambio crea una inevitable relación entre ella y Lady Washizou (de “Throne of Blood”), dos mujeres diabólicas que llevan a la destrucción de enormes señoríos, una por ambición y la otra por venganza.
El detalle de sacarle los ojos a un siervo fiel del rey Lear ha sido transferido al film en la figura de Tsurumaru, con otro tipo de fines para la adaptación.

A pesar del parentesco con “Throne of Blood”, la técnica empleada por Kurosawa es mas similar a “Kagemusha”, quizás por su proximidad temporal. Los escenarios son bastante parecidos, en enormes llanuras y verdes campiñas al aire libre. El vestuario también es similar y jugando con los colores de forma bastante preparada. Me di cuenta cuando Lord Hidetora es asediado en el tercer castillo, que uno de los fotogramas dejaba ver juntos los soldados rojos de Jiro, y los amarillos de Tora, colores que un poco mas arriba, en la torre, daban forma al fuego y la sangre, contribuyendo a extender el caos de la escena. En esa misma parte de la película, la música se come prácticamente todos los sonidos de la acción, lo que crea un efecto incluso agobiante que se relaciona con el encerramiento de Hidetora en la torre ardiendo.

Elemento importante de los decorados (además de los impresionantes castillos) son los propios muertos, maquillados, ensangrentados y posicionados de una forma digna de un cuadro.

Al comienzo tenemos una lentitud aplastante, escenas larguísimas en las que no pasa nada y parecen atascarse, que sin embargo crean ese ambiente típico de Kurosawa que te hace pensar que llevas el día entero metido en la historia. Algunas escenas llegan a parecer fotografías, donde nadie se mueve durante varios segundos y solo el viento te recuerda que hay movimiento. Conforme se avanza la película gana velocidad y ese contraste es el que hace que sus 164 minutos sean apasionantes de principio a fin.

El terreno de actuaciones está repleto de buenos papeles, y de muchos personajes con gran desarrollo. Mis mayores elogios son para Tatsuya Nakadai, que a sus 53 años hizo la que probablemente es su mejor película (con permiso de “Seppuku”). En el cuerpo de Hidetora tiene que representar el orgullo de un padre, la ira cuando su orgullo se ve quebrantado, la locura de sentirse solo en el mundo que el ha creado, y finalmente las lagrimas que buscan el perdón de Saburo. Un personaje realmente traumático que lleva su decadencia hasta el nivel mas bajo.

En segundo lugar sitúo a Mieko Harada (que curiosamente apareció en la reciente “Hinokio”), la cual salva perfectamente una actuación clave para el film, ya que su personaje es uno de los motores más importantes de la parte final.

Otros actores destacables son Jinpachi Nezu (como Jiro), Masayuki Yui (como Tango), y por supuesto, Peter (como Kyoami, el bufon del señor), que tiene toda la pinta de actuar como la conciencia de Hidetora (su pepito grillo particular).

De las escenas me quedo con dos: el asedio a la torre de Hidetora (muy parecido al que sufre Washizou en “Throne of Blood” entre una marea de flechas); y en la que los 4 ejércitos se apostan en una enorme llanura analizando los movimientos, vease: los rojos de Jiro, los azules de Saburo, los blancos de Fujimaki, y los negros de Ayabe.

Única y excelentísima obra de Kurosawa, respaldada en una de las mas grandes tragedias nunca escritas. Ante este film todo espectador debería descubrirse, sean cuales sean sus gustos personales. Una película de las que ostentan la categoría de “imprescindible”.

My Wife is a Gangster 2: Return of the Legend (2003)


Momentos de amnesia
Por Master of Hate

Cuantas veces se ha dicho que "segundas partes nunca fueron buenas". En realidad son sabias palabras que pueden ser aplicadas en este caso, ya que este es uno de tantos casos en los que la secuela no supera o iguala a su predecesora. La comparación se hace necesaria y no es por mero capricho. El responsable de esta segunda parte es Jeong Heung-sun quien, dicho sea de paso, dirigió "Marrying The Mafia" éxito taquillero cuya trama se asemeja a la primera entrega de “My Wife is a Gangster". La elección de Jeong como director tiene mucha lógica, sin embargo quizás las expectativas no se hayan cumplido del todo.

Luego de una peligrosa batalla con una banda rival, Eun-jin pierde la memoria, y es recogida por Yun Jae-cheol (Park Yun Jae-cheol), dueño de un restaurante de comida china que inmediatamente pone a Eun-jin a trabajar en su negocio. El tiempo pasa y Eun-jin se acostumbra a su nueva vida en la que convive con todo tipo de gente. Para su alivio la mayor parte está contenta con su presencia en el barrio, debido a su gran sentido de justicia y por evitar el robo de un banco de la zona. Mientras tanto sus subordinados la buscan desesperadamente, y la necesitan más que nunca. Sin embargo, White Shark, jefe del grupo enemigo, también está tras ella. Eun-jin por su parte solo piensa en recuperar la memoria y está dispuesta ha hacer todo lo que este a su alcance para conseguirlo.

La secuela básicamente sufre unos cuantos cambios en pos de formular una nueva trama más interesante, es por este motivo que no aparece Kang Su-il, el esposo de Eun-jin en la primera parte, y no hay explicación de este hecho. Como continuación, “Return of the Legend” resulta muy aceptable, ya que más o menos se reviven secuencias de la primera parte en donde Eun-jin sigue su típica línea de mujer con carácter fuerte que no tienen mayor interés por el sexo opuesto. Jae-cheol es ahora quien intenta desde el primer momento acercase a ella sin ningún éxito, además se suma la negativa de su hija que odia a Eun-jin.

Se hace buen uso de los cables en las escenas de acción que están nuevamente presentes, incluso se repite la clásica pelea bajo la lluvia. Sobre las actuaciones no hay mucho que añadir, salvo que Shin Eun-kyeong hace precisamente lo que se espera de ella. En tanto que Park Yun Jae-cheol, quizá, al menos para mi gusto, no resulta tan divertido como Park Sang-Myeon, pero no ha estado del todo mal. Como anécdota está el cameo de Ziyi Zhang sobre el final de la película.

“My Wife is a Gangster 2" depende demasiado del carisma de Shin, y es por eso que no pasa de ser una comedia más entre tantas otras; sólo que en este caso resulta ser la secuela de una película que se llevo una buena taquilla y eso le agregó cierta expectativa a esta segunda entrega. No es que baje demasiado el nivel, sin embargo la secuela falló en recaudaciones, y esto se parece ya un poco a la ruleta rusa porque es un poco complicado predecir a que lado va a tirar el público.

“My Wife is a Gangster 2" como dije antes, es una secuela aceptable que quienes disfrutaron de la primera parte querrán ver, pero quienes no quedaron contentos con esa primera parte, no pongan sus esperanzas en ésta.

Reversal of Fortune (2003)


De la miseria a la gloria
Por Master of Hate

Kang Seung-wan (Kim Seung-woo) pasa por una mala racha increíble, y es que pareciera que las desgracias hacen fila para tener una cita con él. Sin embargo, no todo en la vida de Seung-wam han sido espinas, porque tiempo atrás fue un renombrado campeón juvenil de golf; claro que ahora que ha pasando tanto tiempo sólo le quedan los recuerdos. El día más terrible de su vida Seung-wam sufre un accidente que le arroja en un mundo alterno donde al parecer todo ha transcurrido de diferente manera. En este mundo Seung-wam es una verdadera leyenda viviente, el jugador de golf más renombrado de Corea. Y no solo eso, además tiene una esposa muy atractiva y vive una vida de lujo y confort. A pesar de todas estas ventajas, su esposa Ji-yeong (Ha Ji-won) no se ve demasiado contenta ya que al parecer ese “otro yo” de Seung-wam, tenía cierto romance clandestino y se había vuelto un tipo nada agradable. De todos modos, todo este tiene solución, pero ¿habrá tiempo para arreglar las cosas?

Estas historias de viajes en el tiempo e incursiones hacia universos alternos, hay que tomarlas con mucha paciencia y no echarse para atrás sólo porque se metan demasiado en el terreno de la fantasía. Este es uno de esos casos donde hay que dejarse llevar por la trama y pasarlo bien con lo que puede ofrecer, acepto que no es mucho, pero algo es algo. Cabe resaltar que este filme es el debut de Park Yong-woon como director.

“Reversal of Fortune” plantea muy bien la historia del mundo alterno, por lo menos las cosas no parecen demasiado ilógicas una vez que vemos el cambio. La trama no resulta complicada, es muy directa, pero aún así hay detalles interesantes que vale la pena que se tomen en cuenta. Lo que más se esperaría de una comedia cómo ésta, es su capacidad para entretener y desde luego que resulte graciosa. Pues bien, se nos ofrece lo suficiente de ambas como para no desecharla inmediatamente. Además, si se es fanático del golf seguro que puede crear un interés adicional

El visionado de “Reversal of Fortune” esta un poco condicionado a lo que uno busque como espectador. Lo que tenemos entre manos es una comedia romántica con buenas actuaciones, una historia un poco ingenua, y una moderada dosis de química entre los protagonistas para hacer convincente su reconciliación. Pero por otro lado, esta muy claro que no hay mayor novedad, y que tampoco estamos ante algo más que una película que sirve para pasar el rato y que luego se ira de la mente, casi tan rápido como entró. Aunque no descarto la posibilidad de que más de uno se ponga a pensar en como seria la vida de poder transportarse a un mundo paralelo donde todo sea perfecto; un buen ejercicio para mantener en forma la imaginación.

Buenas actuaciones, buena música, y un puñado de risas son suficientes pasar entretenerse en caso de que no haya nada mejor disponible.

Biotherapy (1986)


De terror japonés!
Por Conri

Lo único que sabía sobre esta película es que era un cortometraje muy al estilo producción económica, y que a pesar de esto no tenía subtítulos ni en ingles ni en español pero decidí mirarla igual y aquí les dejo mi crítica.

Una especie de monstruo acecha a diferentes doctores los cuales tienen el antídoto para que este pueda recobrar su forma normal, pero Kenki (El monstruo) no pide de muy buena manera las cosas. Es por esto que no le dan el antídoto y él termina destrozándolos uno por uno, pero ¿Podrá a pesar de todas estas muertes obtener el antídoto?

Este corto dirigido por Akihiro Kashima cuenta una historia no con mucho hilo, tomemos también en cuenta que la vi en japonés, por ende varios detalles de la trama se perdieron por ese pequeño factor, pero aun así podemos analizar la película desde otro punto de vista.

En lo que es referido a fotografía, casi ni se encuentra en el film. El cambio de planos es bastantes brusco y malo, ya que no da tanta armonía al pasar de una escena a otra. Otro detalle parece ser que el director estaba bastante ensañado en matar a los pobres doctores, así que prepárense para ver esas muertes en las cuales nos preguntamos ¿Era necesario seguir torturándolo?

Pero creo que de eso se trata este film, un poco de visceras por todos lados, sangre por doquier, y la infaltable escena que aparece en varias películas; la de clavarle tubos de ensayo en el corazón para que salpique sangre. Seguramente lo relacionarán con el final de una excelente película, y ésta no se compara con ninguna, es única y bizarra.

Para los que se animen, que la miren, y para los demás solo queda decirle que no se pierden nada, solo un final en el cual después de 32 minutos, diremos, “Por fin ha terminado”.

Hana-Bi (1997)


La continua búsqueda del mar
Por KeNJi-KuN

Un policía llamado Nishi, se enfrenta a la muerte de su hija, a la enfermedad terminal de su esposa, al drama de un compañero que ha quedado parapléjico en una redada y a un grupo de mafiosos que le siguen la pista. Por su esposa moribunda y su amigo en silla de ruedas deja la policía y atraca un banco. Todo para financiar sus últimos sueños.

“Hana-Bi” fue la obra que internacionalizó el cine de Takeshi Kitano a raíz de ganar el León de Oro en el Festival de Venecia de 1997. Sin duda, su mejor película hasta ese momento, y solo superada en su filmografía por “Dolls” bajo mi punto de vista. Como indica su título ‘Flores de Fuego’ (fuegos artificiales), se podría definir el film como la antítesis entre la muerte/fuego y la belleza/flores. No obstante la denominaré como un gran drama existencial.

Encontraremos todos los elementos habituales presentes en el cine de Kitano, la violencia paroxística, el personaje pétreo y taciturno, la música, el mar, los simbolismos, los tiempos muertos, los planos-medios-frontales-estáticos, y las pinceladas de humor ‘extraterrestre’. Todo ello con unas maneras y un pulso formidable, incluyendo la fantástica banda sonora de Jô Hisaishi, que nos hará disfrutar aun más de este lírico paseo en búsqueda del sentido de la vida, donde hablan las imágenes más que las palabras.

Destaca como siempre la fotografía y el montaje de primera mano y medido de Takeshi. Aparte del realizador, aparecen Kayoko Kishimoto, Ren Osugi y Susumu Terajima, dando la talla y fortaleciendo el conjunto. Comentar como anécdotas que la niña que aparece en el desenlace del film no es otra que Shoko Kitano, hija de Takeshi, y que todas las pinturas que veremos durante el metraje son a cargo del propio Kitano realizadas en el periodo comprendido entre su accidente de moto y la realización de ‘Hana-Bi’.

Puro cine de autor, quienes apuesten por ‘Hana-Bi’ encontrarán tanto una de las piedras más sólidas y con mayor peso en la filmografía del realizador nipón como una respuesta clara y contundente al por qué de su status.

The Fall of Ako Castle (1978)


Lealtad eterna
Por Fingolfin

La tercera historia que comento de los “47 Ronin”, y repito la sinopsis de las anteriores. Lord Asano es condenado a hacer seppuku por el ataque a Lord Kira en el palacio del Shogun. Los hombres del clan buscarán la venganza ya que Kira se libró de todo castigo después del incidente.

Los 47 ronin es una historia que por si sola tiene un tremendo potencial, solo hacía falta un director de la clase de Kinji Fukasaku para llevar su encanto al limite, convirtiendo “The Fall of Ako Castle” de 1978 en una de mis películas preferidas.

Tercer comentario, y tercera forma distinta de abordar la leyenda. Un gran número de escenas (sobretodo de la parte inicial) son un calco casi exacto de la versión de 1941, pero conforme avanza, sus métodos se van separando radicalmente. En la película de Fukasaku prácticamente no hay escenas lentas, ni ningún momento de baja atención, sino que se aprovechan al máximo los recursos de la historia.

Cuando Kobayashi dejó fuera de su film el asalto a la residencia de Kira, sentí pese a que había visto una hermosa película, que me faltaba algo. Ese algo es lo que Fukasaku ha representado de forma que no se me olvidará nunca. El vestuario de los 47 ronin, los peinados, los instrumentos utilizados, la coreografía…, difícilmente mejorable, ni siquiera por la de 1994.

Banda sonora extraordinaria, y de la que se hace un uso poco frecuente en el genero, ya que se utiliza durante una parte muy importante del metraje. Escenarios impecables, tanto los interiores como los exteriores, que solo quedan en segundo plano a causa de los muchos e interesantes personajes. El cartel de actores podría ser infinito, pero solo mencionare los mas conocidos: Sonny Chiba (inseparable de Fukasaku), Toshiro Mifune (No hace falta hablar mas de él), Tetsuro Tamba, Kinnosuke Nakamura, Tsunehiko Watase, Mariko Okada…y muchos otros conocidos.

Como valoración final decir que he quedado realmente encantado con la obra de Fukasaku, y que su perfecta combinación de desarrollo-asalto (que podría esquematizarse con las versiones de 1941-1994) hacen de “The Fall of Ako Castle” una de las mejores películas que he tenido el placer de ver.

Kill! (1968)


¿Seguro que quieres ser samurai?
Por Fingolfin

En “Red Lion” ya pude ver lo muy capaz que es Kihachi Okamoto para la comedia en el cine samurai. Sin embargo no lo deja solo en eso, si no que “Kill!” es otro ejemplo de la habilidad que tiene el director de mostrarnos un contenido interesante a través de buen humor.

Hanjiro Tabata (Etsushi Takahashi) es un ronin hambriento y sucio que busca trabajo esperanzado con llegar a convertirse en samurai. En su camino se encuentra con Hyodo Yagenta (Tatsuya Nakadai), que demostrará ser mucho mas que un vagabundo. Las aventuras de ambos se desarrollarán entorno a la historia de 7 jóvenes samuráis, traicionados por su propio clan, que necesitan ayuda desesperada.

La película podría verse como una critica al samurai, o mas concretamente a su manera de actuar. No es algo nuevo la muestra en pantalla de traición a los vasallos después de utilizarlos para fines personales, sino que es algo bastante habitual; se me ocurren por ejemplo “Sword of the Beast”, “Hitokiri”, la propia “Red Lion”…la lista sería enorme.

El personaje de Hyodo Yagenta me recordó enormemente a los de Toshiro Mifune en “Yojimbo” y “Sanjuro”, un control casi absoluto de la acción y el resto de los personajes. La sensación que transmite es de inmenso poder sobre la escena, de que nada puede írsele de las manos, y su único momento de debilidad es el que aprovechan el resto del cartel para hacerse con algo de protagonismo.

Para cumplir con el nivel que exige el personaje tenemos a Tatsuya Nakadai, con una actuación sublime, muy cercana a la que tuvo en Seppuku (y tengo que decir que rara vez comparo una actuación como esa). Otros actores conocidos son: Etsushi Takahasi, Tadeo Nakamaru, o Shigeru Kôyama.

Como siempre me cuesta mucho valorar este tipo de films como “comedias”, y es que no es algo de lo que te puedas reír continuamente. Es cierto que algunas escenas (sobretodo las relacionadas con Hanji) son divertidas y bastante graciosas incluso, pero no por un par de situaciones se generaliza una película.

Rodada en un blanco y negro que prácticamente te deja ver los colores, “Kill!” es una buena película, enormemente divertida y sin prácticamente ningún momento bajo. Recomendable para salir un poco de los habituales dramas y pasar un buen rato.

Love so Divine (2004)


Teo Gratias
Por Master of Hate

“Love so Divine” representa el primer trabajo de Heo In-mu como director. Dentro del género de la comedia romántica, ésta cinta no obtuvo el beneplácito de la crítica especializada y entre el público hubieron criterios de todo tipo. Gran parte de las expectativas estuvieron en el dúo protagónico, debido a que son figuras destacadas del cine surcoreano. Kwon Sang-woo (“Once Upon a Time in High School”, “My Tutor Friend”) y Ha Ji-won (“Sex is Zero”, “Phone”). Hay mucho que decir sobre esta película, cosas buenas y malas.

Kwon Sang-woo interpreta a Kim 'Pedro' Gyu-shik, a quien por comodidad llamare Pedro, simplemente. Pues bien, Pedro es un seminarista que esta a las puertas de convertirse en un sacerdote, sin embargo tras un atroz accidente en medio de una ceremonia, Pedro y su amigo Shin Seon-dal (Kim In-kwon) son castigados y tienen que prestar servicios comunitarios durante un mes en una iglesia en las afueras de la ciudad. Allí, Pedro conoce a Yan Yang Bong-hie (Ha Ji-won), sobrina del sacerdote del lugar, quien viene muy entusiasmada al encuentro de su novio. En un accidente, en plena iglesia, Pedro besa a Bong-hie involuntariamente; éste beso marca el principio de una relación bastante complicada, que a priori pareciera ser de mutuo rechazo, sin embargo, a medida que comparten más tiempo junto las cosas van cambiando.

La historia resulta muy ingeniosa y es que ciertamente tiene un gran potencial. El reparto es otro gran acierto y es que tanto Sang-woo y Jin-won han actuado en comedias anteriormente, con resultados brillantes. Entonces ¿Dónde esta el fallo? La primera pega viene a ser el guión que deja huérfano el argumento, debido a algunos de momentos que parecen estar únicamente de relleno. Y es necesario traer la lupa sobre dichas escenas que dejan bastante que desear por no decir absolutamente nada, cero comedia, cero contenido. Mención a parte tiene el número musical que se marcan los seminaristas, ya que no solo no dice nada, sino que me pareció de muy mal gusto.

Algo que puede ser otro latigazo a las aspiraciones del film, y que no pasa de ser una sospecha, es que se ha querido depender de la gracia y simpatía de los protagonistas para hacer funcionar la película. Ambos son rostros bonitos y actores que están de moda, pero es una lástima que se quiera hacer funcionar la historia en base a esas cualidades que se ven aisladas por la falta de originalidad. La inclusión de Kim In-kwon (aunque pudo hacer sido cualquier otro) dentro del reparto pareciera tener como misión inyectar una dosis de comedia, y a juzgar por los hechos, lo consigue parcialmente. Para terminar con lo negativo de “Love so Divine” diremos que no ofrece nada que no se haya visto antes, así que realmente no puede esperar demasiado de ella.

Dentro de las cosas buenas para resaltar, está el hecho de que tiene buenos momentos de comicidad que brindan una saludable dosis de risas y esparcimiento. Destaco la actuación de Sang-woo que parece más convincente en su papel y finalmente, aunque lo más probable es que no sea esa la intención, surge la interrogante de ¿Por qué los curas no se pueden casar? bueno hay que ir a los libros de historia entonces.

Amigos de las comedias románticas, tendrán 110 minutos de lo que están acostumbrados, ya que aquí no hay absolutamente nada nuevo, pero de todos modos eso no es impedimento para disfrutar con esta cinta. “Love so Divine” no cae en el grupo de las “no recomendables”, si acaso en el de las que flotan en el limbo y pueden encantar o pueden dejar cierto mal sabor por unos minutos, así que lo mejor es verla, por si las moscas.

My Boss, My Hero (2001)


Algo inimaginable en Las Vegas
Por Master of Hate

El 2001 vio como las cintas de gángsteres ocupaban lugares estelares entre las películas más taquilleras del año. Así que no debe ser sorpresa que sigamos viendo a sus correspondientes secuelas ubicarse por lo alto de la taquilla. Como ejemplos más representativos de este género tenemos a “My Wife is a Gangster”, “Marrying The Mafia” y como no “My Boss, My Hero”. Todas ellas darían lugar a exitosas secuelas que justifican su presencia en el mercado. “My Boss, My Hero” es la ópera prima del realizador Yun Je-gyun (mismo que después dirigiría "Sex is Zero"), que sin ser ninguna genialidad, tiene los condimentos más importantes a la hora de hacer este tipo de películas.

Gye Do-shik (Jeong Jun-ho) es el segundo al mando de un grupo organizado, sin embargo, le resulta muy difícil ocupar un cargo de tanta envergadura porque que no cuenta con un diploma universitario, ni tan siquiera un diploma de secundaria. Debido a esta bochornosa situación, que le impide hacerse cargo de asuntos más importantes, Do-shik tiene que regresar a clases y obtener su título. Los días de secundaria no son nada fáciles, y menos cuando los asesores de Do-shik a veces complican las cosas; de todos modos este no es el problema principal. La estancia en el plantel elegido, desvela muchas irregularidades dentro del sistema. Finalmente, luego de muchas vicisitudes, Do-shik tiene que tomar la decisión de intervenir a favor de las victimas o ignorar lo que ocurre, por el bien de su organización.

“My Boss, My Hero” resulta una película que sabe mezclar bien la comedia, la acción y lo mas importante de todo es que tiene un mensaje dentro de ella. Pero quizás esto no basta para clasificarla dentro de las joyas del cine coreano, por el contrario esta bastante lejos de serlo. Su virtud son los buenos momentos que ofrece, quizás sufre un ligero desajuste en la primera parte, pero nada que comprometa demasiado. Obviamente, como comedia resulta entretenida y excelente opción para pasar el rato; sus falencias se cubren por si solas y también depende de uno, ser un poco condescendiente en estos casos.

En cuando a lo que se ha mencionado, sobre el mensaje; existe una crítica o cierta denuncia sobre las situaciones que se pueden dar dentro de un salón de clase. Primeramente esta la violencia por parte del sistema educativo (hay una escena en particular bastante fuerte), la corrupción de los dirigentes del plantel, y muchas otras irregularidades que se ven a lo largo de la historia. Existe más de un giro dramático, pero se justifica debido a que ayuda a seguir revelando problemas de tipo más personal y ético.

Las actuaciones son bastante buenas, pero la lista es bastante extensa así que me limito a citar a los fieles hombres de Do-shik, ya que resultan de gran ayuda al propósito principal de la película: entretener. Jeong Woong-in ("The Foul King") interpreta a Kim Sang-do, mano derecha y a veces salvavidas de Do-Shik; y Jeong Un-taek ("Friend") como Dae Ka-ri, que es un personaje que hay que verlo para entenderlo.

No se pueden dejar de lado las escenas de acción que están bastante bien hechas y por allí, incluso se ve una muy familiar bajo la lluvia y en cámara lenta, que a muchos les traerá un recuerdo inmediato de otra película muy conocida.

Haciendo honor a la verdad, hay que decir que “My Boss, My Hero” no es una cinta de muchos quilates, pero tiene ese algo que termina convenciendo y que hace que valga la pena darle una oportunidad.

Last Samurai (1974)


El fin de los samurais
Por Fingolfin

De “Last Samurai” no he encontrado demasiados datos, salvo que la dirigió Kenji Misumi en 1974, y que afortunadamente no sale Tom Cruise. El cartel de actores no es especialmente reconocido pero todos se comportan correctamente. Algunos de ellos son: Ken Ogata (“Samurai Reincarnation”), Keiko Matsuzaka (“Kumokiri Nizaemon”), y Takahiro Tamura (“Twenty Four Eyes”).

La historia gira entorno a 4 personajes: Toranosuke Sugi, Soji Okita, Iba Hachiro, y Hanjiro Nakamura, todos ellos amigos después de reunirse y beber juntos. Mientras que los tres primeros están de parte de los Tokugawa, Hanjiro es fiel a Saigo, señor del clan Satsuma, por lo que también serán enemigos de armas.

“Last Samurai” se encuentra dividida en dos partes. La primera son 90 minutos que recogen la presentación de todos los personajes y los hechos que se producen hasta que se inicia el combate. Termina tras la batalla de Toba Fushimi, donde prácticamente se marcó el destino de la contienda.
La segunda parte (70 min.) se desarrolla en Edo, donde cada uno se adapta lo mejor que puede a la situación y deciden de nuevo si seguir en combate o vivir en paz. La separación entre Hanjiro y el resto se hace mas notoria, ya que alcanza la posición de comandante en el ejercito de Satsuma, y llega a enfrentarse con Hanchiro.

Bonita historia en la que podemos ver algo que sucede con bastante frecuencia en las guerras: amigos luchando entre ellos. Que no se escape al espectador el detalle de Hanjiro cuando encuentra a Okita muerto, donde se inventa una historia para quitar problemas de encima a Toranosuke, haciendo honor a su amistad; un gesto realmente admirable (y un guiño a la historia que dice que Okita murió de Tuberculosis persiguiendo su gato negro).
Es curiosa también la manera en la que termina cada uno de los personajes, fieles a su personalidad. Así pues Hanchiro continuó luchando hasta el fin, el jovencísimo Okita terminó jugando con su gato, Hanjiro defendió a Saigo hasta la muerte, y Toranosuke se hizo peluquero. ¿Por qué? Muy sencillo, en forma simbólica, cuando cortaba el pelo a los samuráis ponía fin a los antiguos rangos, convirtiéndolos en personas normales de la nueva era.

La acción me ha encantado realmente. Considero las coreografías y realismo de los combates de “Last Samurai”, los mejores que he visto de Kenji Misumi, aunque lo cierto es que no demasiado numerosos. Están rodados con el fácilmente reconocible estilo del director, pero con un toque especial. Así por ejemplo podremos notar la diferencia de la lucha inicial en Ikeda-ya (idéntico a “Shinsengumi Chronicles”), y la increible lucha en movimiento de Toranosuke con los oficiales del nuevo gobierno.

Buena película, entretenida, y tocando un contenido bastante interesante. La única pega que quizás se le pueda encontrar es su duración, especialmente en la primera parte.